domingo, diciembre 16, 2018

Festival de trailers (LXXXVI)



Aventuras en la gran ciudad (Adventures in Babysitting,
1987) de Chris Columbus. Con Elisabeth Shue, Maia Brewton, Keith Coogan, Anthony Rapp, Ron Canada, Penelope Ann Miller y Vincent D'Onofrio.



Con ocho no basta (Eight Is Enough: A Family Reunion,
1987) de Harry Harris. Con Dick Van Patten, Diana Hyland, Betty Buckley, Grant Goodeve, Lani O'Grady y Willie Aames.


 

Los Picapiedra (The Flinstones, 1994) de Brian Levant. Con John Goodman, Elizabeth Perkins, Rick Moranis, Rosie O'Donnell, Kyle MacLachlan, Elizabeth Taylor, Halle Berry y Richard Moll.


 
3 ninjas contrataacan (3 Ninjas Kick Back, 1994) de Charles T. Kanganis. Con Victor Wong, Max Elliott Slade, Sean Fox, J. Evan Bonifant, Caroline Junko King, Dustin Nguyen y Alan McRae.


 
Solo en casa (Home alone, 1990) de Chris Columbus. Con Macaulay Culkin, Joe Pesci, Daniel Stern, John Heard, Roberts Blossom, Catherine O'Hara y John Candy.



Bonus track:

Ponte en mi lugar (Freaky Friday,
2003) de Mark Waters. Con Jamie Lee Curtis, Lindsay Lohan, Mark Harmon, Harold Gould, Chad Michael Murray y Stephen Tobolowsky.

viernes, diciembre 14, 2018

Alien-2

Alien-2, Ciro Ippolito

Se dice que Ciro Ippolito, tipo poco recomendado que había escrito y producido varios poliziottesco de Alfonso Brescia, estaba en el lejano 1979 supervisando el montaje de I contrabbandieri di Santa Lucia (precisamente de Brescia) y siendo viernes decide irse al cine junto al montador Carlo Broglio a ver la peli que lo está petando: Alien de Ridley Scott. Justo a la salida del cine se topa con un póster de Nueva York bajo el terror de los zombi, alias Zombi 2, lo que hace activar su sentido más italiano y piensa en hacer una falsa secuela de la superproducción hollywoodiense que acaba de ver. 

Alien-2, Ciro Ippolito

Ni corto ni perezoso se alía con Angiolo Stella (que no me preocupes como pudo ser, pero años después sería productor de Este muerto está muy vivo 2) y publican un anuncio a toda página en el Variety promocionando el rodaje de Alien 2. Dos días después estaban colapsados por la cantidad de distribuidores que querían hacerse con los derechos, lo que hace que se vayan a las oficinas de Vinci and Pane ya que estos se habían encargado de vender los derechos de Zombi 2 a las distribuidoras extranjeras. Consiguen que los inversores les adelanten 400 millones de liras (algo así como 400 mil euros) y aquí surgen dos historias diferentes. Por un lado está la versión del propio Ippolito que dice que Stella debía mucho dinero a la Banda della Magliana (una banda mafiosa) y usan casi todo lo recibido en pagarles. La otra versión (que por alguna razón me pinta a la buena) dice que los dos tipos se fueron de vacaciones a Cannes y se pulieron parte del dinero en sus vacaciones y en comprarse coches de lujo. Durante su estancia en algún hotel, Ippolito se topó en la tele con algún documental de espeleología de las cuevas de Frasassi y su instinto italiano volvió a aflorar. ¿Para qué gastarse el dinero en decorados espaciales si podía ambientar la historia de su película en cavidades subterráneas y usar lo que le ofrecía gratis la madre naturaleza? Ni corto ni perezoso localiza un montón de folletos turísticos de las cuevas de Castellana Grotte y comienza a recortar las fotos y se monta un álbum con el que se va a los distribuidores que estaban interesados en la producción y les vende la moto que las fotos son parte de los decorados que han construido ex profeso y que necesita más money para seguir el proyecto. Las distribuidoras caen a sus encantos y le llueven 300 millones de liras más.

Alien-2, Ciro Ippolito

Paralelamente la Fox sabe que se está maquinando ese apócrifo Alien-2 y aunque tiene claro que los italianos están haciendo una chapuza, no quiere que la mierda transalpina le salpique y su segunda entrega oficial quede dañada a ojos de los espectadores menos entendidos, con lo que la maquinaria de los abogados empieza a funcionar. Ippolito y su séquito reciben la demanda y por extraño que parezca, ganan el juicio pues tiene toda la libertad de usar la palabra "Alien".

Mientras tanto el rodaje del film es poco menos que un caos. Biagio Proietti, guionista habitual en la tele italiana y que había escrito El asesino ha reservado nueve butacas y El gato negro de Fulci, hace gala de su inexperiencia dirigiendo y acaba saliendo de la producción a la semana. Un desesperado Ippolito llama al mismísimo Mario Bava (que moriría poco después) para ofrecerle la silla, pero éste está colaborando en Inferno de Argento y le aconseja que la dirija él mismo. Así que, finalmente, Ippolito acaba haciéndose cargo de la dirección bajo el pseudónimo de Sam Cromwell (también firmaría los (d)efectos especiales como Donald Patterly).

Alien-2, Ciro Ippolito

Una nave espacial regresa a la Tierra pero dentro no encuentran a nadie. Paralelamente un grupo de espeleólogos inician un viaje a los interiores de una cueva, y antes de llegar se encuentran con una extraña piedra. Una vez en la gruta de la piedra acabarán siendo organismos que los irán matando uno a uno.

Alien-2, Ciro Ippolito

Si alguien etiquetó a Ippolito como el Ed Wood italiano no se equivocó en absoluto. Los primeros minutos de película son un collage de imágenes de la NASA que, mediante voz en off, nos hace saber del regreso de los astronautas. Pero aun y así no se esconden porque dentro del film vemos a un periodista que les dice a los técnicos del programa que pongan un texto señalando que las imágenes son de archivo. ¡Ippolito rompiendo la cuarta pared sin saberlo!

Aguantar los 90 minutos de este Alien-2 no es tarea fácil. Vamos a tener que "disfrutar" de muchas escenas (desenfocadas) de relleno sólo para llegar a la duración estándar. De personajes en coche yendo de un lado a otro, jugando a los bolos (mientras no paran de llamar negro de forma bastante despectiva a uno de los extras) o, simplemente, comprando en una tienda. Podríamos decir que pasar la travesía podría valer la pena si en el último tramo tuviéramos un festival de casquería y efectos, pero no. Nunca veremos a un ser del espacio exterior, más allá de un amasijo de carne picada (recurso aconsejado por Mario Bava) alrededor del objetivo para simular el punto de vista del alien, y las muertes son gente gritando con muy poca gracia mientras le han puesto algún potingue en la cara.



Alien-2, Ciro Ippolito

Aun y así, ante tal despropósito, hay que señalar algún momento para el recuerdo que, mucho me temo, les salió de casualidad. El momento de la playa donde una niña ha tenido contacto con las piedras y que da muy mal rollo pese a no enseñar prácticamente nada. Y los últimos 10 minutos, donde los dos supervivientes escapan de la cueva y descubren que los aliens han hecho de las suyas en la superficie y no queda nadie con vida. Por cuestiones de presupuesto no veremos cadáveres, si no que presenciaremos una ciudad totalmente abandonada rodada por un equipo reducido en los USA. Escenas muy en la línea de El último hombre... vivo, y que seguramente rodaron de forma parecida, en ubicaciones que, posiblemente, los fines de semana quedasen desiertas. Aunque podría haber quedado mejor de haberse marcado un matte painting con la ciudad semidestruida, algo más malrollero como el final de El más allá.
También tenemos un extraño montaje de los dos supervivientes escapando de la cueva, mezclando planos muy rápidos con cámara lenta. Todo ello barnizado con la banda sonora del dúplo Oliver Onions (Guido & Maurizio De Angelis) que cuando dejan de lado sus armónicas se marcan una OST de sintetizadores y soniditos malrrolleros.

Alien-2, Ciro Ippolito

Alien-2 se estrena en 1980 en multitud de países, incluido los USA. ¿Y que pasa? Absolutamente nada. El film pasa desapercibido pero tiene el suficiente recorrido para recuperar costes y poco más.
A finales de los 80 llegó aparecer el anuncio de un Alien 3 dirigido por Bob Hunter, uno de los pseudónimos de Bruno Mattei, que no llegaría a ningún sitio.


Sería años después cuando los aficionados la ensalzaran como una de esos (sub)productos a reivindicar dentro de la serie B (o trash según para quien). Uno de los muchos casos del exploit italiano de los 70/80s que marcaron uno de los puntos álgidos de su filmografía dentro del fantástico-terror-fantascienza. Serán plagios descarados de los grandes hits llegados de Hollywood, pero no se les puede negar cierto gracejo (aunque sólo sea en unos pocos minutos de todo el metraje), con algunos casos donde el plagio se quedaba en el título porque luego la historia tenía poco que ver. Títulos que aportaban mucho más que los muy posteriores mockbuster de Asylum, Syfy y compañía, mucho más insípidos y acartonados.


domingo, diciembre 09, 2018

Festival de trailers (LXXXV)



Barbie y los Rockstar (Barbie and the Rockers: Out of This World,
1987) de Bernard Deyriès. Animación.



En busca del valle encantado (The Land Before Time, 1988) de Don Bluth. Animación.



Hiawatha (Hiawatha,
1988) de Andrea Bresciani. Animación.



Peter Pan (Peter Pan, 1988) de David Cherkasskiy. Animación.



La princesa cisne II. El secreto del castillo (The Swan Princess: Escape from Castle Mountain,
1997) de Richard Rich. Animación.

viernes, diciembre 07, 2018

Torre de cristal

Torre de cristal, Dark Tower 1989, Freddie Francis, Ken Wiederhom, Ken Barnett, Michael Moriarty

Esta película entraría en el sufrido grupo de las que me llaman la atención por estar rodada en mi city: Barcelona. Y no por su título o por su carátula, que, en cambio, en su versión norteamericana son aspectos mucho más molones. Dark tower tiene mucho más caracter que Torre de cristal (¿quizá quisieron metérsela a los despistados del videoclub que buscaban Jungla de cristal?) y de la carátula sólo tienes que comparar.


Torre de cristal, Dark Tower 1989, Freddie Francis, Ken Wiederhom, Ken Barnett, Michael Moriarty
Cartel más propio de una peli de zombies


Un tipo muere en un accidente mientras limpiaba las ventanas de un enorme edificio, lo que hace que se inicie una investigación. Los accidentes en el lugar siguen sucediéndose y los investigadores descubrirán que algo se cuece detrás de la extraña muerte del arquitecto del edificio.

Torre de cristal, Dark Tower 1989, Freddie Francis, Ken Wiederhom, Ken Barnett, Michael Moriarty


Una producción de aquellas accidentadas que se rodó en 1987 pero que no vería la luz hasta 1989 directamente a VHS.
Partiendo de un guión de Robert J. Avrech (guionista de Doble cuerpo de De Palma), Ken Blackwell y Ken Wiederhorn (director de Ondas de choque o La divertida noche de los muertos vivientes). Éste último contacta con Tom Fox, que había producido las 2 primeras entregas de Return of the living dead, quedando relegado a un testimonial cargo de productor ejecutivo en las siguientes partes, para que le ayude a mover el proyecto. Finalmente se topan con un grupo de productores encabezados por Sandy Howard, un tipo curtido en producciones de Hollywood como Un hombre llamado caballo o La isla del doctor Moreau versión setentera, que aceptan levantar el proyecto. O sea, el clásico productor que tuvo su momento álgido años atrás pero que en los 80 era poco menos que un dinosaurio andante. ¿Y qué es lo que hace? Pues contratar a otro dinasaurio como director, a un Freddie Francis que tiene a sus espaldas una más que interesante filmografía como realizador en producciones de la Hammer y la Amicus, y una oscarizada trayectoría como director de fotogafía, pero que en la época ya estaba mayor y posiblemente vería en terror ochentero de la misma forma que un marciano miraría un Tamagotchi.

Torre de cristal, Dark Tower 1989, Freddie Francis, Ken Wiederhom, Ken Barnett, Michael Moriarty


La producción se trae a Barcelona, rodándose, sobre todo, en un edificio clausurado que antaño fue el Hotel Hilton y desde 1990 es el Hospital de Barcelona, aunque la fachada que vemos pertenece a uno de los edificios Trade. El film contaba con un reparto inicial formado por Roger Daltrey (cantante de The Who), Lucy Guteridge (Top secret), Olivia Hussey (It) y Albert Vidal (1942. La conquista del paraíso), que acabarían saliendo del proyecto. Los tres primeros, según la versión oficial, no encajaban con los personajes, y Albert Vidal directamente se largó de allí por voluntad propia. Finalmente los papeles protagonistas recayeron sobre Michael Moriarty (cara habitual de la serie B más simpática como Troll y que ya había estado por estos lares cuando trabajó con Bigas Luna en Renacer), Jenny Agutter (la enfermera de Un lobo americano en Londres) y unos escuetos papeles para un Kevin McCarthy (En los límites de la realidad) que luce de una boina y cara de ir totalmente borracho, y Carol Lynley (La aventura del Poseidón y Me olvidé de vivir con... ¡Julio Iglesias!) que liquidó sus escenas en apenas 3 días.

Pero eso sólo fue el principio de un rodaje catastrófico. Francis está mal de salud y lo que rueda es, a ojos de los productores, poco menos que inadmisible, así que deciden sacarlo de la producción y colocan a Ken Wiederhorn para que lo sustituya, aunque finalmente el crédito de director estaría firmado por el ficticio Ken Barnett. O sea, un Alan Smithee de la vida. Aunque, años después, Gordon Hayman, director de fotografía, declararía que Francis se marchó por propia voluntad y no quiso que su nombre apareciera viendo que la falta de dinero estaba dejando a la película a la altura de betún.

Torre de cristal, Dark Tower 1989, Freddie Francis, Ken Wiederhom, Ken Barnett, Michael Moriarty

Al ser una película rodada en estas tierra podremos encontrar en el equipo técnico algunos nombres conocidos. Como es el caso de Enrique Guevara, director de mucho (sub)producto S y de el locurón de Las aventuras de Zipi y Zape, que aquí ejerce en tareas de producción al igual que Paco Poch, nombre que suele ir asociado a documentales, o Jose María Ochoa, director de segunda unidades en producciones hollywoodienses como Doctor Zhivago, 55 días en Pekín o La joya del Nilo y secuela, entre otras muchas.

Torre de cristal, Dark Tower 1989, Freddie Francis, Ken Wiederhom, Ken Barnett, Michael Moriarty

Y la película qué tal, te preguntarás. Hombre, viendo todos los problemas que hubo sólo podía acabar mal. Terriblemente mal. Tenemos un film que llega a la serie B de milagro y si nos pilla de buenas. Todo es un esperpento sin pies ni cabeza, aburrido, lento y soporífero. Una especie de película de casa encantada que no tiene ninguna gracia, porque un edificio es una edificación que no atrae nada. O al menos te lo has de currar un poquito como vimos en Poltergesit III

Quizá te puedas reír en su tramo final demencial con zombi incluido que daría vergüenza al mismísimo Fulci. Personalmente me dio más penita que otra cosa.

Al final, lo único a lo que agarrarse es para los que nos guste ver a la Barcelona pre-olímpica, con aquellos contendores verdes esféricos para reciclar cristal, Montjuic y su cementerio, alguna callejuela del gótico, a las ambulancias Lázaro o un segurata pasándoselo teta con la Interviu de la época.


domingo, diciembre 02, 2018

Festival de trailers (LXXXIV)


 
Robin Hood. El magnífico (Robin Hood, 1991) de John Irvin. Con Patrick Bergin, Uma Thurman, Jürgen Prochnow, Jeroen Krabbé, Edward Fox, Jeff Nuttall, Danny Webb, Conrad Asquith, Caspar De La Mare y Barry Stanton.



Robin Hood. Príncipe de los ladrones (Robin Hood: Prince of Thieves, 1991) de Kevin Reynolds. Con Kevin Costner, Mary Elizabeth Mastrantonio, Morgan Freeman, Alan Rickman, Christian Slater, Michael McShane, Brian Blessed y Sean Connery.



Juana de Arco (Jeanne d'Arc, 1999) de Luc Besson. Con Milla Jovovich, John Malkovich, Faye Dunaway, Dustin Hoffman, Pascal Greggory, Vincent Cassel y Toby Jones.



Mongol (Mongol, 2007) de Sergey Bodrov. Con Tadanobu Asano, Aliya, Tegen Ao, Khulan Chuluun, Bao Di, Bayertsetseg Erdenebat, Deng Ba Te Er, Sun Honglei, Baasanjav Mijid y Amadu Mamadakov. 



La última legión (The Last Legion, 2007) de Doug Lefler. Con Colin Firth, Ben Kingsley, Aishwarya Rai Bachchan, Peter Mullan, Kevin McKidd, John Hannah, Iain Glen y Thomas Brodie-Sangster.