viernes, diciembre 31, 2010

Top 5 de las muertes de Argento (IV)

Número 2.
Rojo oscuro (1975). Seguramente el punto álgido del director romano, donde fue capaz de darle una nueva vuelta de tuerca al giallo y añadirle elementos sobrenaturales. He dudado en poner la última muerte del film, pero tampoco he querido chafarle el final a nadie (si es que alguno todavía está viviendo en pecado).
Nunca una limpieza de boca fue tan dolorosa.

jueves, diciembre 30, 2010

Top 5 de las muertes de Argento (III)

Número 3
Suspiria (1977). Para muchos la obra maestra de Argento. No sé si decir tanto, pero sin duda un Argento en estado de gracia que le da todo el protagonismo a Jessica Harper (El fantasma del paraíso, Shock Treatment) para que haga de las suyas en esta revisión de Blancanieves que sería el primer volumen de ese tríptico de las 3 madres.

miércoles, diciembre 29, 2010

Top 5 de las muertes de Argento (II)

Número 4

Tenebre (1982). Para algunos el último giallo puro de Argento y para otros un bodrio.
Y nada mejor y más característico que la escena más recordada de la película. Argento con su nuevo juguetito, una Louma (una Dolly francesa), y de fondo la estridencias de Goblin.

martes, diciembre 28, 2010

Top 5 de las muertes de Argento (I)

Sí, un top 5 para las muertes de Argento se me antoja corto, peeero c'est la vie.

Número 5.
Inferno (1980). Comenzamos el top con la segunda entrega de la inconclusa trilogía de las 3 madres (me niego a considerar La terza madre el capítulo final).
Si Argento ya había dado síntomas que poco le interesaba el guión o la dirección de actores para centrarse en la truculencia y el asesinato estético aquí se soltó el flequillo para explicar la nada más absoluta.

Deadly Premonition

Deadly Premonition
Sin duda alguna lo de este juego tiene miga, y la historia que lo rodea es casi mejor que el propio juego.

Allá por el lejano 2007, en el Tokyo Game Show, Acces Games (compañía japonesa de corta edad que tiene en su haber, sobre todo, algunos títulos para PSP) anuncia un juego llamado Rainy Woods para Xbox 360 y PlayStation 3. El personal que asiste al evento rápidamente se da cuenta de las grandes similitudes entre los vídeos que presenta la desarrolladora y la serie Twin Peaks, sobrepasando esa línea tan difusa que es el homenaje y el plagio (si no que se lo digan a Tarantino).
Y no sólo las semejanzas con la serie de Lynch son argumentales (agente del FBI que llega a un pequeño pueblo madero para investigar el asesinato de una joven) si no que son más evidentes en el aspecto gráfico. Ahí teníamos al sheriff Truman, la habitación roja y su enano (u hombre de otro lugar) por partida doble, las tazas de café, personajes a los que el pelo se les vuelve blanco y los bosques.

Ante las alarmentes comparaciones Ignition Entertainment decide retocar el apartado gráfico del juego (cambiar el aspecto del protagonista, añadirle un bigote al sheriff...) y cambiarle el título, pasando a llamarse Deadly Premonition.

Deadly PremonitionCarátula versión Europa, USA y la japonesa para Play 3

Y así van pasando los años, nadie se acuerda del juego y de repente el juego aparece en febrero en los USA y al mes siguiente en Japón de este 2010. Pero esos continuos retrasos y, sobre todo, con un precio de salida de apenas 20 dólares hacía que nos temiéramos lo peor.
Hago un paréntesis para comentar que en Europa tuvimos que esperar hasta finales de octubre y la versión para Play Station 3 se tituló Red Seeds Profile y nunca salió fuera de las fronteras niponas.

Los primeros análisis online lo dejaban a la altura del betún (IGN le daba un 2 sobre 10, 3djuegos un 3,5 sobre 10): que si gráficos de la anterior generación, mala música y peores efectos de sonidos, que si el personaje tenía unos movimientos robóticos y peor control… En definitiva, que Deadly Premonition era unos de los mayores engendros paridos desde la época del E.T. de Atari.
Y cuando parecía que las copias del juego acabarían en algún almacén abandonado en un desierto de Nevada comenzaron aparecer otras webs especializadas que lo ensalzaban (Destructoid le puso un 10) y sobre todo los visitantes de esas webs lo puntuaban con notas altísimas. En Metracritic, por ejemplo, le habían estampado un 69 sobre 100 pero sus lectores lo habían dejado en un 8,5 sobre 10.

Deadly PremonitionEl antes y después de pasar por la revisión

Así que entre algunas webs y, sobre todo, los usuarios, que al fin de cuentas son los que pasan por caja (o no) para adquirir los juegos, convirtieron a Deadly Premonition en un juego de culto con un número de copias vendidas más que correcto. Su condición de split ha hecho que su creador, Swery (Hidetaka Suehiro), y Marvelous se estén plantenado una segunda parte a modo de precuela.


El argumento del juego ya he comentado que viene a ser Twin Peaks pero con elementos añadidos. Por ejemplo, en bastantes ocasiones nos encontramos con días lluviosos (de ahí que en un principio el juego se tenía que titular Rainy Woods), pues dentro de la mitología del juego se habla de un asesino con chubasquero que solamente aparece cuando hay lluvia, pues este hecho hace que muchas tiendas del pueblo donde acontece el juego, Greenvale, están cerradas.

Y es que este Deadly Premonition no es un survival al uso en la línea de los Resident o Silent Hill, ya que incluye fuertes elementos de sandboxs, para entendernos, que durante gran parte del tiempo nos podremos mover por el pueblo a nuestro libre albedrío, haciendo misiones secundarias o incluso espiando a los habitantes de Greenvale.

Es cuando espiamos a los aldeanos cuando nos damos cuenta de los pequeños detalles que han pulido para este juego, ya que todos los habitantes del pueblo se dedican hacer su vida cotidiana. Podemos seguirlos y ver que se dedican a ir a su lugar de trabajo y ejecutarlo tranquilamente, y que al anochecer, a su hora de finalizar su jornada laboral, cierran el negocio, cogen el coche y se van a su casa.
Ese paso de tiempo real es otro de los elementos del juego. Si tenemos que estar a las 3 de la tarde delante del teatro del pueblo tendremos que personarnos allí a esa hora. En el caso de que nos quede mucho tiempo hasta esa hora podemos fumarnos un cigarro, hecho que hace que pase rápidamente el tiempo, o irnos a dormir durante unas horas.

Deadly Premonition
Más elementos reales: nuestro personaje, el agente York, ha de afeitarse todos los días si no quiere que le salga barba y cambiarse de ropa para evitar que las moscas literalemente vuelen a su alrededor. También hay que destacar que hemos de alimentar a nuestro personaje y ha de dormir para descansar o darle café o refrescos.
Aunque tranquilos, que no hemos de estar constantemente pendientes que el personaje coma y duerma, es una cosa de la que podemos pasar bastante ya que no nos machacan con ello.


Otro de los elementos fuertemente criticados es una extraña banda sonora que personalmente me parece maravillosa. Con muchos contrastes que pasan de un sonido casi hippyoso al jazz fusionado. Uno de los mejores cortes es el tema Greenvale, que tiene muchas conexiones con el Love theme from Twin Peaks de Baladamenti.
En cambio sus efectos de sonido sí que tienen una calidad paupérrima en muchos de sus casos, como son los disparos o las pisadas.

Más elementos fuertemente criticados: sus gráficos, que pese a ser descuidados no pueden más que hacernos recordar a las series B cinematográficas que nos causan simpatía y admiración a partes iguales.
Y pasamos a las series b cinematográficas, ya que el protagonista se dedica hablar constantemente con su otra personalidad, un tal Zach. Estas conversaciones llegan a su cenit mientras conducimos el coche y pasan a un tono más ligero y freak, hablando de películas ochenteras como Temblores o Remo, desarmado y peligroso.

Aún y estos puntos negativos que están en el apartado técnico, como juego es espectacular. Todo aquello que tenía que ser el Alan Wake (Alan Fake para los amigos) y no fue, aquí lo tenemos con pocos tintes de grandeza (como sí tenía el juego de Remedy) pero con un argumento y una atmósfera con personalidad propia, que muestra el camino a compañías modestas sin los medios para hacer un San Andreas o un Gears of war, pero que con ingenio se pueden sacar pequeñas obras que están buscando un público que les rinda culto.

martes, agosto 17, 2010

Tiana y el sapo

Tiana y el sapo, Disney
Tiana y el sapo
o como Disney volvió dar en el clavo con las 2D.
Y es que 5 años después del pseudo fracaso de
Zafarrancho en el rancho y anunciar a bombo y platillo el cierre de sus estudios de animación tradicional, Disney volvía a estrenar un largo hecho a mano (es un decir, ya que el ordenador lleva muchos años presente en esta "animación tradicional"). Todo esto ocurría cuando la compañía del tito Walt compraba Pixar y la entrada de John Lasseter y Ed Catmull hizo que se volviera apostar por las 2D.

¿Y quién mejor que los directores que relanzaron a
Disney a finales de los 80 con La Sirenita para reavivar las 2D? Y vaya si se nota que John Musker y Ron Clements (que empezaron en Disney trabajando en el guión de Tarón y el caldero mágico) están detrás del film aquí comentado. No sólo porque volvían a sacarse de la manga una pequeña maravilla (no llega al nivel de La Sirenita o Aladdín, pero tiene su miga) que no da un sólo momento de aburrimiento al espectador, si no por algún que otro paralelismo con el film protagonizado por Ariel.

Allí la malvada Úrsula se las apañaba para robarle la voz a Ariel y así engañar al príncipe Eric, en Tiana y el sapo Facilier le roba la sangre al príncipe Naveen para hacer pasar a su esbirro por él y poder hacerse con el control de Nueva Orleans.

 Tiana y el sapo, Disney
Porque de eso va la cinta. Años 10 del pasado siglo en plena fiebre del jazz. Allí la joven Tiana es una camarera que sueña con poder abrir su propio restaurante una vez haya podido ahorrar el dinero suficiente, pero casualidades de la vida acabará encontrándose con un príncipe en horas bajas convertido en sapo que al besarlo no sólo no recuperará su aspecto humano si no que la convertirá a ella en una ranita.

¿Comentaba antes cierta similitud con La Sirenita? Pues no se vayan que aún hay más.
Y es que parece que los encargados del film se hayan dedicado a dejar pequeños guiños por todo el metraje: el cocodrilo trompetista, aparte de llamarse Louis por Armostrong, es idéntico al de Peter Pan; aparece una serpiente clónica a la Kaa de El libro de la selva que vive junto a una sacerdotisa vudú llamada Mamá Odie que no hace más que recordar a la señora Voodoo que habita en los pantanos de la saga Monkey Island (de la que ya se encargaron de saquear suficiente en las entregas de Piratas del Caribe).


Continuando con la moda imperante no han podido evitar usar caras conocidas en el doblaje. Por fortuna el que aparezca por ahí la voz de
Álex Ubago o (¡)King África(!) en las canciones no molesta. Quizás, el que chirría es Gurruchaga que dobla en los diálogos y en las canciones al malo de la película. Pero no porque lo haga mal, si no porque su voz es tan reconocible que uno no puede evitar pensar en él en las partes que aparece el Dr. Facilier. Debería de aprender de Josema Yuste en el doblaje del genio de Aladdín.
 
Tiana y el sapo, Disney
Tiana y el sapo fue un gran éxito, no sólo a nivel de público (recaudó casi el triple de lo que costó), si no a nivel de crítica, que la catalogaron a la altura de los mejores Disney. A opinión personal se me hace difícil poner esta cinta a la altura de La bella durmiente o La Sirenita por una cuestión muy simple: la música.
Los grandes clásicos de
Disney no dejan de ser musicales y si son grandes es, entre otras cosas, por tener una fabulosa banda sonora, aquí compuesta por el omnipresente en Pixar Randy Newman. Y esto no ocurre en Tiana y el sapo. Cuidado, no es que sea mala, en absoluto, durante su visionado acompaña magníficamente, pero una vez acabado el metraje te olvidas totalmente de ella, ninguna de sus canciones son de esas que acabas tarareando o te pegan el empujón a comprarte el CD con la banda sonora. Sin duda Tiana y el sapo es el vehículo perfecto para reactivar el interés no sólo de Disney, si no del público en general por la animación en 2D.

miércoles, agosto 04, 2010

Batman: Under the Red Hood

Batman: Under the Red Hood
Como hace dos veranos
Batman nos vuelve a visitar con una aventurilla estival directa al mercado doméstico.
Como bien indica el título en esta nueva historia del hombre murciélago se recupera a un personaje clásico como
Capucha roja, o mejor dicho, aparece un personaje con la clásica indumentaria que lució el Joker antes de transformarse en el payaso del crimen, cuando todavía era un ladrón de medio pelo, que aparecería en los cómics a principios de los 50 de la mano de Bill Finger pero que sería Alan Moore cuando le daría todo su significado más amplio en los 80 en el archiconocido La broma asesina.

Como decía antes, un nuevo personaje llamado
Capucha Roja aparece en Gotham City, encargándose de desmantelar toda la red de narcotráfico controlada por Máscara Negra (personaje creado a mediados de los 80 que luce un aspecto demasiado similar al Cráneo Rojo de El Capitán América), y controlarla a su antojo. No hace falta decir que la guerra entre bandas estará servida.
 
Batman: Under the Red Hood
Pues sí, al igual que en Batman. La máscara del fantasma la base del guión es la guerra entre las bandas de gangsters que operan en Gotham. Pero ese no es sólo una de las similitudes con el largo de los 90, aquí también tenemos una estructura formada por continuos flashbacks que nos van poniendo en situación e iremos entendiendo que es lo que está pasando y porque los personajes actúan como lo hacen.
Uno de los detalles que dan pie estos flashbacks es que vemos como ha ido evolucionando el traje del propio Batman o su batmobile, que en el presente se parece bastante al de las películas de Burton o en el pasado al de La broma asesina.

La comparación con el largo o la serie de Batman de los 90 no es gratuita, su gran valedor, Bruce W. Timm, es aquí el productor. Y vaya si se nota su presencia, todo el diseño de personajes y la paleta de colores se parecen mucho a la serie del pasado milenio. La animación es de un nivel altísimo (comparada con la que suele ser habitual hoy en día a los productos que no están destinados al estreno en pantalla grande) aunque hay elementos generados por ordenador que se los podían haber evitado.

 Batman: Under the Red Hood
Aparte de estos
Máscara Negra y Capucha Roja tenemos bastante caras conocidas del universo Bats: el Joker, Ra's al Ghul, Robin, Nightwing y una pequeña aparición de Enigma que es doblado por el propio Bruce W. Timm.
Aunque desde hace unos años es bastante habitual ver caras conocidas en el doblaje de las cintas animadas esto ya se hacía en la serie de los 90, pero eso sí, cuidando hasta el extremo que el doblador fuese el apropiado para el personaje. En este Batman: Under the Red Hood no es que haya un gran elenco en cuanto a caras conocidas, pero hay algunas, cuanto menos, curiosas: aparte del mentado
Bruce W. Timm, John Di Maggio (el Bender de Futurama), Dwight Schultz (nuestro Mad Murdock favorito) o el médico precoz Neil Patrick Harris.
 
Batman: Under the Red Hood
En Batman: Under the Red Hood nos encontramos uno de los trasfondos más clásicos dentro del universo del caballero de la noche: el límite que separa a Batman de cualquiera de los criminales a los que persigue. Que viene dado por todo el principio del metraje que es una aproximación (y creo que es la primera vez que la historia traspasa las páginas impresas) al archiconocido Una muerte en la familia.

Los escasos 75 minutos de la cinta son bastante irregulares. En un principio se juega por adivinar la identidad del misterioso
Capucha Roja, pero es tan evidente que a los 10 minutos ya lo habremos adivinado. Por fortuna en el film se resuelve pronto esa cuestión para dar paso a los momentos más aburridos (¿ninjas con armaduras cybernéticas? ¡No me jodas!) y, por fin, en su último tramo recuperar el pulso dejarnos lo mejor de su metraje.


viernes, junio 25, 2010

Locuras de medianoche

Locuras de medianoche, Midnight madnes, Michael J. Fox, David Naughton
Sigo con películas estudiantiles con Michael J. Fox, cuando todavía salía acreditado como Michael Fox, al menos en los créditos iniciales, en los del final ya aparece la jota.
Aunque el verdadero protagonista era otro licántropo, esta vez el de Un hombre lobo americano en Londres, David Naughton, haciendo de adolescente con 29 añazos, que en la época hacía anuncios de la Dr. Peppers, y que en Locuras de medianoche aparece bebiéndola como guiño.

Locuras de medianoche, Midnight madnes, Michael J. Fox, David Naughton
Locuras de medianoche (Midnight madness, 1980) es una producción Disney de la que se llevó las riendas como productor Ron Miller, un afincado en la major que se había echado en las espaldas Te veo y no te veo, Contacto en Londres, Los ojos del bosque, Tarón y el caldero mágico, entre otras.Que nadie espere una comedia chabacana como muchas de las que se hacían con adolescentes en la época, Disney estaba detrás y eso se nota, aún y así tampoco es excesivamente ñoña (durante un momento un personaje habla de su virginidad, el grupo de jugadores de fútbol están obsesionados con el alcohol o uno de los enigmas del juego está escondido entre los pechos de una camarera demasiado desarrollada). Tal es el caso que cuando se estrenó en los cines americanos no la clasificaron apta para todos los públicos y Disney retiró su nombre de los títulos de crédito.

Locuras de medianoche, Midnight madnes, Michael J. Fox, David Naughton
La película sería la versión adolescente de ¡Jo, qué noche!, aunque la película de Scorsese se rodaría 5 años después. Aquí nos encontrábamos a un grupo de estudiantes que reciben una invitación para una reunión secreta donde un tal León les invitará a participar en un juego que él mismo a ideado por toda la ciudad durante una noche (algo así como una gincana valenciana).

Cada uno de los invitados al concurso tendrán que formar diferentes equipos, así tendremos al equipo amarillo, digamos que son los protagonistas y buenos de la peli, el blanco, repleto de nerds, el verde, jugadores de fútbol americano, el azul, capitaneado por un gordo millonario, y el rojo, formado por un clan de chicas. Sí, como hemos visto ahí tenemos retratados todos los clichés de personajes adolescentes.

Locuras de medianoche, Midnight madnes, Michael J. Fox, David Naughton
Durante el transcurso de toda una noche los equipos irán recibiendo pistas dentro de unos enigmas que deberán solucionar para llegar al siguiente punto con la intención de llegar los primeros a la meta. Todos esos enigmas están compuestos de juegos de palabras inglesas que en la versión doblada los traductores lo hicieron con más pena que gloria. Aunque en la versión original tampoco eran para tirar cohetes, teniendo un nivel de absurdo a la par de los momentos más lisérgicos del Batman de los 60's.

A los antes citados David Naughton y Michael J. Fox, que hacían su debut en la gran pantalla, hay que añadir algunas caras conocidas como Stephen Furst (el gordito de Una pandilla de lunáticos o el ayudante de Chuck Norris en Furia silenciosa), Eddie Deezen (imprescindible en cualquier película de estudiantes de la época) y un cameo de Paul Reubens, alias Pee-wee Herman.

Locuras de medianoche, Midnight madnes, Michael J. Fox, David Naughton
Locuras de medianoche fue un gran fracaso en la taquilla americana. Tuvo un estreno muy minoritario y no recaudó ni 3 millones habiendo costado 28. Hay que apuntar que en la época pocas películas tenían un estreno simultaneo, no ya a nivel mundial, si no a nivel nacional y los reestrenos estaban a la orden del día.
Resumiendo, que ante el escaso público que congregó la película, Disney decidió retirarla del mercado.
Por estos lares desconozco si llegó a estrenarse en cines o apareció directamente en vídeo de la mano de Filmayer, cosa que podría ser ya que el doblaje que tiene la película no es de cine.

La película luce todos esos fallos que tanto nos gustan en este tipo de películas: actores veinteañeros/treintañeros haciendo de adolescentes que ya tienen su coche, aunque la película pasa en su totalidad de madrugada los comercios están abiertos y hay bastante vida en la ciudad, los personajes están estereotipados a más no poder...

Vista hoy es bastante floja, básicamente lastrada por una realización planísima que parece de telefilm puro y duro y de un tempo cansino que hace excesivas sus casi dos horas.
Aún todo eso y que en su momento pasó con más pena que gloria debió tener mucho tirón en el videoclub ya que es de esas películas que siempre pregunta el despistado de turno en los foros.

sábado, junio 19, 2010

Teen wolf (De pelo en pecho)

Teen wolf, De pelo en pecho, Michael J. Fox, Jason Bateman
Si algo han caracterizado a los 80's son, entre otras cosas, las comedietas de adolescentes/estudiantiles. En este caso era fabricar un Porky's (pero sin el componente erótico) y mezclarlo con aquellas películas de serie B y Z estilo Yo fui un hombre lobo adolescente y casposidades varias. Aunque, también hay que recordar que a principios de los 80 el inefable Larry Cohen dirigiera la espantosa Regreso a Full Moon (Full moon high, 1981), que ya mezclaba hombres lobos y universitarios.

miércoles, junio 09, 2010

Clásicos Keaton: Pisa a fondo

Pisa a fondo, Michael Keaton, Ron HowardReseña número 100.
Ya en su momento comenté como las carreras cinematográficas de
Keaton y el director Ron Howard empezaron de la mano con Turno de noche (en los 90's se reencontraron en The paper. Detrás de la noticia).
Keaton
venía de tener dos grandes éxitos con sus dos primera películas (Turno de noche y Las locas peripecias de un señor mamá) pero con la tercera, Johnny Peligroso, se había pegado un buen descalabro. Y Howard, después de Turno de noche había cosechado muy buenas taquillas con Un, dos, tres... splash (que en un principio tenía que haber protagonizado Keaton en lugar de Tom Hanks) y Cocoon.

  Pisa a fondo, Michael Keaton, Ron Howard
Así que a mediados de los 80 se vuelven ajuntar para rodar este Pisa a fondo, o Gung ho en su título original, donde dos de los guionistas eran
Lowell Ganz y Babaloo Mandel, colaboradores habituales de Howard (Turno de noche, Un, dos, tres... splash, Ed tv) y que también estuvieron entre los guionistas de Mis dobles, mi mujer y yo (Multiplicity).

El título original,
Gung Ho, vendría a traducirse como "entusiástico" o "patriotero", y es esta última la acepción que nos interesa. El termino sería usado por el cuerpo de marines estadounidenses en los años 40 copiado de las corporaciones chinas, donde lo usaban como lema para destacar el esfuerzo colectivo sobre el individual.

  Pisa a fondo, Michael Keaton, Ron Howard
Porque de eso va la película, el esfuerzo colectivo. Keaton es una especie de enlace sindical de una fabrica de coches de un pueblecito llamado Hanleyville, donde la mayoría de sus habitantes viven de esa factoría.
La empresa comienza a caer en picado y Keaton se va a Japón con la intención de convencer a una gran empresa automovilística, Assan (un remedo de Nissan), para que les ayude a reflotarla. Entre mentira y mentira consigue su propósito.
El problema vendrá cuando los trabajadores americanos, poco dados al trabajo duro, se encuentren con las nuevas normativas de los empresarios nipones.

  Pisa a fondo, Michael Keaton, Ron Howard
Si años atrás escribía sobre Mr. Baseball, donde veíamos el clásico choque de culturas, donde un individuo llega a un país con unas costumbres totalmente opuestas a las suyas, en este Pisa fondo nos encontramos lo mismo pero al revés, los protagonistas reciben la visita de esa amenaza extranjera.

No olvidemos que esa visita "extranjera" es un tema muy presente en las anteriores películas de Howard, Un, dos, tres...splash (un hombre conoce a un personaje mitológico, una sirena) y Cocoon (unos abuelos reciben la visita de unos extraterrestres).

Y es que en el fondo todo lo que vemos en Pisa a fondo es algo que hemos visto en multitud de ocasiones, ese primer choque para luego acercar posturas y colaborar para conseguir el objetivo común. Peeeero, aún y así, Howard nos reserva ese mensaje final donde los yankis, en comparación con los japoneses, continúan siendo unos chapuzas que harán lo que sea por largarse al bar de enfrente en lugar de quedarse hacer horas extras. Algo muy hispánico, por otro lado.
Cierto es que en aquellos lejanos 80's Keaton era muy dado a la sobreactuación, en cambio aquí está muy contenido y lleva muy bien el peso de toda la película, a la vez que está flanqueado por gente como John Turturro, Mimi Rogers, George Wendt y Clint Howard, hermano del director que aparece en la mayoría de sus films en roles secundarios.

 
Pisa a fondo, Michael Keaton, Ron HowardPublicidad hispánica de la época

Pisa a fondo tuvo críticas bastante favorables y una más que correcta carrera comercial en suelo americano, cosechando unos 37 millones de dólares, haciendo que los productores realizaran una serie para televisión de corto recorrido, donde el personaje de Keaton, Hunt Stevenson, fue interpretado por Scott Bakula (Quantum leap y El señor de la ilusiones) y Clint Howard volvía a repetir su papel de la película.


jueves, junio 03, 2010

Chillidos en el aire, ajoceite y tangando a Ono



Lista de la compra:
  • Donuts de Jud
  • Mocos de elefante fluorescentes (3)
  • Entradas para el Chicago protagonizado por Millán







  • La sonrisa de Punset y su revista fantasma
  • Cocacolas con sabor a Kojack
  • El universo para-lelo(s) de Faraday
  • Tesoros y coronas en 3D

miércoles, mayo 26, 2010

Paranoia Agent

Paranoia Agent, Satoshi Kon

Paranoia Agent
es un manga de apenas 13 capítulos ideado por Satoshi Kon (Perfect Blue, Paprika), un señor al que siempre le ha gustado rizar el rizo en sus historias de (¿)misterio(?), para entendernos, un Lynch en versión anime, al que le gusta jugar mucho con la simbología. Sin ir más lejos, en este Paranoia Agent la figura de animales está muy presente, ya sea desde la aparición de éstos, la cara de muchos personajes humanos que tienen aspecto casi grotesco o sus nombres, muchos de ellos de animales.

Aunque realmente la serie, que fue estrenada en el 2004, es fruto de un trabajo efectuado varios años atrás. Muchas de las ideas que su director no pudo (o no quiso) usar en sus trabajos anteriores las acabó guardando para luego recopilarlas en esta historia donde varios personajes, todos ellos en un momento de crisis de ansiedad, reciben la visita de un chico que, calzado con unos patines dorados y bate de béisbol en mano, les asesta un golpe en la cabeza para liberarlos de su presión (matando algunos de ellos inclusive).


Lo que en un principio parece la clásica historia de la pareja de policías que han de encontrar al chico del bate (shounen bat) y verse metidos en una historia con tintes sobrenaturales (el chico del bate parece más una aparición que otra cosa) acaba siendo un reflejo de la degeneración de nuestra sociedad.


Paranoia Agent, Satoshi Kon
Cada episodio es protagonizado por un personaje distinto (aunque algunos de ellos acaban entrecruzándose) que retrata muchas de esas "enfermedades modernas" (algunas de ellas puramente japonesas).

Tenemos el caso del alumno al que todos aprecian, saca buenas notas, es buen deportista pero que en el fondo es un manipulador que hará cualquier cosa por conservar su estatus; el trío que se conocen en un chat y acaban quedando para suicidarse juntos; el clásico periodista sensacionalista que hará lo que sea por publicar una noticia que lo encumbre; la mujer que de día es profesora pero por la noche es prostituta; el putero que pone una cámara oculta en la habitación de su hija para espiarla y que es un policía corrupto; el estudiante que ante la presión de un examen no puede parar de estudiar para luego vomitar, literalmente, sus conocimientos (
hecho más real de lo que puede parecer); o el chaval que está obsesionado con los juegos de rol y es incapaz de distinguir la realidad de las fantasías heroicas surgidas de su mente.

Paranoia Agent, Satoshi Kon
Al final de cada episodio, trás los títulos de crédito, aparece un personaje secundario enfundado en un smoking dándonos pistas encriptadas del siguiente episodio al igual que hiciera a mediados de los 90 el dogmático Lars von Trier en la serie The Kingdom (luego remakeada por los yankis bajo la batuta de Stephen King con el título Kingdom Hospital). Detalle, en cierta forma, inspirado en las introducciones de Lady Leño que se grabaron para el pase de Twin Peaks en el canal Bravo.
Y hablando de la serie de Lynch y Frost, muchos son los guiños que le hace Paranoia Agent, desde el hombre que hace nudos con los rabitos de cereza o la visita de los dos policías a la primera víctima del chico del bate que recuerda a la escena del agente Cooper y el Sheriff Truman en el hospital donde se recupera Ronette Pulaski.


Mención aparte la espectacular banda sonora, obra de Susumu Hirasawa, especializado en música electro pop que compone con ordenadores Amiga y que en sus ratos libres le hace las bandas sonoras a Satoshi Kon, que tiene un componente triste y melancólico muy importante.

Paranoia Agent, Satoshi Kon
Uno de los handicaps de Paranoia Agent, como le acaba de ocurrir esta misma semana a esa serie que todo el mundo comenta y no hace más que instigar textos en la red, es su final. Un final que acaba siendo un desvarío hulkiano más próximo a Akira que a Twin Peaks, donde Satoshi Kon intenta fabricar una cinta de moebius (que tan buenos resultados le dio a Lynch en Carretera perdida) pero fracasa estrepitosamente por intentar ir más allá de lo que la historia podía dar de sí. El conglomerado de ideas recicladas que comentaba antes pesan como una losa y no se puede montar un puzzle con piezas de diferentes rompecabezas.

Paranoia Agent, Satoshi Kon
Aún y así no nos dejemos engañar. Paranoia Agent, al igual que su prima lejana Lost, es mucho más que un desenlace fallido, posee grandes momentos que recrean a la perfección la sociedad del siglo XXI y es por ello que, al final, es mejor el viaje que el punto de destino al que llegamos. Ya lo decía Punset: "La felicidad se encuentra en la antesala de la felicidad".

miércoles, mayo 19, 2010

Monte follopio

Corrían principios de los años 90, época recordada por la moda de usar pantalones y chaqueta tejana de un azul blanquecino, como si se nos hubiera caído una botella de lejía por encima; donde lo que entendíamos como un aparato multimedia era el Telepick o el Teletrebol; y salvo los que tenían el codificador del Canal Plus la pornografía era casi un mito.
La recién estrenada Telecinco lo intentaba, aparte de emitir cualquier espanyolada de José Frade, la enésima película del Jaimito de Alvaro Vitali y la caspa de ¡Ay que calor!, se tiraron el moco con aquel ciclo los viernes por la noche llamado Erotísimo (contando que lo más fuerte que pusieron fue Fritz, el gato caliente ya nos podemos hacer una idea) o aquel Playboy que se quedaba en videoclips erotiquillos.

Por su parte TVE, o mejor dicho TV2 contraatacaba con Venus Tv, programa de variedades (por decir algo) de producción francesa. El programa, de media hora de duración, era una sucesión de apartados: desde el mitiquísimo Narcisso Show, donde chicas (supuestamente) no conocidas hacían un número musical (que encima los de TVE tuvieron los inmensos cojones de subtitular las canciones) para al final quedarse en cueros; Venus mañana, que básicamente era ver a una chavala como se despertaba entre gestos presumiblemente eróticos; Venus correo, una especie de consultorio de Elena Francis; o Venusteca, fragmentos de alguna peliculilla erotica del año de Matusalén. Y entre medio chicas desnudas que daban paso a las diferentes secciones.
En definitiva, que durante media hora salían un par de chicas desnudas y para de contar. Como mucho destacar a una (todavía) desconocida Marlène Mourreau que se lo montaba con una pitón entre las sabanas.

Pero lo mejor de todo, a mi entender, era Mic Mac de los MactarMac. Bajo este título que parece un trabalenguas se escondía un serial lisérgico con continuidad que se emitía dentro de un apartado llamado El folletín, toda una declaración de principios, más que nada porque todos los chistes de Venus Tv rayaban ese nivelazo de dobles sentidos y juegos de palabras.
En este culebrón, si veíamos a una chica en ropa interior ya es que se estaban estirando al máximo (no nos engañemos, la única sección que, seguramente, no me borrarían el vídeo los del Youtube). Con una cabecera que rompía moldes con una música hipnótica a base de teclado Casio y un montaje que dejaba en pañales a la mejor escena de Rocky IV, unos decorados más lamentables que cualquier sketch de Noche de fiesta, con muchos zooms para la transición entre escenas, trajes de colorines y hombreras y mucho actor malo.
Señoras y señores, con todos ustedes Mic Mac de los MacTarMac.

miércoles, mayo 12, 2010

Grease 2

Grease 2, Michelle Pfeiffer, Patricia Birch
Seguro que cuando el tipo que acuñó aquello de "segundas partes nunca fueron buenas" estaba pensando en Grease 2. Y si a eso le añadimos que es la única película de la que Michelle Pfeiffer reniega ya lo tenemos todo dicho.

Aunque a finales de los 70 principios de los 80 las segundas partes no era una práctica tan habitual como hoy en día los productores de Grease vieron el filón de hacer una secuela.

Mal empezaban las cosas cuando ponían de directora a una tal
Patricia Birch, la que había sido coreógrafa de la primera parte, y que a la postre nunca más volvería a dirigir nada para cine. Y el reparto era igual de desconocido (Pfeiffer acababa de empezar), ya que rápidamente se descartó seguir con los personajes de Travolta y Newton-John, y como mucho nos podían sonar las caras de varios secundarios que repetían algunos roles de la primera entrega.

Grease 2, Michelle Pfeiffer, Patricia Birch
Para más inri cuando se inició el rodaje el guión ni siquiera estaba terminado, y ya sabemos que les pasa a estas películas que acaban haciéndose sobre la marcha llena de improvisaciones.
Por cierto, el guión corrió a carga de
Ken Finkleman, que ese mismo año escribiría y dirigiría Aterriza como puedas II. Sí, ya vemos que todo un experto en musicales.

Al final todo el argumento acabó siendo una especie de remake de la primera parte pero dándole la vuelta. Si en aquélla teníamos carreras de coches aquí lo que se llevan son motos. Si en el primer Grease la chica era la nueva y el chico el chulito del instituto aquí el chaval es el repipi empollón (que representa que es el primo de Sandy [
Olivia Newton-John]) el que llega al instituto y la chavala es la jefecilla de las Pink Ladies.

Grease 2, Michelle Pfeiffer, Patricia Birch
Es decir, más de lo mismo pero con canciones mucho peores. Y ese es el gran problema de esta película. Vale que el Grease original como película, por su argumento, no era nada del otro mundo, pero tenía sus buenas canciones (que en el fondo es por lo que es famosa). Pero en este Grease 2 ya ni se salva la banda sonora, que rompía bastante con la anterior y tenía unos toques ochenteros muy cercanos al new wave, muy en la línea de lo que acababan de hacer en Shock Treatment. El soundtrack fue por obra y gracia de Louis St. Louis, que lo contratarían porque había hecho las adaptaciones del film del 78.
  Grease 2, Michelle Pfeiffer, Patricia Birch
Quizás uno de los (pocos) aciertos del film es un tímido acercamiento al género de superhéroes. El prota, que se enamora de la chica, sólo ve una forma de conquistarla: haciendo el Valentino Rossi con la moto. Así que se va a un desguace y compra un trozo de hierro con ruedas que él mismo acaba tuneando (¡leyendo un manual!). Luego se va a un descampado y entre tortazo y tortazo aprende hacer piruetas. Le añadimos un casco y unas gafas a modo de antifaz y ya tenemos al motorista cantante. Además se da a entender que usa como escondite secreto un viejo bunker.

Aunque luego ese bunker sirve de excusa para uno de los muchos repulsivos gags que tiene la película, donde los componentes de los T-Birds (uno de ellos, Adrian Zmed, un clon afeuchado de Travolta) se dedican a perseguir a las chicas.
Y es que toda la parte argumental que afecta a los secundarios tiene ese humor grueso estudiantil tan ochentero a lo
Porky's. Aunque aquí estaría más cerca de la chabacanería de aquellos bodrios de Caramelo de limón o Baby love que la factoría Golan-Globus se encargaban de rodar en Israel.

Grease 2, Michelle Pfeiffer, Patricia Birch
Curiosamente se estrenó el mismo fin de semana que E.T. y más curioso aún que lo hizo en más salas. Peeeero, al final una fue la que más recaudó en ese año 82 y la otra apenas llegó a cosechar unos paupérrimos 15 millones (sobre un presupuesto de 13). ¿Adivinamos cuál?

A parte de recibir un buen varapalo económico no tuvo mejor suerte en cuanto a las críticas. Toda esta nube negra hizo que se llevara por delante a todos los que participaron en la película a excepción de Pfeiffer que sí acabo triunfando (aunque ahora no esté en su mejor momento). Maxwell Caulfield, el prota, vio como su carrera se hundía para acabar siendo carne de telefilms y series de tv o, como comentaba antes, su directora. Y la resta del equipo tres cuartos de lo mismo.