martes, diciembre 30, 2014

El día de los inocentes

El día de los inocentes, slaughter high,Caroline Munro, slasher, Harry Manfredini

Muchas veces confundida con Inocentada sangrienta, que en su idioma original es April Fool's Day, justamente como estaba planeado que se llamase el título que nos ocupa, pero acabaron por ponerle Slaughter High (algo más como Masacre en el instituto). Un lío de pelotas, vamos.

viernes, diciembre 26, 2014

Noche de paz, noche de muerte (y secuelas)

Noche de paz, noche de muerte, Silent Night, Deadly Night, Linnea Quigle, Charles E. Sellier Jr.

Un ladrón vestido de Papa Noel se topa con una familia en la carretera, asesinando a los padres. Los dos hijos acaban en un orfanato regentado por monjas. Billy, el mayor de los hermanos, vive con el trauma de haber visto morir a su madre a manos de Santa Claus. Ya con 18 años entra a trabajar en una tienda de juguetes, donde se convertirá en un trabajador modelo. Pero cuando se acercan las fechas navideñas comienza a cambiarle el carácter, cosa que se agrava cuando le hacen disfrazarse de Papa Noel para recibir a los niños que van a la tienda, hecho que acabará por trastornarle hasta el punto de comenzar a matar a la gente.

martes, diciembre 23, 2014

No abrir hasta Navidad

No abrir hasta Navidad, Don't Open Till Christmas, slasher, Edmund Purdom, Caroline Munro

Durante la época navideña un asesino se dedica a matar a todo aquel que va disfrazado de Papa Noel por la ciudad de Londres. Tras él, el inspector Harris comienza a investigar el caso.
Topicazo en el género slasher es aquello de coger una festividad del calendario y colocarle un asesino enmascarado que dé rienda suelta a sus más bajos instintos sanguinarios. Y, sin lugar a dudas, No abrir hasta Navidad no entraría en el saco de las mejores ni en broma. Es más, es uno de los (muchos) slashers de baja estofa que se produjeron en la primera mitad de los 80, cuando el género vivía todo su "esplendor".

miércoles, diciembre 17, 2014

Un viernes loco

Un viernes loco, Disney, Jodie Foster

Aunque siempre he reivindicado el Disney extraño y oscuro de finales de los 70 y principios de los 80, también tenían una cara más luminosa y amable. Quizá demasiado, porque estos otros films acababan siendo demasiado dulcificados y melosos, en contraste con el tipo de cine  mucho más sórdido que estaba impregnando Hollywood en la época (Taxi driver, El padrino, Easy rider).

jueves, diciembre 11, 2014

El terror llama a su puerta

El terror llama a su puerta, Fred Dekker, Tom Atkins, Night of the Creeps

Hay un director que se nos quedó por el camino y que podía haberse convertido en un grande del fantastique. Me refiero a Fred Dekker, que con únicamente tres películas como director se ha granjeado una fauna de incondicionales que ya quisieran muchos.
En mayor o menor medida ya se tocó su historia en este blog en la reseña de House, una casa alucinante. Para resumirlo todo: un post adolescente Dekker había escrito junto a Ethan Wiley el guión de House con intención de dirigirlo con un presupuesto mínimo y en blanco y negro, que cayó en manos de Sean S. Cunningham, creador de Viernes 13, que se lo acabó quedando a condición de ayudarle en futuros proyectos.

El terror llama a su puerta, Fred Dekker, Tom Atkins, Night of the Creeps

Mientras House todavía estaba rodándose comenzó a darle vueltas a otro guión solamente con una idea en la cabeza: un detective medio alcoholizado que descuelga el teléfono y dice "Thrill me". A partir de esa premisa comenzó a darle forma con todas sus filias.
Empezar a rodar le fue relativamente fácil. Su agente le enseñó el guión al productor Charles Gordon (que acabaría siéndolo de las dos primeras Jungla de cristal), que, a su vez, se lo llevó a TriStar Pictures que aceptó sin pensárselo.

El terror llama a su puerta, Fred Dekker, Tom Atkins, Night of the Creeps

Empezamos en una nave espacial donde unos extraterrestres se lían a rayos láser con otro que acaba liberando una cápsula que aterriza en la Tierra de los años 50 y será encontrada por un chaval. Damos un salto en el tiempo de 30 años y nos encontramos en 1986 en la clásica comunidad de universitarios. Una pareja quieren entrar en una hermandad y para ello les exigen que consigan un cadáver humano y lo dejen delante de la entrada de otra hermandad. Los dos chavales acaban en un laboratorio donde, casualmente, tienen crionizado al chaval que se encontró la cápsula en los años 50. Lo que éstos no saben es que el cadáver lleva en su interior unas babosas que convierten a los seres vivos (y no tan vivos) en zombies.

El terror llama a su puerta, Fred Dekker, Tom Atkins, Night of the Creeps

El terror llama a su puerta era un film más bien modesto, pura serie B, con lo que no se podía contar con un cast demasiado importante: Jason Lively y Jill Whitlow, que un año después fueron protagonistas de El secreto de los fantasmas; Tom Atkins, todo un clásico dentro del universo Carpenter y que aquí es dueño total y absoluto de cada uno de los planos en los que aparece; una mini aparición del eterno Dick Miller y David Paymer, uno de esos secundarios que hemos visto en mil películas. Además de algunos cameos de amigos del director como los de Shane Black y Greg Nicotero.

El terror llama a su puerta, Fred Dekker, Tom Atkins, Night of the Creeps
 
El film es, por méritos propios, uno de los clásicos de los 80, con lo que ya podemos esperarnos un film que mezcla el terror y el humor de forma magistral. Está claro que los efectos (maquillajes y animatrónics) se notan a leguas, pero eso es lo que la hace grande, que pese a estas carencias el espectador nunca tiene la sensación de ver una basura, señal que el resto vale su peso en oro.
Todo el film está repleto de cualquier cosa que le hiciera tilín al director, desde el montón de personajes que responden a los nombres de Raimi, Romero, Landis, Cunningham o Hooper, lo que para algunos es algo demasiado ingenuo y amateur, para el propio Dekker era una forma de reconocer abiertamente de donde estaba saqueando ideas. También teníamos a una de las protagonistas que está viendo en televisión Plan 9 del espacio exterior (incluso el personaje de Atkins se pone a oler una flor como hacía Bela Lugosi en la película de Ed Wood), hay autocines y montones de diálogos memorables como el ya clásico: 
-Señoras, las buenas noticias son que ya han llegados sus citas.
-¿Y cuales son las malas?
-Están todos muertos.


Uno de los problemas con los que se encontró Dekker fue con el final. Originalmente las babosas acababan llegando a un cementerio, lo que nos daba el clásico desenlace en el que la historia no había terminado, mientras un haz de luz lo iluminaba todo, la cámara subía y descubríamos que venía de la nave espacial del principio. En el primer montaje que se proyectó a los productores este final estaba sin terminar, apenas se veía el foco de luz pero ni siquiera estaba la nave insertada. Éstos dijeron no entender nada y forzaron al director a rodar otro, el del perro y la protagonista, que fue el que acabó en el montaje final y del que Dekker echa pestes. 

El terror llama a su puerta, Fred Dekker, Tom Atkins, Night of the Creeps

El terror llama a su puerta costó 5 millones de dólares, lo que no es demasiado para la época. El problema es que en su estreno hollywoodiense (aquí tardaría muchísimo en estrenarse, verano del 88) recaudó poco más de medio millón. Pero en la época las películas tenían una segunda oportunidad en su paso al videoclub (y si no que se lo digan a Carpenter) donde la cosa ya funcionó mucho mejor y le dio el empujón definitivo a convertirla en un clásico de los 80 (aunque no tiene una estética tan marcada como otros films de la época).
Un año después, Dekker estrenaría Una pandilla alucinante (que ya estaba en pre-producción antes de acabar el rodaje del film aquí comentado), otro film de culto, para luego participar en los libretos de Agente juvenil, Ricochet, episodios de Historias de la cripta (de la que también dirigió un capítulo) y ya a principios de los 90 se encargaría de Robocop 3, que le condenaría al ostracismo absoluto. Por el camino se quedaron guiones que nunca vieron la luz, como la adaptación de Jonny Quest o una segunda parte de El terror llama a su puerta. Actualmente, por lo que se dice por ahí, estaría encargándose del guión del reboot de Depredador junto a su colega Shane Black.

jueves, diciembre 04, 2014

Pesadilla en Elm street (y secuelas)

Pesadilla en Elm street, Wes Craven, Freddy Crueger, Robert Englund, Johnny Dee

Ya entrados en los 80 parecía que la carrera de Wes Craven se iba a quedar anclada en el género del terror, es decir, en la serie B. Si bien es cierto que La última casa a la izquierda o Las colinas tienen ojos consiguieron fama entre el fandom, no es que reventaran taquillas precisamente. Ni siquiera su acercamiento al mundo del cómic con La cosa del pantano le ayudó a conseguir un éxito que le abriera las puertas de algún gran estudio.

jueves, noviembre 27, 2014

Dark City

Dark City, Alex Proyas, Rufus Sewell, Kiefer Sutherland, Jennifer Connelly, Richard O'Brien

Si en los 90 hubo un director que se las prometía muy felices y acabó siendo un bluf, ese fue Alex Proyas. Después de facturar multitud de videoclips entró por la puerta grande en Hollywood (en 1988 ya había hecho Spirits of the Air, Gremlins of the Clouds en su Australia natal) con un film que acabó siendo de culto más por la extraña muerte de su protagonista que por sus auténticos valores artísticos. El cuervo podía tener su gracia a nivel estético y por aquello del lenguaje videoclipero de los 90 y estética gótica, pero poquita cosa más. Al final aquello les funcionó tan bien como para generar una franquicia cada vez más decadente, con serie televisiva incluida, y un remake/reboot en el horizonte.

martes, noviembre 25, 2014

Festival de trailers (III)



La trampa (Entrapment, 1999) de Jon Amiel, con Sean Connery, Catherine Zeta-Jones y Ving Rhames.




Hostage Dallas (Getting Even, 1986) de Dwight H. Little. Con Edward Albert, Audrey Landers, Caroline Williams y Joe Don Baker.




Terror en alcatraz (Terror on Alcatraz, 1986) de Philip Marcus, con Aldo Ray, Sandy Brooke y Verónica Porche Ali.

miércoles, noviembre 12, 2014

Tron

Tron, 1982, Steven Lisberger, Disney, Jeff Bridges, Bruce Boxleitner, David Warner

Que en los primeros 80 Disney acabase aceptando producir un film que se aventuraba como un salto tecnológico nunca visto era totalmente normal. La compañía, que andaba totalmente perdida, estaba deseosa de cambiar su imagen de productora anticuada que solamente sabía hacer animalitos animados. De ahí se explican sus palos de ciego al intentar apuntarse a la sagas galácticas (El abismo negro) o producciones más cercanas al terror que a lo infantil (Los ojos del bosque, El carnaval de las tinieblas). Palos de ciego más por recaudaciones que por logros artísticos.

miércoles, noviembre 05, 2014

Festival de trailers (II)








Al filo del infierno (Rock 'n' Roll Nightmare, 1987) de John Fasano, con Jon Mikl Thor, Frank Dietz.





Juegos salvajes (Wild things, 1998) de John McNaughton, con Kevin Bacon, Matt Dillon, Neve Campbell, Theresa Russell, Denise Richards, Bill Murray.

jueves, octubre 30, 2014

Mad Monster Party?


Decía Tim Burton durante la promoción de Pesadilla antes de Navidad que ésta no era el primer musical de terror rodado con la técnica stop motion, si no que quien tenía ese honor era Mad monster party?, film que, a todas luces, fue la clara inspiradora del film dirigido por Henry Sellick.

jueves, octubre 23, 2014

Poltergeist. Fenómenos extraños (y secuelas)

Poltergeist. Fenómenos extraños, Tobe Hooper, Steven Spielberg

A principios de los 80 Spielberg acababa de resurgir del fracaso de 1941 gracias al éxito de En busca del arca perdida. Y no se lo pensó mucho, porque enseguida se enfrascó en el rodaje de E.T. El extraterrestre, pero a la vez tenía entre manos un guión que él mismo había escrito —junto a Michael Grais y Mark Victor (Cool World, Señalado por la muerte)—. Y mucha prisa tendría por rodarla porque no se quiso esperar a terminar el rodaje del marciano de dedo iluminado y se puso manos a la obra, pero una clausula en el contrato con la Universal le impedía compaginar ambos rodajes, así que se buscó a otro para dirigirla. El elegido fue Tobe Hooper, ya que Spielberg había quedado impresionado con La matanza de Texas, además de haber salido muy bien parado con El misterio de Salem's Lot.

Si en los 60 y 70 estaba de moda las sectas y lo satánico (La profecía, El exorcista, La semilla del diablo), en los 80 el terror estaba enmarcado en el slasher y a Spielberg le dio por volver al clásico subgénero de las casas encantadas. Y para ello echó mano de sus clásicos referentes, como son la familia norteamericana prototipo que viven en uno de sus suburbios de preciosas casitas de ensueño y el lechero les deja la botellita cada mañana en la puerta. Pero si años atrás las películas de casas encantadas tenían un estilo más contenido, que buscaban el desasosiego constante del espectador a través de un atmósfera inquietante y se insinuaba más que se mostraba, Poltergeist enseñaba un camino diferente, mucho más efectista, con efectos especiales a todo trapo y la pirotecnia por bandera. Siendo ese su mayor problema, porque si algo tiene que ser una película de casas encantadas es contenida. Precisamente Poltergeist cuando consigue dar más miedo es cuando apenas vemos nada, como la primera aparición de la médium.
 
Poltergeist. Fenómenos extraños, Tobe Hooper, Steven Spielberg

Además de Spielberg y Hooper teníamos por ahí a la ILM en los efectos con Richard Edlund al frente,  Jerry Goldsmith en la banda sonora y un elenco en su mayoría no muy conocido pero que luego cogería más caché: Craig T. Nelson (el prota de la serie Entrenador), JoBeth Williams (el ligue de Stallone en ¡Alto!, o mi madre dispara), Beatrice Straight (Network, un mundo implacable), Zelda Rubinstein (luego vista en Angustia de Bigas Luna) y James Karen (La divertida noche de los zombis).

Poltergeist. Fenómenos extraños, Tobe Hooper, Steven Spielberg

De sobras es conocida la leyenda urbana que rodea el fin sobre la maldición que ha ido cayendo sobre la gente que participó en ella. Toda una historia que no es más que una patraña para rellenar programas de Iker Jimenez y gente del gremio. Todo un cúmulo de absurdidades porque la gente a la que se le supone tocados por esa mano negra han muerto de vieja o enfermedades como cáncer. Siempre y cuando dejemos de lado a Dominique Dunne, la hija mayor, que murió antes del estreno a manos (nunca mejor dicho) de su novio, que la estranguló tras una discusión.

Poltergeist. Fenómenos extraños, Tobe Hooper, Steven SpielbergMucho más interesante es una leyenda que no parece tan irreal como es la guerra entre Spielberg y Hooper. Al parecer al primero no le gustaba demasiado la forma que tenía de dirigir Hooper y, aprovechando que estaba rodando E.T. muy cerca de donde se hacía lo propio con Poltergeist y, sabiendo como son los grandes estudios a la hora de limitar las horas de rodaje con menores, estaba constantemente en el set de rodaje y, según muchos de los que estaban allí, era quien llevaba el cotarro. Al menos es lo que se dijo después que se publicase un artículo en Los Angeles Times en mayo del 82. Según el propio Hooper la confusión vino cuando Dale Pollock, el periodista de la publicación, se presentó en el rodaje para escribir un artículo y su sorpresa fue encontrarse al propio Spielberg en la parte delantera de la casa dirigiendo algunas tomas que, siempre según Hooper, eran parte del trabajo de la segunda unidad, mientras el director de La matanza de Texas estaba rodando la fotografía principal en la parte posterior de la casa.
Tampoco ayudó demasiado a disipar estas dudas cuando en un documental de la época, Spielberg era quien llevaba la voz cantante, mientras que Tobe Hooper quedaba relagado a un segundo plano.

Poltergeist. Fenómenos extraños, Tobe Hooper, Steven Spielberg

A partir de Poltergeist Hooper nunca más volvió a dirigir para ningún gran estudio. Y no fue hasta tres años después —se dice que durante ese intervalo estuvo ingresado en un centro de desintoxicación que volvió a ponerse tras las cámaras con Fuerza vital, iniciando su periplo por la Cannon, con la que también filmaría Invasores de Marte y la divertidísima Masacre en Texas 2 (alías la secuela de La matanza de Texas). Todas ellas en mayor o menor medida fracasos que no eran más que otro clavo en el ataúd de la factoría Golan-Globus.
Aun y así hay que decir que Hooper llegó a dirigir en 1987 el último capítulo de Cuentos asombrosos y el primero de Taken (Abducidos) en 2002, que todos recordamos están producidas por Spielberg. Este último dato sería de peso para los que apoyan una teoría contraria a la anteriormente expuesta: desde el principio Spielberg tenía planeado dirigir ambos films por lo que contrató a un Hooper, un inexperto en las grandes producciones y —"quizá", podría haber pensado Steven— más manejable, totalmente informado de la situación y aceptando su condición de director de paja.

Poltergeist. Fenómenos extraños, Tobe Hooper, Steven Spielberg

Poltergeist acabó siendo un éxito en taquilla de más de 130 millones de dólares en todo el mundo, con críticas bastante positivas en general, aunque hubo quien la acusó de exceso de pirotecnia, y que acabaría influyendo en House, una casa alucinante y la muy posterior, pero también producida por Spielberg, The hauting (La guarida). Tampoco pasemos por alto el trío de "cazafantasmas" que aparecen, rescatados en Insidious. Aunque la historia fue acusada de estar demasiado "influida" por Little Girl Lost, capítulo de La dimensión desconocida escrito por Richard Matheson que, a la larga, sería homenajeado en Los Simpson en aquel famoso episodio de Homer en 3D.

Como curiosidad, el éxito del film no fue ajeno al exploit y en algunos países, como Holanda, se distribuyó Sobrenatural de Eugenio Martín con el título Return to the poltergeist y con una carátula totalmente bizarra.


Poltergeist II: el otro lado Poltergeist II: el otro lado (Poltergeist II: the other side, 1988). Es curioso que pese al éxito del film original esperasen 4 años para lanzar una secuela. Y también es extraño que aquí ya no tengamos a Spielberg y sus inseparables Frank Marshall y Kathleen Kennedy en la producción. En cambio, sí tenemos a todo el cast original, a excepción, claro está, de la asesinada Dominique Dunne, de la que no se explica su ausencia, aunque en el guión original se hablaba de su estancia en la universidad, escena que nunca se rodó.
Un año después de lo sucedido en Cuesta Verde, la familia Freeling se muda a casa de la abuela. Allí comenzarán a recibir visitas de un reverendo que parece tener cierta obsesión con la niña de la familia.
Uno de los aspectos más interesantes de la historia es que descubren que los cadáveres que están enterrados debajo de la anterior casa son de una secta, que se encerró en una gruta creyendo que el fin del mundo se acercaba. Lo que chirría un poco con el hecho que en el primer film se dijese que la casa estaba construida sobre un cementerio del que solo movieron las lapidas, pero aun y así me parece bastante bien hilvanado. Además de hacer que el reverendo sea la bestia a la que se refieren en el primer film
Con un presupuesto de 20 millones de dólares (el doble que su predecesora) volvieron a contar con en los efectos con Richard Edlund, aunque esta vez con su Boss Film Studios fundada cuando dejó la ILM, y diseños de Giger, aunque éste quedó muy descontento porque la mayoría de sus diseños fueron descartados. Y con una lucha final simplemente infame aunque no tanto como el desenlace con el angelito de abuela rescatando a Carol Anne. Sonrojante a todas luces. Por otro lado se dice que el primer montaje superaba las 2 horas y comenzaron unos tijeretazos que la dejó por debajo de los 90 minutos y en la que la lucha final fue la mayor perjudicada.

Pese a contar con mucho más dinero y muchas más escenas de efectos, éstos son mucho más flojos, con mucho croma y alguna escena generada por ordenador, que se nota que estaban diseñadas para explotar en 3D, ya que el film, en un primer momento, se iba a lanzar en ese formato que estaba en declive. Además de muchas escenas como la del gusano o el aparato dental del hijo que parecen sacadas de Pesadilla en Elm Street. Sin duda, la más floja de la trilogía.
Si Spielberg no estaba involucrado mucho menos lo haría Hooper, con lo que en la dirección tenemos a Brian Gibson, que venía de hacer muchos documentales para la BBC inglesa y se especializó en films de temática musical como La rockera, el biopic Tina o Siempre locos.
Esta secuela sin llegar a ser el gran éxito del original cosechó unos buenos 40 millones solo en USA, lo que no impedía seguir sacando entregas.



Fenómenos extraños III, Poltergeist III, Gary Sherman, Heather O'Rourke, Zelda Rubinstein, Tom Skerrit, Nancy AllenFenómenos extraños III (Poltergeist III, 1988). Si en la anterior entrega se mantuvieron los guionistas originales, aquí ni eso. Aquí los encargados del libreto fueron Brian Taggert y Gary Sherman, éste último también acabaría siendo el director, ya habiendo ejercido estas labores en Se busca vivo o muerto con Rutger Hauer, Sub-humanos o Muertos y enterrados y que ya estuvo a punto de rodar la segunda parte de Poltergeist.
A Carol Anne la envían a vivir a Chicago con sus tios, ya que allí puede asistir a una escuela para superdotados. En la escuela se topa con un profesor que la hipnotiza, aflorando sus recuerdos del pasado con los entes que la persiguen, haciendo que el reverendo Kane la localice.
Viendo esto ya podemos adivinar de donde sacaron en Freddy vs. Jason la trama de que a los adolescentes les hacen olvidarse del rondador de los sueños para evitar que pueda volver a actuar.
Poca gente nos queda de las anteriores entregas salvo la protagonista, Heather O'Rourke, que ya en la época estaba enferma y acabaría muriendo poco antes finalizar el rodaje, y Zelda Rubinstein. Por contra tenemos incorporaciones la mar de interesantes: Tom Skerritt (Alien, Top Gun, Picket Fences), Nancy Allen (trilogía Robocop, Carrie) y el debut de Lara Flynn Boyle, que, al igual que en Twin Peaks, aquí su personaje se llama Donna. 
Lamentablemente para el equipo tuvieron improvisar final diferente al del guión por la muerte de la protagonista, rodando con una doble que nunca muestra su cara a cámara. Al final les quedó un desenlace bastante chapucero, apresurado y abrupto, dejando en evidencia los problemas de producción que tuvieron, donde personajes como Scott desaparecen de la trama porque sí. Un final que dista mucho del previsto, mucho más lacrimógeno.
Poltergeist III es un film lleno de muy buenas ideas (aunque muchas acaban siendo fallidas), que todo transcurra en un rascacielos que está repleto de espejos da mucho juego para todo el tema de dualidades. Por contra aquí la cosa ya está totalmente en el terreno de Pesadilla en Elm street con mucho monstruo y personajes que no saben lo que es verdad o mentira. Todo ello con efectos que dejan de lado los cromas y se centra en maquillajes y animatronics de la mano de Dick Smith, cosa que siempre es de agradecer.
Lamentablemente las buenas intenciones de sus responsables no fueron correspondidas por el públicico, siendo un fracaso comercial que apenas recaudó 15 millones en USA de los 10 que había costado, o la crítica, que la masacró.


 
Durante un tiempo la Metro le dio vueltas a la opción de un Poltergeist 4. Un guión que estuvo bastante avanzado era una precuela con todo lo que pasó con el reberendo Kane y sus seguidores. El tema no siguió adelante, de la misma forma que no prosperó en 1990 la idea de una serie para televisión a modo de spin-off y volviendo a terrenos más espirituales para dejar de lado los monstruitos de las secuelas.
Sería a finales de los 90 que se pondría en marcha otro proyecto de serie y esta vez sí acabaría llegando a la caja tonta. Poltergeist: el legado era canadiense y duró 4 temporadas. Pese a su nombre no tenía nada que ver con la saga cinematográfica, contando las andanzas de una sociedad secreta llamada El legado, que se encargan de combatir las fuerzas del mal.

Ya por fin en la actualidad se ha rodado un remake oficial de la mano de Gil Kenan, director de City of Ember y Monster house, y producida por Sam Raimi.

jueves, octubre 16, 2014

Licántropo. El asesino de la luna llena


Ya en los 80 la carrera de Paul Naschy/Jacinto Molina comenzaba a decaer. Los monstruos clásicos como su eterno licántropo Waldemar Daninsky olían a armario viejo, y los asesinos enmascarados cogían el testigo del terror, en el que ya no se insinuaba nada y se enseñaba todo.

martes, octubre 14, 2014

Aaahh!!! Real Monsters

Aaahh!!! Real Monsters, Mi profe es un monstruo,Super Nintendo, SNES, Monstres de veritat

En los 90 apareció la hoy tan conocida Nickelodeon con una ristra de series bajo el brazo. De éstas, la que pegó más fuerte fue Rugrats, aventuras en pañales, que aquí llegó por TV3 a finales del 94 como Quatre grapes y con la coletilla "de los creadores de Los Simpson". Pero, además, también estaban por ahí Doug, Ren y Stimpy y Aaahh!!! Real Monsters, aquí titulada Mi profe es un monstruo. Y es en esta última, que nos aterrizó de la mano del Canal Plus a finales del 95 (ya en el nuevo milenio TV3 la programó como Monstres de veritat), en la que nos detendremos. Concretamente de su adaptación a los 16 bits de la Super Nintendo.

miércoles, octubre 08, 2014

La mitad oscura

La mitad oscura, Stephen King, George A. Romero, Timothy Hutton

No parecía mala idea volver a reunir a Stephen King y George A. Romero visto los buenos resultados de Creepshow y, en menor medida, Creepshow 2 (en ésta siendo una colaboración más bien indirecta). O quizá no, viendo que los dos últimos films de Romero (El día de los muertos, Atracción diabólica y Los ojos del diablo) fueron fracasos económicos y las adaptaciones de King comenzaban a estar de capa caída (El cortador de césped, Sonámbulos -ésta era un guión para cine-...) y empezaron a facturarse directamente para televisión como miniseries (It, Tommyknockers...). En cambio, las adaptaciones de sus obras no ubicadas en el terror eran abrazadas por la crítica y público (Misery, Cadena perpetua...).

La cuestión es que Romero cogió un recién publicado The dark half (aquí editado como La mitad oscura) y lo convirtió en guión.


La mitad oscura, Stephen King, George A. Romero, Timothy Hutton

Thad Beaumont es un niño al que le apasiona escribir, pero comienza a tener problemas de salud hasta que le descubren que ésto es generado por un tumor en el cerebro. Durante la operación los médicos empiezan a encontrar dentro del cráneo restos de dientes, un ojo... señal que son parte de que cuando era un feto tuvo un hermano gemelo que no llegó a desarrollarse y acabó formando parte de Thad.
Pasan los años y el niño, ya adulto, se ha convertido en un escritor cuyas obras no son demasiado exitosas, en cambio, las que escribe bajo el seudónimo de George Stark son todo un éxito de ventas.
Un buen día recibe la visita de un desconocido que asegura saber que él es realmente quien se esconde bajo el nombre de George Stark y le chantajea para no revelarlo. Para no pasar por ese mal trago decide hablar con su editor y hacer público que él es Stark y no va a publicar más con ese nombre. Después de ésto, empiezan aparecer asesinadas personas cercanas a él, y todos los indicios le apuntan como el asesino.


La mitad oscura, Stephen King, George A. Romero, Timothy Hutton

La mitad oscura fue una producción algo problemática. Timothy Hutton, el clásico actor que empieza muy fuerte ganando algún Oscar y alabanzas por doquier y que acaba desinflándose para terminar como secundario de lujo, se las hizo pasar canutas al director, haciendo lo que le daba la gana en el set de rodaje o, incluso, desapareciendo varios días sin que nadie supiera nada de él.
Éste fue el segundo film que Romero facturaba para una gran productora, la Orion, para la que también realizó Atracción diabólica. Pero la productora de Robocop, El silencio de los corderos o Terrorífica luna de miel, no pasaba por momentos demasiado boyantes, y al igual que pasó con Robocop 3, tuvo congelada La mitad oscura un par de años ya que no tenía dinero para lanzarla pese a que ya estaba terminada. Finalmente, ya en 1993, la estrenó de aquella manera, recibiendo una aceptación del público más bien tibia, recaudando unos 10 millones en suelo norteamericano, lejos de los 15 que costó. Aun y así, a la compañía Symtus le dio por hacer una aventura gráfica para PC que acabó saliendo un año antes que la película.

Para completar el cast, además del problemático Hutton teníamos por ahí a Michael Rooker, protagonista de Henry, retrato de un asesino que, irónicamente aquí ejerce de sheriff; Amy Madigan, la chica de Campo de sueños o la novia de John Candy en Solos con nuestro tío; Julie Harris, la novia de James Dean en Al este del Edén; Robert Joy, ahora conocido por ser el forense de C.S.I. Nueva York; y Royal Dano, el juez de Twin Peaks.


La mitad oscura, Stephen King, George A. Romero, Timothy Hutton

A La mitad oscura película no le ha sentado demasiado bien el paso del tiempo. Desde un buen principio sabemos que la cosa tira por el efecto Jeckyll y Hyde de desdoblamiento de personalidad, con lo que jugar con un posible asesino que quiera involucrar al protagonista rápidamente queda descartado. Pese a todo, Romero quiere darle cierto misterio a las primeras apariciones del doppelgänger, cuando ya sabemos de sobras quién es. 
Como suele ser habitual dentro del fantástico los efectos son muy importantes y, aunque éste no es un film con miles de efectos, los que hay, en general, están muy conseguidos. Eso sí, poca sangre vamos a ver, ¿quizá porque Romero tuvo suficiente con sus zombies?
Los efectos fueron obra y gracia de Everett Burrell y John Vulich, que habían empezando en la Empire con Ghoulies o Troll y acabaron en El día de los muertos del propio Romero

Seguramente lo más interesante para los que hayan leído el libro es que podrán disfrutar de algunos guiños, como que el relato que escribe el protagonista siendo niño es el Here There Be Tygers/Hay tigres del Skelton crew/Historias fantásticas que fue más o menos adpatada en el tríptico Los Willies. Y es que al igual que una gran parte de la obra de King, nos topamos con muchísimas auto referencias. La más importante es la referente a cuando que el propio escritor tuvo su momento de escribir bajo seudónimo con Richard Bachman.

viernes, octubre 03, 2014

Twin Peaks. Fuego camina conmigo

Twin Peaks. Fuego camina conmigo, David Lynch, Laura Palmer, Cooper
Hay spoilers

El abrupto final de Twin Peaks dejó a muchos con el culo torcido. Si bien en su último tercio su calidad había decaído bastante, el último tramo dio síntomas de recuperación para acabar cual ave Fénix con el portentoso último episodio dirigido por el propio Lynch.
Pero la ABC se había cansado de esa serie que empezó como un fenómeno de masas, a la que se le encomendó la difícil misión de marcar el rumbo a la televisión moderna (Hola Expediente X, hola Perdidos), pero que rápidamente se les convirtió en una patata caliente entre las manos una vez que ELLOS forzaron para que se resolviera la trama de ¿quién mató a Laura Palmer?, que servía de mcguffin y excusa para toparnos con extrañas situaciones y no menos extraños personajes. Se habían cargado a su gallina de los huevos de oro, así que patada y a otra cosa.

jueves, septiembre 25, 2014

El aparecido (The wraith)

El aparecido (The wraith), Charlie Sheen, Mike Marvin, Sherilyn Fenn

Jake es un joven que llega a un pueblecito en el que un grupo de macarras se dedican hacer carreras ilegales en las que se apuestan los coches. Allí conoce a un chico que su hermano murió asesinado sin que nadie sepa la identidad del criminal. También conocerá a una chica con la que comienza a flirtear, aunque ésta sea la novieta del jefe de la banda de macarras. Paralelamente aparece en el pueblo un misterioso conductor que, a bordo de su futurista vehículo, comienza a aniquilar a los componentes de la banda.

martes, septiembre 23, 2014

La saga de los Drácula

La saga de los Drácula, León Klimovsky, Narciso Ibáñez Menta

¿Recuerdas cuando hace poco salía Emílio Martínez-Lázaro pecho henchido con sus nosecuantos apellidos vascuences, diciendo aquello de "Prefiero que en España hagamos cine de la copla y no de vampiros"?

Hombre, la cosa tiene su gracia y befa cuando resulta que el susodicho es guionista de La saga de los Drácula. Eso sí, como buen mercenario con insuflas arty, bajo el amparo del seudónimo, en este caso Lazarus Kaplan.

miércoles, septiembre 17, 2014

Saga "Los gendarmes de Louis de Funès"


Si hay un personaje que dejó huella en la extensa filmografía de Louis de Funès es, sin duda, Ludovic Cruchot, más conocido entre nosotros como el gendarme de Saint-Tropez. Y no porque las películas donde lo interpretó fuesen las mejores, si no porque nos lo comimos hasta en 6 ocasiones, alargándose sus correrías durante casi dos décadas. Y eso, amigo, cala hondo.

La cosa no tenía ningún secreto. Coges al cascarrabias que solía interpretar este actor menudo de orígenes hispánicos, lo subes a un Citroën Méhari, le das todo el poder que puede llevar el uniforme de gendarme y lo sueltas en un destino tan turístico como es el Saint-Tropez de los 60.

Toda una saga co-producidas entre Francia e Italia (salvo las dos últimas, que ya serían 100% galas) que reventaban las taquillas del país de la Torre Eiffel, Italia, España y cualquier lugar que montara sesiones a la fresca entre bolsas de pipas y olorosos kikos. Todas dirigidas por Jean Girault (salvo la última, ya que murió de tuberculosis durante el rodaje y tuvo que finiquitarla Tony Aboyantz, director de la segunda unidad), prolífico director y guionista, cuya carrera quedó marcada por De Funès, al que dirigió en una docena de films desde que coincidieran en El pollo de mi mujer allá por el 63. Esta simbiosis traspasó la pantalla, hasta tal punto que el actor fue padrino de la hija de Girault.

Pero pese a la aceptación del público, la crítica odiaba todo lo que oliera a De Funès. Les Cahiers du Cinéma dijo que La gran juerga, uno de los hitos en el cine francés, era "el (film) más patético del año". El berrinche del actor fue tal que hizo que toda la prensa que llegara a sus manos fuera desprovista de cualquier crítica cinematográfica. Aunque, en el fondo, él lo que quería era ser venerado por Cahiers du Cinèma, hasta el punto de querer trabajar con Polanski para conseguirlo. 
Pero no todo eran luces en la vida del menudo actor de derechas ("ser de izquierdas es una moda como llevar melena" decía). Las sombras se cernían en sus ganas de destacar, obligando hacer cuantas tomas fuesen necesarias hasta que su personaje fuese el más gracioso y sobresaliese por el resto del cast. Eso por no hablar de sus compañeras féminas, elegidas a dedo por su señora y a poder ser lesbianas, por aquello que no hubiera ningún desliz. 


El gendarme de Saint-Tropez, Louis de Funès, Le Gendarme de Saint-TropezEl gendarme de Saint-Tropez (Le Gendarme de Saint-Tropez, 1964). El gendarme Ludovic Cruchot vive en un pequeño pueblecito con su hija, hasta que lo ascienden a sargento y lo trasladan a Saint-Tropez, donde pasará a vivir en la gendarmería, siendo la mano derecha del Suboficial. Mientras él enreda con el resto de gendarmes, su hija está más por la labor de relacionarse con la muchachada del lugar, lo que le hará pasarse por la hija de un millonetis que tiene un yate anclado en el puerto, aunque realmente es un mafioso que planea robar un Rembrandt. Todo esto hace que la chica acabe robándole protagonismo al mismísimo De Funès. 
El inicio de la saga deja totalmente asentada las características que seguirían en las siguientes entregas: De Funès con su característico personaje cascarrabias, las apariciones de la monja Clotilde y su Citroen 2CV, la obsesión de los gendarmes por los nudistas y el desfile de los protagonistas al final de cada film. Todo ello bajo un manto de humor ingenuamente blanco, escenas que rozan la vergüenza ajena, el Douliou-douliou Saint-Tropez sonando a la que nos despitamos en este panfleto pro gendarmes que tira de espaldas. Tiene el detalle que, al igual que El mago de Oz, el principio está rodado en blanco y negro hasta que la acción se traslada a Saint-Tropez, donde la explosión de colores es total. Y con el detalle que fue la primera película que De Funès rodó en color.
El film, junto a Fantomas (también del mismo año), asentó a su protagonista como una de las estrellas de la comedia francesa del momento. El gendarme de Saint-Tropez sentó casi 8 millones de nalgas francesas en las butacas de los cines, convirtiéndola en la película más taquillera de 1964, así que la secuela era inevitable.


El gendarme en Nueva York, Le Gendarme à New York, Louis de FunèsEl gendarme en Nueva York (Le Gendarme à New York, 1965). Solo un año después ya tenían preparada esta segunda parte. Como ya vimos con Leprechaun es muy normal que cuando una saga da síntomas de cansancio decidan sacar al protagonista de su entorno natural. Lo curioso es que aquí lo hagan cuando sólo estamos en la segunda parte. 
Los gendarmes de Saint-Tropez son elegidos para representar a la policía francesa en un congreso en Nueva York. Y, como ya pasaba en el anterior film, la hija de Cruchot arma el lío cuando se empeña en apuntarse al viaje, con la consiguiente negativa de su padre. Aunque la tipa se las ingenia para irse como polizón.
Más de lo mismo en este film con una banda sonora repleta de jazz, muchos chistes de lo paletos que se sienten los gabachos en tierras yankis (como nosotros, vamos) y donde lo mejor es el guiño-homenaje a West side story
Si 1964 supuso un subidón para la carrera de Louis de Funès, 1965 no fue menos. Esta secuela fue la 4 más taquillera del año, Fantomas vuelve la sexta y El hombre del cádilllac, protagonizada junto a Bourvil (con el compartió varias veces pantalla), la número 1 con más de 11 millones de espectadores.

 

El gendarme se casa, Le gendarme se marie, Louis de FunèsEl gendarme se casa (Le gendarme se marie, 1968). Lo que en principio debió ser Le gendarme à Tokyo, Le gendarme à México o Le gendarme aux Jeux olympiques (recordemos que los Juegos se hicieron ese año en México) acabó siendo una producción menos ajetreada y costosa.
El gendarme Cruchot conoce y se enamora de la viuda del coronel de la policía francesa, con el consiguiente cortejo. Paralelamente empieza una disputa con el ayudante Gerber por conseguir el ascenso a suboficial.
Aquí nos desvelan que Cruchot es viudo y su mujer murió al nacer su hija. Hija que ya nunca más aparecería en la saga y sus disputas caseras se las llevaría su nueva mujer, Claude Gensac, una suerte de Nina Hartley habitual en las película de De Funès. Además, aparece un ladrón llamado Fred el carnicero que volvería a dejarse ver, aunque sin acreditar, en El gendarme y los extraterrestres. Y es la única de la saga que no termina con el desfile de rigor. También fue la única en la que en la edición patria no nos pusieron la voz de José María Angelat. Aunque también hay que decir que en la primera tampoco usaron al doblador, pero que en el reestreno en los 80 la volvieron a doblar ya con Angelat.
Estamos a finales de los 60 y el actor, un pato Donald de carne y hueso, ya ha traspasado la línea de comediante de éxito a leyenda, después de conseguir que alguna de las varias películas que estrena anualmente sea la de mayor asistencia durante 5 años seguidos en su país de origen (El gendarme de Saint-Tropez, El hombre del cádillac, La gran juerga, Grandes vacaciones y El gendarme se casa). De la que hay que destacar La gran juerga, que durante 10 semanas fue la película más vista de Francia, alzándose como la que mayor número de espectadores llevó a los cines de toda la historia gala. Record que ostentó durante más de 30 años y que le acabaría usurpando el Titanic de James Cameron. Casi ná. Y eso por no contar que también se paseó con éxito por Spain, Alemania o la antigua URSS, donde fue vista por más de 37 millones de espectadores. Éxitos que le catapultaron a ser el actor mejor pagado en su país, cobrando 40 millones de pesetas (240 mil € aprox.) de la época por película.


Seis gendarmes en fuga, Le Gendarme en balade, Louis de FunèsSeis gendarmes en fuga (Le Gendarme en balade, 1970). En un primer momento se optó que esta cuarta entrega fuese la última, así fue mientras se escribía una de las primeras versiones del guión, titulado Le gendarme a la retraite, pero los productores avispados olieron que el invento podía alargarse todavía más.
Los gendarmes deben abandonar sus ocupaciones ya que son sustituidos por agentes más jóvenes. Evidentemente después de unos meses sabáticos están como locos por volver a la acción, así que no se les ocurre otra cosa que desempolvar el viejo uniforme y hacer prevalecer la justicia pese a no estar autorizados.
Nos encontramos con la más floja y tediosa de las entregas. Pese a comenzar muy bien, con un De Funès enloquecido que no para de disfrazarse y subirse por las paredes, la cosa se encalla rápido por culpa de un argumento inexistente. Eso sí, se nota que estamos en los 70, no sólo por su fotografía colorista, si no porque salen mujeres en bolas.
Seguimos viendo actores de reparto que van apareciendo en la filmografía del cómico, como es el mayordomo (Christor Georgiadis), al que ya habíamos visto como técnico de sonido en El hombre orquesta. Además, nos justifican la ausencia de la hija de Cruchot diciendo que está casada.
El film, pese a ser flojete, volvió a ser el más visto en Francia aquel año. 


El gendarme y los extraterrestres, Le Gendarme et les Extra-terrestres, Louis de FunèsEl gendarme y los extraterrestres (Le Gendarme et les Extra-terrestres, 1979). Nueve años han pasado desde la anterior entrega. El delicado estado de salud del cómico dan al traste con algunas comedias como Le crocodile de Gérard Oury, una vuelta de tuerca de El gran dictador de Chaplin pero ambientándola en América latina. Solo un par de meses antes que empiece el rodaje le llega una de sus primeros ataques al corazón. Años más tarde Oury volvió a levantar el proyecto, esta vez con Peter Sellers como protagonista, pero éste murió antes de iniciarse el rodaje.
El delicado estado de salud de De Funès era público y notorio, lo que le obligó a dejar el teatro y a espaciar sus películas, básicamente porque las compañías de seguros no querían cubrir las producciones donde apareciese.
El gendarme y los extraterrestres aparecería en pleno boom de moda espacial con Star Wars a la cabeza, después de haber rechazado algunos guiones como Le gendarme à l'exercice. Con un demacrado De Funès estamos ante una de las mejores de la saga. Por lo menos la cosa no está rellenada con gags que no vienen a cuento. Aquí, al menos, hay un inicio, nudo y desenlace de principio a fin. Colocar a los gendarmes en un film de science fiction, con reminicencias a La invasión de los ultracuerpos, es un punto a favor. Eso sí, que nadie se espere un guión de hierro porque no. Nunca sabemos que es lo que quieren estos extraterrestres y porqué vienen a un planeta que es tres cuartas partes agua cuando el líquido elemento es su criptonita particular.
Con una banda sonora espectacular, un jovencito Lambert Wilson como extraterrestre, la incorporación de Maurice Risch al cast, Cruchot llamando "zorrita" todo el rato a su mujer (aquí nos la cambiaron de actriz), chistes que critican el boom de la publicidad de la época, efectos especiales cutres pero con sabor naif y un De Funès, que también metió mano en el guión, menos ágil que de costumbre. Pese a todo, el film volvió a ser lo más visto en Francia aquel año.

 

El loco, loco mundo del gendarme, Le Gendarme et les Gendarmettes, Louis de FunèsEl loco, loco mundo del gendarme (Le Gendarme et les Gendarmettes, 1982). Los gendarmes son trasladados a una nueva comisaría más moderna que cuenta con una flamante computadora. Además, reciben a unas chicas gendarmes para que les instruyan. Los problemas vienen cuando las chicas comienzan a ser secuestradas.
A estas alturas convertir a De Funès en un Alfredo Landa desbocado cualquiera (y con toques racistas) está totalmente fuera de lugar. Dándonos más penita que otra cosa en un film flojito como él sólo. Pocas ganas debían de tener porque hasta reciclan el tema musical de la anterior entrega. Eso o que les gustó mucho como quedó.
El loco, loco mundo del gendarme fue la última película de la saga y del actor, que murió un par de meses después del estreno. El fin de la serie hizo perdernos On a perdu le gendarme de Saint-Tropez dans le Triangle des Bermudes, que ya tenían en pleno proceso de escritura.