martes, noviembre 17, 2020

La fuga de Logan


En el siglo XXIII, después de guerras, contaminación y la superpoblación, lo que queda de humanidad vive en una ciudad bajo una cúpula. Sus habitantes disfrutan de bacanales y sin ningún tipo de preocupación hasta los 30 años, momento en el que deben someterse a un ritual en el que morirán o renacerán.
Algunos rechazan esta idea y al final del ciclo intentan escapar de la ciudad, pero se verán perseguidos por los Vigilantes, encargados de mantener las normas. Logan 5 es uno de estos vigilantes que, de forma casual, empezará a replantearse ese modelo de sociedad y descubrirá que los que huyen se dirigen a un lugar llamado el Santuario.


Con ciertos toques de Un mundo feliz, ¡Hagan sitio!, ¡hagan sitio! o Soy leyenda, William F. Nolan y George Clayton Johnson publicaron en 1967 La fuga de Logan, que aquí no llegaría hasta el estreno de la película y de la mano de Ediciones Picazo. La novela llamó la atención de la Metro, que se hizo con los derechos para darle vueltas durante casi una década. Lo que tenía que ser una producción de George Pal (La guerra de los mundos, El increíble hombre menguante) con guión de Richard Maibaum (guionista de más de una docena de películas de James Bond) acabó con la salida del primero cuando se fue a producir Doc Savage que dirigiría Michael Anderson y que, precisamente, acabaría haciendo la misma labor en La fuga de Logan cuando, por fin, se dio luz verde al guión que firmaría David Zelag Goodman (Perros de paja) y que heredó después que Stanley R. Greenberg (autor de Soylent green) hiciera una escritura.

Con la construcción de multitud de decorados y unos problemáticos efectos especiales, la producción se encareció mucho, pasando de un presupuesto inicial de 3 a 9 millones de dólares. En el elenco nos encontramos a un Michael York que ya venía de éxitos como el Romeo y Julieta de Zeffirelli, Cabaret o Los tres mosqueteros; Jenny Agutter (La estrella con Julie Andrews); Richard Jordan (Yakuza); Farrah Fawcett y Peter Ustinov en papeles breves, aunque este último de importancia en la trama.

Burundanga para todos

Revisitar La fuga de Logan en la actualidad es un plato de los que cuesta digerir. Si bien películas anteriores o de la misma época que siguen esa sintonía de ciencia ficción, futuros distópicos y/o apocalípticos (El planeta de los simios, El último hombre vivo...) mantienen el interés y sus limitaciones técnicas se dejan ver o, incluso, sorprenden cómo se las ingeniaron, el film de Michael Anderson ha quedado muy acartonado y de un naif que parece mentira que sea de 1976. La primera mitad, con esa civilización tan del Star Trek sesentero, con gente en pijama, decorados de saldo y unas miniaturas que son tan malas que ni te lo puedes creer se hace cuesta arriba. A partir de ahí, una vez que nuestros protagonistas salen de la cúpula, el asunto mejora algo. Los matte painting de la ciudad devorada por la naturaleza están conseguidos y los decorados tienen gracejo, y la trama coge interés con el personaje de Peter Ustinov. Aun y así hay cantadas como el robot de papel de aluminio que casi parece una parodia del estilo de personaje de la ciencia ficción de los 50. Pero en conjunto el sabor de boca que nos deja es rancio como unas malas almendras.
Algo parecido pasa con la banda sonora. Mientras la acción acontece en la ciudad futurista todos sin ruiditos y música electrónica de la época, que en la actualidad parece una de las demos de los teclados Casio. Una vez la acción cambia de ubicación pasa a ser una OST totalmente clásica.

Una cosa es su mensaje (que ya viene del libro) sobre una sociedad joven que no admite la vejez y todo es superficial, está totalmente a la orden del día con los filtros de Instagram y la madre que los parió a todos.


Sin ser un gran éxito, amasó el triple de lo que costó en su estreno norteamericano. Aquello hizo que se produjese una serie de televisión que apenas duró una temporada de 14 episodios. Y es que, un año después del estreno de la película y casi a la vez que la emisión de la serie, se estrenaría Star Wars, que arrasaría con todo lo que encontraba a su paso y dejó a La fuga de Logan a la altura del betún.
Aun y así, desde hace un par de décadas que se intenta producir una nueva versión que no acaba de arrancar. Pese a todo han habido montones de producciones que han ido picoteando (Westworld, Equilibrium, Perseguido) o directamente han saqueado (La isla) la obra de William F. Nolan y George Clayton Johnson.


domingo, noviembre 15, 2020

Festival de trailers (CLXXXIV)



El escándalo Blaze (Blaze,
1989) de Ron Shelton. Con Paul Newman, Lolita Davidovich, Jerry Hardin, Gailard Sartain, Jeffrey DeMunn, Garland Bunting y Richard Jenkins.



Julia y Julia (Giulia e Giulia, 1987) de Peter Del Monte. Con Kathleen Turner, Gabriel Byrne, Sting, Gabriele Ferzetti, Angela Goodwin, Lidia Broccolino, Norman Mozzato y Yorgo Voyagis.



Rebeldes temerarios (Reckless, 1984) de James Foley. Con Aidan Quinn, Daryl Hannah, Kenneth McMillan, Cliff De Young, Lois Smith, Adam Baldwin, Dan Hedaya y Billy Jayne.



La clave del éxito (All the Right Moves, 1983) de Michael Chapman. Con Tom Cruise, Craig T. Nelson, Lea Thompson, Charles Cioffi, Sandy Faison, Chris Penn, Dick Miller y Terry O'Quinn.



Golpe al sueño americano (Less than Zero, 1987) de Marek Kanievska. Con Andrew McCarthy, Robert Downey Jr., Jami Gertz, James Spader, Tony Bill, Nicholas Pryor y Brad Pitt.

domingo, noviembre 08, 2020

Festival de trailers (CLXXXIII)



Wall street (Wall street,
1987) de Oliver Stone. Con Michael Douglas, Charlie Sheen, Daryl Hannah, Terence Stamp, Martin Sheen, Hal Holbrook, John C. McGinley, Sean Young y James Spader.



Acusados (The Accused, 1988) de Jonathan Kaplan. Con Jodie Foster, Kelly McGillis, Bernie Coulson, Ann Hearn, Steve Antin, Leo Rossi, Carmen Argenziano, Terry David Mulligan, Woody Brown y Scott Paulin.



La insoportable levedad del ser (The Unbearable Lightness of Being, 1987) de Philip Kaufman. Con Daniel Day-Lewis, Juliette Binoche, Lena Olin, Stellan Skarsgard, Derek de Lint y Erland Josephson.



Power (Power, 1986) de Sidney Lumet. Con Richard Gere, Julie Christie, Gene Hackman, Kate Capshaw, Denzel Washington, E.G. Marshall, Beatrice Straight, Fritz Weaver, J.T. Walsh y Michael Learned.



9 semanas y media (9 1/2 weeks, 1986) de Adrian Lyne. Con Kim Basinger, Mickey Rourke, Margaret Whitton, Christine Baranski, Karen Young, Dan Lauria, David Margulies, Dwight Weist y Justine Johnston.

domingo, noviembre 01, 2020

Festival de trailers (CLXXXII)



Posesión infernal (The Evil Dead, 1981) de Sam Raimi. Con Bruce Campbell, Ellen Sandweiss, Betsy Baker, Richard DeManincor, Theresa Tilly y Scott Spiegel.






Sabes que estás sola (He Knows You're Alone,
1980) de Scott Parker. Con Don Scardino, Caitlin O'Heaney, Elizabeth Kemp, Tom Hanks, Tom Rolfing, James Rebhorn, Lewis Arlt, Patsy Pease y Dana Barron.



Braindead. Tu madre se ha comido a mi perro (Braindead,
1992) de Peter Jackson. Con Timothy Balme, Diana Peñalver, Fran Walsh, Elizabeth Moody, Ian Watkin, Stuart Devenie, Brenda Kendall y Peter Jackson.




Bonus track


viernes, octubre 30, 2020

Fin de semana con Rodney Dangerfield


Si en su momento Leslie Nielsen era conocido por el espectador medio como "el del pelo blanco que hace pelis de risa", Rodney Dangerfield se quedó con el gordo de los ojos saltones. Eso sí, a un segundo nivel porque aquí el cómico tuvo una fama muy limitada. Es normal, allí, en los USA, era una eminencia de los stand-up/monólogos y un habitual apareciendo en los programas televisivos, además de lanzar discos con sus espectáculos, que aquí ni olíamos. Pasaba lo mismo con los Eddie Murphy, Bill Murray y toda la troupe de programas como Saturday night live, que solamente los conocíamos por sus apariciones cinematográficas. Y claro, Dangerfield (cuyo auténtico nombre era Jacob Rodney Cohen) tuvo una carrera en el cine más bien escueta que hizo que aquí se quedase en una segunda fila. 


El club de los chalados (Caddyshack, 1980). Sí, estoy haciendo trampa porque esta película no es para lucimiento de Rodney ya que, pese a que su nombre tenga mucha importancia en los títulos de crédito, su actuación se limita a pocos minutos. Y lo mismo pasaba con Chevy Chase, Bill Murray... nombres muy conocidos para los televidentes norteamericanos que iban a limitarse a breves papeles en el debut de Harold Ramis en la dirección pero que, una vez en el rodaje, sus papeles fueron adquiriendo más y más líneas de diálogos a partir de sus improvisaciones. Se nota (y mucho) que la historia original era una teen movie ambientada en un club de golf donde unos chavales desempeñan los clásicos trabajos mal pagados de verano. A día de hoy ha quedado como un clásico de la comedia deportiva yankie pero que vista en la actualidad te quedas igual. Gracia más bien poca, ya en su día perdió en la traducción muchos chistes basados en juegos de palabras. Siendo todavía 1979 el año de su rodaje (aquí no se estrenaría hasta 1983), podremos pasar el rato viendo pantalones de campana con cuadros chillones y bien entallados. Su rodaje fue una fiesta constante de cocaína y desenfreno (en la producción estaba Jon Peters liándola parda) y acabó con medio club de golf saltando por los aires en una voladura no autorizada, y el duelo entre Chase y Murray, que no se podían ni ver desde la época del Saturday Night Live, que acabó en nada. La peli fue un pepinazo en USA. En 1988 tuvo una secuela (El club de los chalados II) en la que solo repitió Chevy Chase cuando ya estaba en decadencia. 


Regreso a la escuela (Back to School, 1986). Un millonetis se da cuenta que, pese a su éxito económico, no ha ido a la universidad, así que decide apuntarse junto a su hijo. Sí, esa es la gracia de la película, ver a un señor mayor y estrafalario interactuar con jovencitos fuera de su entorno natural. Una sucesión de gags con algunos más o menos inspirados escritos por el propio cómico y una ristra de guionistas entre los que estaba Harold Ramis. Entre el cast tenemos a un Robert Downey Jr. antes de arreglarse la dentadura; Keith Gordon (Vestida para matar, Christine), Burt Young (saga Rocky), Adrianne Barbeau (La niebla), Ned Beatty, Robert Picardo (Aullidos y cualquiera de Joe Dante), William Zabka (el hoy archiconocido malo de Karate Kid) y la banda Oingo Bongo encabezados por Danny Elfman que se marca una banda sonora muy en la línea se Bitelchús y algunos momentos de Pesadilla antes de Navidad.
En USA fue un pepinazo que recaudó más de 100 millones de dólares y aquí era una habitual de las tardes de los sábados en Telecinco a principios de los 90.


Rover Dangerfield (Rover Dangerfield, 1991). Sin duda el proyecto más curioso y extraño de Dangerfield, pues empezó siendo algo muy personal. El tipo se empecinó en lanzar un musical de animación orientada al público adulto. Algo así como seguir la estela del Fritz de Bakshi pero menos psicodélico. Así que nuestro hombre escribió (con Harold Ramis colaborando) la historia de un perro propiedad de una corista de Las Vegas que intenta ser asesinado por un matón del lugar y acaba viviendo en una granja en el campo. Todo esto da pie al clásico choque de perro acomodado de ciudad que se ha de adaptar a las incomodidades de su nueva vida.
El gran problema de la película es que empezó siendo un proyecto muy publicitado a finales de los 80, cuando Dangerfield está en un momento de subidón y la finalización de la película se alargó mucho. Básicamente porque los productores acabaron suavizando el argumento para acabar facturando un producto bastante light, seguramente por aquello que en la época no se estilaba la animación para adultos que sí tenía lugar en los 70. El propio Dangerfield acabó pasando bastante de la película pese a poner dinero una vez visto que su idea original nunca llegaría a la gran pantalla. El film, que en USA tendría un estreno muy limitado y aquí saldría directamente en VHS (con las canciones en inglés y sin subtítulos), nunca acaba de funcionar. Quedan algunas pinceladas canallescas, pero ni de broma lo que debería haber sido. La animación, sin ser una genialidad como las de Disney en la época, está muy correcto (el inicio tiene ordenador por un tubo) ya que detrás estaban los de La tostadora valiente (Hyperion Animation), pero ni por esas se salva.


Todo por mi chica (Ladybugs, 1992). Empecemos con el título, que nos puede llevar a engaño. Al menos yo pensaba que se refería a la chica de Jonathan Brandis y sería una comedia juvenil, pero no, la chica es la de Dangerfield, que aquí ejerce de comercial y para casarse y retirar a su futura señora del mundo laboral necesita un ascenso que, por esas tonterías de los guionistas, puede obtener si consigue que un equipo femenino ("las mariquitas" en la versión original y aquí traducidas como "las polillas") gane la liga. Efectivamente, las niñas resultan ser una ineptas para eso de dar puntapiés al balón y ya en el primer partido se llevan una ristra de goles. Con lo que el plan B de nuestro protagonista es coger al hijo adolescente de su novia y hacerlo pasar por una chica.
Está claro que este argumento lo hemos visto en un sin fin de comedietas de enredo que, supuestamente, dan pie a equívocos y malentendidos que harán las delicias del respetable. O eso creen los guionistas. Lo que podría ser una comedia de corte amable y familiar en este caso les quedó algo muy políticamente incorrecto que hoy en día no se podría haber rodado y posiblemente por eso esté bastante desaparecida (aquí ni se llegó a editar en DVD). La mayoría de gags consisten en equívocos con lector pedófila. Para ejemplo un botón: Dangerfield y Brandis (que está patético haciendo comedia) están en el probador de una tienda de ropa femenina y una abuela con su nieta desde afuera escucha la conversación que le da a entender que el hombre se está beneficiando a la niña. Y así todo el rato. Incluso sale el Salvo Dangerfield y Jonathan Brandis (el chaval de la serie Seaquest o La historia interminable II, que acabó suicidándose por aquello que a él le molaban más los pirindolos y no aguantó la presión de ser un ídolo de adolescentes) destacar a la comediante Jackée Harry y Vinessa Shaw (vista en El retorno de las brujas o el remake de Las colinas tienen ojos). En la dirección un decadente Sidney J. Furie, que venía de hacer lo propio en Superman IV, El ente o Águila de acero. Casi nada.

domingo, octubre 25, 2020

Festival de trailers (CLXXXI)



2010. Odisea dos (2010: The Year We Make Contact, 1984) de Peter Hyams. Con Roy Scheider, Helen Mirren, John Lithgow, Bob Balaban, Elya Baskin, Keir Dullea, Madolyn Smith Osborne y Natasha Shneider.



Regreso al futuro II (Back to the Future. Part II, 1989) de Robert Zemeckis. Con Michael J. Fox, Christopher Lloyd, Lea Thompson, Thomas F. Wilson, Elisabeth Shue, Charles Fleischer, Billy Zane y James Tolkan.






Brazil (Brazil,
1985) de Terry Gilliam. Con Jonathan Pryce, Kim Greist, Michael Palin, Katherine Helmond, Ian Holm, Bob Hoskins, Ian Richardson, Peter Vaughan y Robert De Niro.



Nivel 13 (The Thirteenth Floor,
1999) de Josef Rusnak. Con Craig Bierko, Gretchen Mol, Vincent D'Onofrio, Dennis Haysbert, Armin Mueller-Stahl, Steven Schub, Jeremy Roberts, Rif Hutton y Leon Rippy.

domingo, octubre 18, 2020

Festival de trailers (CLXXX)

 

Comisionado para matar (Monolith, 1993) de John Eyres. Con Bill Paxton, Lindsay Frost, John Hurt, Louis Gossett Jr., Paul Ganus, Musetta Vander y Andrew Lamond.


El clic (Le déclic, 1985) de Jean-Louis Richard. Con Florence Guérin, Jean-Pierre Kalfon, Bernie Kuby, Géraldine Pernet, Jacqueline Chauvet y Corinne Corron.


Static (Static, 1985) de Mark Romanek. Con Keith Gordon, Amanda Plummer, Bob Gunton, Barton Heyman, Lily Knight, Jane Hoffman, Reathel Bean y Kitty Mei-Mei Chen.


La mosca (The Fly, 1986) de David Cronenberg. Con Jeff Goldblum, Geena Davis, John Getz, Joy Boushel, Leslie Carlson, George Chuvalo, Michael Copeman y David Cronenberg.


El final de la cuenta atrás (The Final Countdown, 1980) de Don Taylor. Con Kirk Douglas, Martin Sheen, Katharine Ross, James Farentino, Ron O'Neal y Charles Durning.

domingo, octubre 11, 2020

Festival de trailers (CLXXIX)



Resident evil (Resident evil, 2002) de Paul W.S. Anderson. Con Milla Jovovich, Michelle Rodriguez, Eric Mabius, James Purefoy, Pasquale Aleardi, Stephen Billington, Anna Bolt, Colin Salmon y Marisol Nichols.



La niñera (The Cradle, 2007) de Tim Brown. Con Lukas Haas, Emily Hampshire, Amanda Smith, Libby Adams y Trevor Bain.



El experimento de San Francesville (The St. Francisville Experiment, 2000) de Ted Nicolaou. Con Madison Charap, P.J. Palmer, Ryan Larson, Troy Taylor, Tim Baldini, Paul Salamoff y Ava Jones.



Miedo punto com (Fear Dot Com, 2002) de William Malone. Con Stephen Dorff, Natascha McElhone, Stephen Rea, Udo Kier, Amelia Curtis, Jeffrey Combs, Nigel Terry y Gesine Cukrowski.



Scream 3 (Scream 3, 2000) de Wes Craven. Con Neve Campbell, Courteney Cox, David Arquette, Patrick Dempsey, Jenny McCarthy, Parker Posey, Deon Richmond, Scott Foley, Lance Henriksen y Kevin Smith.



Bonus track


domingo, octubre 04, 2020

Festival de trailers (CLXXVIII)


Aparecidos (2007) de Paco Cabezas. Con Javier Pereira, Ruth Díaz, Leonora Balcarce y Pablo Cedrón.



El espinazo del diablo (2001) de Guillermo del Toro. Con Marisa Paredes, Eduardo Noriega, Federico Luppi, Fernando Tielve, Íñigo Garcés, Irene Visedo y Francisco Maestre.



La niebla (The mist, 2007) de Frank Darabont. Con Thomas Jane, Marcia Gay Harden, Laurie Holden, André Braugher, Toby Jones, William Sadler, Jeffrey DeMunn y Alexa Davalos.



Death proof (Death Proof, 2007) de Quentin Tarantino. Con Kurt Russell, Rosario Dawson, Vanessa Ferlito, Zoe Bell, Sydney Tamiia Poitier, Rose McGowan, Tracie Thoms y Mary Elizabeth Winstead.

miércoles, septiembre 30, 2020

Huellas de sangre

Tirarse en el sofá para ver un slasher 80tero protagonizado por un grupo heavy pinta divertido. Sí, tenemos claro que el subgénero nunca fue un prodigio del ritmo, pero seguro que lo compensamos con unos cuantos asesinatos chanantes y toneladas de pelo engominado. Pero si a la ecuación le añadimos que estamos ante un producto facturado en la "potente" industria cinematográfica sueca, se nos empieza a torcer la velada.

Una señora, harta del borrachuzo de su marido, le pega cuatro navajazos y huye junto a sus retoños. Unas cuantas décadas después, a la zona llega un grupo de heavy llamado Oro puro y un equipo técnico para grabar un videoclip en esos nevados paisajes y en una fábrica abandonada del lugar, sin saber que en habita la madre con los niños, a los que el tiempo no ha trato demasiado bien ni física ni psíquicamente. Y peor se les pondrán las cosas cuando un alud los deje atrapados e incomunicados.


Estamos ante otro de los varios films que en aquellos 80 el slasher y el heavy combinaron fuerzas, dándonos locuras de pelo crespado y litros de laca como Gira sangrienta, Muerte a 33 revoluciones por minuto, Rocktober, Al filo del infierno... Pero solo uno era sueco y ese es Huellas de sangre. ¿El peor de todos ellos? Complicada respuesta. Ni el nivel general de la lista es para tirar cohetes ni Huellas de sangre tendría los medios de algunos de los otros films. Pero si el único problema fueran los medios... Aquí da la sensación que todo estaba bastante improvisado, con diálogos de auténtico besugo amateur, o esa supuesta familia de mutantes caníbales que no se sabe como han llegado a ese estado. ¿La vieja fábrica tenía productos radioactivos? Ni idea.
Ni siquiera tenemos a un protagonista definido. Simplemente nos ponen a un montón de personajes de los que ni sabemos sus nombres para que vayan cayendo mientras unas señoritas poco excitantes enseñan ubres y se lo montan con los integrantes del grupo de música. Dicho grupo, que han acabado renegando del film, era en realidad Easy action, que tuvieron éxito en su Suecia natal y sacaron dos discos de la mano de Sire, filial de la Warner. Finalmente se disolverían cuando el guitarrista Kee Marcello se fue al grupo Europe.


Aunque el número de muertes es generoso, las ejecuciones son poco agradecidas. Hay un tipo ardiendo en llamas, una cabeza cercenada y una señorita partida por la mitad que son las más llamativas, pero más por el concepto que por como están rodadas. Tampoco ayuda que la calidad de la imagen de la versión VHS que vi era más oscura que el sobaco de un grillo, además de estar amputadísima en cuanto a formato, haciendo ese extraño efecto de gente hablando a la nada.

En la dirección tenemos a Mats Helge Olsson (firmando como Mike Jackson), hoy en día bastante reivindicado por las nuevas generaciones suecas, pero que en su día era considerado el Ed Wood del lugar. Algo parecido a lo que pasó en su día por aquí con Piquer Simón o Jacinto Molina. Helge Olsson tiene una historia interesantísima detrás que, por si te interesa, la tienes en la reseña de La liga de los fantasmas, otro de sus truños pendencieros.

También se comenta que Derek Ford, que aparece como en un minúsculo papel, dirigió algunas escenas. El colega también tiene una carrera con bastante miga. Este inglés que empezó en la radio antes de dar el salto al séptimo arte, se especializó en el sexploitation (alguna nos llegó aquí en vídeo como Este, ese y aquel o Aguanta Jack) y en los 80 escribió No abrir hasta Navidad, donde también dirigió algunas escenas en sustitución de Edmund Purdom antes de ser despedido a los dos días.

domingo, septiembre 27, 2020

Festival de trailers (CLXXVII)

 

Anatomía a la americana (Gross Anatomy, 1989) de Thom Eberhardt. Con Matthew Modine, Daphne Zuniga, Christine Lahti, Todd Field y John Scott Clough.

 

Dos veces yo (All of Me, 1984) de Carl Reiner. Con Steve Martin, Lily Tomlin, Victoria Tennant, Jason Bernard, Richard Libertini, Madolyn Smith Osborne, Dana Elcar y Selma Diamond.

 

La primera cruzada de Indianna Johnny (Tie Ban Shao, 1984) de Michael Hui. Con Michael Hui, Sally Yeh, Frances Yip, Lo Hoi-Pang, Paul Che, Chow Mei-Yee, Hui Ying-Sau y Yue Tau-Wan.

 

El jovencito Einsten (Young Einstein, 1988) de Yahoo Serious. Con Yahoo Serious, Odile Le Clezio, John Howard, Peewee Wilson, Su Cruickshank, Lulu Pinkus, Kaarin Fairfax y Michael Lake.

 

El secreto de mi éxito (The Secret of My Success, 1987) de Herbert Ross. Con Michael J. Fox, Helen Slater, Margaret Whitton, Richard Jordan, Christopher Murney, John Pankow y Fred Gwynne. 

domingo, septiembre 20, 2020

Festival de trailers (CLXXVI)

 

Procedimiento ilegal (Stakeout, 1987) de John Badham. Con Richard Dreyfuss, Emilio Estévez, Madeleine Stowe, Aidan Quinn, Forest Whitaker y Dan Lauria.


Dispara a matar (Shoot to Kill, 1988) de Roger Spottiswoode. Con Sidney Poitier, Tom Berenger, Kirstie Alley, Clancy Brown, Richard Masur, Andrew Robinson y Kevin Scannell.


Adiós polizonte (Der bulle und das mädchen, 1985) de Peter Keglevic. Con Jürgen Prochnow, Annette von Klier y Franz Buchrieser.


Belleza mortal (Fatal Beauty, 1987) de Tom Holland. Con Whoopi Goldberg, Sam Elliott, Rubén Blades, Harris Yulin, John P. Ryan, Jennifer Warren, Brad Dourif y Mike Jolly.


La joya del Nilo (The Jewel of the Nile, 1985) de Lewis Teague. Con Michael Douglas, Kathleen Turner, Danny DeVito, Spiros Focás y Avner Eisenberg.


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domingo, septiembre 06, 2020

Festival de trailers (CLXXIV)



Lulú de noche
(1985) de Emilio Martínez-Lázaro. Con Imanol Arias, Amparo Muñoz, Antonio Resines, Assumpta Serna, Patricia Adriani, Asunción Balaguer y Chus Lampreave.



Hay que deshacer la casa (1986) de José Luis García Sánchez. Con Amparo Rivelles, Amparo Soler Leal, José Luis López Vázquez, Luis Merlo, Paco Valladares, Agustín González, Antonio Gamero y Joaquín Kremel.



Don Jaime conquistador (1994) de Antoni Verdaguer. Con Joan Borràs, Amparo Moreno, Lola Abelló, Mercè Bruquetas, Carles Canut, Pep Anton Muñoz, Benito Pocino, Salvador Sáinz y Llàtzer Escarceller.



El Cid cabreador (1983) de Angelino Fons. Con Ángel Cristo, Carmen Maura, Manolo Gómez Bur, Paquita Rico, José Luis López Vázquez, Pepe Da Rosa, Luis Varela, Luis Escobar, Adriana Vega, Rafaela Aparicio y Francisco Cecilio.




 

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viernes, septiembre 04, 2020

Polvos mágicos

Polvos mágicos, José Ramón Larraz, Alfredo Landa,  Carmen Villani, Lady Lucifera, José Frade

Los 70 fueron años de vino y rosas para José Frade que veía como se instauraba el landismo y sus producciones de mucho jiji y jaja con señores bajitos que perseguían buenas mozas (a poder ser suecas) hacían las delicias del respetable y de su cuenta corriente cuando le pasaban lo recaudado en la taquilla. Ya con el inicio del fin de la dictadura (no, es mentira, pero se supone que somos más felices viviendo engañados) las faldas menguantes dieron paso a los gatos acostados y los generosos escotes a pezones del tamaño de una galleta María, cosa que gusta a Frade porque funciona de fábula en los cines. Estábamos en la explosión del destape y el cine S a la vuelta de la esquina.

Polvos mágicos, José Ramón Larraz, Alfredo Landa,  Carmen Villani, Lady Lucifera, José Frade
La visita del vicio y La ocasión son films dirigidos por José Ramón Larraz y producidos por Frade que tienen carreras comerciales más que aceptables por lo que el productor le pide un tercer film, pero esta vez que sea de humor. Larraz, que en el fondo está más interesado en hacer una de terror clásico después de ver El conde Drácula, telefilm de la BBC con Louis Jourdan de protagonista, le sugiere algo que mezcle la comedia con el terror. La propuesta no acaba de convencer a Frade, pero a los días cambia de opinión y le encarga el guión definitivo que recibiría un mes después.
El guión de Larraz sería retocado por Mauro Ivaldi, esporádico guionista y director de productos para lucimiento de su mujer, Carmen Villani, que sería una de las protagonistas de Polvos mágicos con intención de hacerse un hueco en el mercado hispánico. La tipa fue una cantante de éxito en la Italia de los 60 que ante el declive de su carrera se recicla como actriz en los 70, siendo una de las reinas de las comedietas eróticas que tanto furor tenían en aquellos días. Años más tarde, confesaría que de las pocas películas que no sentía ningún tipo de repudia era de Polvos mágicos, que pese a ser una coproducción con Italia nunca llegaría a estrenarse en ese país. En cambio, sí lo haría de forma tardía (1983) en Alemania con un póster de tebeo y más tarde distribuida en VHS por la ¡Cannon!

Polvos mágicos, José Ramón Larraz, Alfredo Landa,  Carmen Villani, Lady Lucifera, José Frade

Paco, acompañado de su amigo Arturo, se dirigen al pueblo de Los ausentes, donde el primero ha de contraer matrimonio con una joven rica que ha enviudado. Una vez allí conocerán a los pocos habitantes del pueblo y a recibir la visita del marido fallecido que les alertará del peligro que corren allí.

Polvos mágicos, José Ramón Larraz, Alfredo Landa,  Carmen Villani, Lady Lucifera, José Frade

Alfredo Landa sería el protagonista absoluto y el cómico Vincenzo Crocitti (doblado por Luis Varela) sería el tipo que ha de casarse. Como secundarios un listado de nombres tan llamativos como clásicos: Assumpta Serna, José María Caffarel, Eduardo Fajardo, Elisa Montés, José Espinosa (el enano recurrente en las comedias de Ozores en los 80s), Pepe Carabias y Blaki.
La anécdota más conocida del film la contaba el propio Landa en sus memorias, donde explicaba que el rodaje iba más lento de lo previsto y llamó a Frade, que se personó para arrancar páginas del guión, por consiguiente eliminando sesiones de rodaje. Peeero, tiempo después, Larraz en sus memorias respondía al actor negándolo todo y dejándole un recadito comentando que el productor le llegó a pedir más planos de Landa, ya que Crocitti "se lo estaba comiendo". Está claro que entre el director y el actor no había sintonía. También negaba Larraz otro comentario de Landa que decía que había querido sobrepasarse con Assumpta Serna. Aquí hay que apuntar que en 2019 la actriz, en pleno boom del movimiento me too, reconocía las intenciones deshonestas del director en una habitación de hotel con la escusa de hablar del personaje.
Polvos mágicos, José Ramón Larraz, Alfredo Landa,  Carmen Villani, Lady Lucifera, José Frade

También comentaba Landa que al hacer el doblaje (no estaba rodada con sonido directo) tuvieron que ir haciendo añadidos porque aquello no tenía ninguna gracia. Es cierto que hay chistes políticos que se notan que están añadidos en postproducción (casi todos estos diálogos se oyen cuando los actores están de espaldas o no podemos verles los labios) pero tampoco es que sean tantos como insinuaba el actor. Y la práctica de hacer cambios en los diálogos durante el doblaje era algo más o menos frecuente. Y si no que se lo pregunten a Ozores.

Polvos mágicos, José Ramón Larraz, Alfredo Landa,  Carmen Villani, Lady Lucifera, José Frade

Polvos mágicos siempre me ha recordado a El baile de los vampiros, salvando las distancias, claro. Si en aquella teníamos a dos personajes que llegan a un pueblo donde hay vampiros y el que es el ayudante (el propio Polanski) acaba siendo el protagonista del film, aquí pasa algo parecido con Alfredo Landa, que es el amigo del que se ha de casar y al principio apunta a tener mucho más protagonismo (sin él no habría viaje a ese pueblo maléfico). También hay esos paralelismos con la ambientación (evidentemente en el film de Larraz todo está bajo mínimos y casi toda la película acontece en un caserón). Y aunque el film es una cosa menor, que ni siquiera es generosa ni en desnudos ni en comicidad, sí mantiene un ritmo endiablado (Ba Dum Tss!) y pasa en un suspiro, lo cual ya la salva de la quema. Y encima con doble twist al final que ni Shyamalan. De lo mejorcito del film es su banda sonora, obra de Stelvio Cipriani (Bahía de sangre de Bava, La invasión de los zombies atómicos), que tiene bastante buena reputación por recordar en cierta medida al estilo Goblin y hace nada se editó completa en CD.

Está claro que Larranz tenía interés en hacer algo más que la clásica comedieta de despelote pero tuvo que hincar la rodilla ante los intereses de Frade. Quizá por esa falta de interés en lo cómico tuvo el desencuentro con Landa. A saber, porque estando casi todos los implicados criando malvas...