sábado, noviembre 18, 2017

Festival de trailers (XXXV)



Made in América (Made in America, 1993) de Richard Benjamin. Con Whoopi Goldberg, Ted Danson, Will Smith, Nia Long, Frances Bergen, Jennifer Tilly y Phyllis Avery.




 

Recién nacido y ya coronado (Splitting Heirs, 1993) de Robert Young. Con Eric Idle, Rick Moranis, Barbara Hershey, Catherine Zeta-Jones, John Cleese, Sadie Frost, Brenda Bruce, Eric Sykes y Stratford Johns.




Don Quijote cabalga de nuevo (1973) de Roberto Gavaldón. Con Fernando Fernán Gómez, Mario Moreno "Cantinflas", María Fernanda D’Ocón, Paca Gabaldón, Ricardo Merino, José Orjas, Emilio Laguna, Alberto Fernández de Rosa, Laly Soldevila y María Luisa Ponte.




Ganar de cualquier manera (Blue Chips, 1994) de William Friedkin. Con Nick Nolte, Mary McDonnell, J.T. Walsh, Ed O'Neill, Alfre Woodard, Bob Cousy, Shaquille O'Neal, Anfernee 'Penny' Hardaway, Matt Nover, Cylk Cozart, Anthony C. Hall, Robert Wuhl, Bobby Knight, Rick Pitino, Allan Houston, Calbert Cheaney, Larry Bird, Jim Caviezel, Louis Gossett Jr., Rick Fox y Kevin Garnett.




El golpe perfecto (Diggstown, 1992) de Michael Ritchie. Con James Woods, Louis Gossett Jr., Bruce Dern, Heather Graham, Thomas Wilson Brown, Oliver Platt, Duane Davis, Randall 'Tex' Cobb y Roger Hewlett.

miércoles, noviembre 15, 2017

En busca del Rey del Sol

En busca del Rey del Sol, Dob Bluth, Rock-A-Doodle

A Don Bluth muchos lo recordarán por estar detrás de clásicos (algunos bastante olvidados) de la animación como Nimh. El mundo secreto de la señora Brisby, o, incluso, los más ligados al videojuego por Dragon's Lair. Pero este mormón practicante que se formó en Disney para abandonarla después de formar una rebelión, pues decía que la compañía del tito Walt se había quedado anticuada y estancada, y llevarse media plantilla a su recién formada Don Bluth Productions y luego trabajar bajo el amparo de Spielberg y George Lucas y acabar de éstos hasta los mismísimos, tiene varias producciones de las que muchos no recuerdan (o no quieren recordar).

Una de ellas es la que hoy nos toca repasar. En busca del rey Sol (o Rock-A-Doodle en su V.O.) va de un niño al cual si madre le explica la historia de Chanticleer, un gallo que cuando canta por la mañana hace que salga el Sol. Pero un día, después de una pelea con uno de los esbirros enviado por su archienemigo el malvado Gran Duque, no llega a tiempo de entonar su canto y el astro rey asoma por el horizonte como cualquier otro día. Chanticleer queda devastado al darse cuenta que su canto no tiene nada de especial y el Sol saldrá cada mañana cante o no cante, a lo que hay que añadir que se convierte en el hazmerreír de la granja, con lo que decide irse a la gran ciudad.

A todo esto, en el mundo real se desata una tormenta y aparece Gran Duque, que convierte al niño en un gatete con la intención de comérselo. Pero el niño/gato escapa y, junto a otros animales de la granja, parten a la ciudad en busca de Chanticleer, el único que puede hacer que vuelva a salir el Sol.

En busca del Rey del Sol, Dob Bluth, Rock-A-Doodle

La película es de esas que no es demasiado recordada. No es casualidad. Estamos ante un producto regulero, de esos que no destaca ni para bien ni para mal. Una cosa tirando a mediocre, aunque la escena final, donde se mezcla al actor real con los personajes animados es sumamente cutre. Casi a la altura de los Evil Toons de Fred Olen Ray. La animación en general es correctita y gracias, con alguna cosa hecha en rotoscopia. Y a nivel de canciones tampoco hay ninguna que nos deje poso.

La historia es un queso gruyere (¿por qué desaparece el sol y por qué Chanticleer es la solución si había quedado claro que su canto no sirve para nada?), con cosas tan elementales como el que nunca queda claro si el protagonista es el niño/gato o Chanticleer.

Por otro lado apuntar un detalle que canta bastante de la edición que nos llegó aquí. Si bien las escenas de acción real cuentan con un doblaje en castellano de aquí, toda la animación (el 95% del metraje) tiene doblaje sudamericano. Muy posiblemente porque en aquella época todavía nos llegaba mucha animación doblada en aquellas tierras y porque a la distribuidora le sería mucho más barato.

En busca del Rey del Sol, Dob Bluth, Rock-A-Doodle

En busca del Rey del Sol estuvo a punto de materializarse en 1982, justo después de Nimh, pero quedó aparcada en favor de otros proyectos hasta que se activó en 1989 justo cuando Todos los perros van al cielo estaba al 80% de finalizar su producción. Lamentablemente para Bluth y sus socios el film fue considerado un fracaso. Además, coincidió su estreno con el de La Sirenita, con lo que la comparación era inevitable. Y aunque no te lo creas, la peli de Disney nunca llegó a ser número 1 (estaba por ahí Regreso al futuro II), pero aguantó entre las 5 primeras muchas semanas y amasó más de 100 millones sólo en los USA. Y, claro, la comparativa con Todos los perros van al cielo era un abismo, habiendo costado ésta unos 15 millones y racaudando 27, lo que se consideró un relativo fracaso. Aunque, después, cuando apareció en vídeo fue un éxito rotundo, siendo en su momento la película con más ventas en formato doméstico (más de 3 millones de ventas en su primer mes).

Esta primera impresión que Todos los perros van al cielo había sido un tropiezo, desembocó en que Goldcrest Films, la compañía socia de Sullivan Bluth Studios que por aquellas s ehabía instalado en Irlanda, exigiera una revisión del proyecto de En busca del Rey del Sol para hacerlo más comercial. Lo que hizo que mirasen de reojo a ¿Quién engañó a Roger Rabbit? y decidiesen apostar por la mezcla de animación y actores reales. Aunque dadas las dificultades técnicas y presupuestarias de la mezcla, se eligió una solución menos aparatosa como es rodar unos primeros minutos en acción real y el resto del metraje en animación. Más o menos como se hiciera La puerta mágica décadas atrás.


En busca del Rey del Sol, Dob Bluth, Rock-A-Doodle

Goldcrest Films decidió no dar más apoyo a Bluth cuando la película estaba prácticamente terminada, dejando las producciones animadas. Sin ningún tipo de posibilidades de hacer un estreno en cines, todo indicaba que acabaría siendo lanzada directamente a vídeo, hasta que apareció la Metro Goldwyn Mayer y se comprometió a lanzar las siguientes 3 películas del estudio.
También cambiaron varias veces la fecha de estreno para no coincidir con otro film animado, además de suavizar y eliminar cualquier tono oscuro del guión para hacerlo cuanto más infantil.


En busca del Rey del Sol, Dob Bluth, Rock-A-Doodle

Contrataron a Victor French (el barbudo amigo de Michael Landon en Autopista hacia el cielo) para que dirigiese las escenas con actores de carne y hueso, pero éste apenas tuvo un par de reuniones con el equipo ya que fue al médico por problemas de espalda y le acabaron diagnosticando un cáncer de pulmón en fase terminal y murió un par de meses después.
 

Con todo esto percance y con la producción en marcha no tuvieron demasiado tiempo a buscar otro director y el propio Don Bluth cogería las riendas como director de las escenas de acción real.

En busca del Rey del Sol, Dob Bluth, Rock-A-Doodle

Don Bluth nunca más volvió a contar con el respaldo del público. Sus siguientes producciones (Pulgarcita, El jardín mágico de Stanley, Hubi) se contaban por fracasos en taquilla (aunque luego recuperaban algo en el mercado doméstico) hasta que se asoció con la Fox, que fundaba una división de animación para competir con Disney, y lanzaron Anastasia que ya funcionó bastante mejor. Pero lo peor estaba por llegar. En el 2000 lanzaban Titan A.E. que sería uno de los grandes fracasos financieros del mundo de la animación. De los casi 100 millones que costó apenas recuperaron la mitad, haciendo que la Fox cerrara el departamento de animación.

Curioso que Bluth de visionario no tuviera nada, y es que apenas un par de años antes del estreno de Toy story decía algo así como que la animación por ordenador no era el futuro y que la técnica clásica de dibujar a mano prevalecería.

Actualmente trabaja en Dragon's Lair. The movie, largometraje animado del famoso "videojuego", consiguiendo la financiación para crear una presentación del proyecto a través de una plataforma crownfunding. Una vez que hayan conseguido terminar la presentación del proyecto, lo moverán por los estudios para conseguir los 70 millones de dólares que necesita para producir el film. Veremos qué pasa, pero la cosa pinta negrísima.


domingo, noviembre 12, 2017

Festival de trailers (XXXIV)



Daniel el travieso (Dennis the Menace,
1993) de Nick Castle. Con Walter Matthau, Joan Plowright, Mason Gamble, Christopher Lloyd, Lea Thompson, Robert Stanton, Amy Sakasitz y Natasha Lyonne.



Jumanji (Jumanji, 1995) de Joe Johnston. Con Robin Williams, Kirsten Dunst, David Alan Grier, Bonnie Hunt, Jonathan Hyde, Bradley Pierce y Bebe Neuwirth.




Rex, un dinosaurio en Nueva York (We’re Back: A Dinosaur’s Story,
1993) de Simon Wells, Phil Nibbelink, Dick Zondag, Ralph Zondag. Animación.





Babe, el cerdito valiente (Babe, 1995) de Chris Noonan. Con James Cromwell, Magda Szubanski, Paul Goddard, Zoe Burton, Marshall Napier y Brittany Byrnes.


martes, noviembre 07, 2017

La matanza de Texas (y secuelas)

La matanza de Texas, Kim Henkel, Tobe Hooper

De niño era habitual que cuando te referías a La matanza de Texas era hacerlo de la cosa más bestia y sanguinaria que se había impreso en celuloide. Sólo con mentar el título ya te venía el repelús. Pero luego resultaba que no era para tanto, que aquello de sangre y vísceras más bien poco. Yo tuve la suerte de verla por primera vez de adulto (en un pase de BTv en época navideña de 2003) y sabiendo lo que me encontraría y por eso me gustó. Y es que su primer visionado suele ser decepcionante porque todo lo que esperamos de ella no lo vamos a ver. Lo bueno de la película es que no iban por el gore gráfico, si no por la ambientación malsana y el mal rollo, que aquello no iba de seres sobrenaturales, si no de gente que podía ser tu vecino, ese que los domingos sale a comprar el pan en chándal con su perrita Fifí, pero luego tiene a su madre embalsamada y hace ganchillo con el pelo de los niños que secuestra y esconde en el altillo.

No por casualidad este tipo de terror más terrenal y real se puso muy de moda en Norteamerica allá principios de los 70. Era un género agradecido para el low cost como demuestra La última casa a la izquierda. También ayudaba mucho un tema tan en boga en la época como era el sectario con la familia Manson a la cabeza.
El hecho que ocurriese en Texas no era más que un punto a favor. Para los norteamericanos aquello es lo mismo que la América profunda, donde cualquier tipo de aberración puede suceder. Coño, si hasta tienen allí a James Wallestein por algo será. Los yankis tenían La matanza de Texas y nosotros... El crimen de Cuenca.


La matanza de Texas, Kim Henkel, Tobe Hooper

Tobe Hooper era un treintañero tejano que venía de hacer una película llamada Eggshells, una cosa muy arty y psicódelica hecha con muy poco dinero y protagonizada por un grupo de hippies. Su siguiente proyecto lo escribió junto a Kim Henkel, que había sido uno de los actores de Eggshells.

Según el propio Hooper, el guión tenía una fuerte influencia de las historias que le contaban de niño unos parientes. Según ellos, tenían un vecino que usaba piel humana para hacer lamparas y muebles, lo que hacía morir de miedo al pequeño Tobe. Al parecer, ese vecino era Ed Gein. Con el tiempo, el propio Hooper diría que cuando escribió el guión no sabía la identidad real del vecino.


La matanza de Texas, Kim Henkel, Tobe Hooper

Lo que en un primer momento se llamó Leatherface (y en algún momento mutó a Head cheese), para acabar en un más comercial The Texas Chain Saw Massacre, fue una producción de bajo presupuesto, empezaron con menos de 100 mil dólares que aumentó en la post producción, donde la mayoría de implicados cobrarían porcentajes de lo que se sacara en los cines.
Evidentemente el cast era en su mayoría estudiantes de interpretación y las sesiones de rodaje interminables. Rodada casi de forma cronológica en agosto de 1973, los siete días de la semana y en sesiones de 12 o 16 horas, lo que hacía que el hedor de la carne podrida que había en el set diera arcadas a todo el que pasaba por ahí. El propio Leatherface tuvo que llevar durante toda la filmación la misma ropa, pues no querían llevarla a una tintorería y que se la perdiesen.


La matanza de Texas, Kim Henkel, Tobe Hooper

De la gente implicada tenemos al técnico de sonido que no era otro que Ted Nicolau, que luego trabajaría en las diferentes productoras de Charles Band (Empire, Full Moon...) y sería director, entre otras, de la descacharrante TerrorVision.
John Larroquete era el narrador. El actor había conocido a Hooper en los 60 gracias a un amigo común. Un buen día recibió una llamada de este último pidiéndole si podía grabar unas unas líneas. Detalle que se recuperó en el remake de 2003, pues volvieron a contratar a Larroquette para narrar el inicio.

La matanza de Texas fue un bombazo en su estreno norteamericano. Al final de su carrera amasó más de 30 millones. Siendo censurada en un puñado de países. Pero sin duda, su gran logro fue el gran impacto que tuvo en la sociedad y en el posterior cine de género. Y un personaje como Leatherface que, pese a los posteriores intentos de convertirlo en una estrella pop simpática estilo Jason o Freddy, nunca ha terminado de estar a ese nivel por su origen mucho más desagradable y crudo.
Aquí tuvo un estreno de tapadillo en las salas de versión original allá por 1977. Y no sería hasta finales de los 80 que TVE la emitió doblada.




Masacre en Texas 2, Tobe Hooper, Cannon
Masacre en Texas 2 (The Texas Chainsaw Massacre 2, 1986). Ni aun habiendo "dirigido" una producción de Spielberg, Hooper volvió a marcarse un hit como el de La Matanza. Es por eso que cuando ficha por la Cannon y sus dos películas (Liferforce e Invasores de Marte) son dos fracasos que dejan a la productora al borde de la quiebra, decide retomar la película que le catapultó a la fama y agarrarse a ella como un clavo ardiendo. Pero aun y así, tuvo la genialidad de no hacer una burda fotocopia y realizó un giro que dejó al público con el culo torcido. Aquí era ir al splatstick, una comedia llena de locuras (el cartel es bien sabido que es una parodia de El club de los cinco), bestialidades y concursos de comida con carne humana, donde cambiaba a los hippies de la primera por los yuppies ochenteros. Básicamente teníamos a Dennis Hooper como agente de la ley que sigue la pista de la familia matarife, ya que el chico de la silla de ruedas de la primera era su sobrino. Por en medio tenemos a una disk-jockey que es secuestrada por la familia y enamorará a cara de cuero. Mucha sangre y cabezas cercenadas por obra y gracia del siempre bueno Tom Savini, unos decorados loquísimos y una banda sonora muy Psicosis. Además de un pasadísmo Dennis Hooper, tenemos a Bill Moseley haciendo de, según el propio director, Chop-Top, el hermano gemelo del autoestopista de la anterior entrega que por aquellas estaba en Vietnam; Jim Siedow, el único que volvió del cast original; Caroline Williams, que luego se convirtió en una cara habitual del cine de terror; Bill Johnson sustituyendo a Gunnar Hansen como Leatherface; y cameo del propio director como el barbudo con gorra de cuernos que recibe una lluvia de latas de cerveza en el hotel.
Pese a que no perdió pasta, se consideró que los 8 millones recaudados (costó el doble) eran insuficientes y Hooper salió trasquilado de su pasó por la productora de Golan y Globus, con los que sufrió de lo lindo pues durante la producción el presupuesto iba menguando y los primos iban llevando los maletines de fajos de billetacos según les llegaban. La crítica y el público la pusieron a caer de un burro, aunque en la actualidad se ha ganado cierto estatus de culto.



La matanza de Texas III
La matanza de Texas III (Leatherface: Texas Chainsaw Massacre III, 1990). New Line había pasado de estar a un paso de desaparecer a tener una franquicia multimillonaria como es Pesadilla en Elm street, y alguien de la productora pensó que sería buena idea adquirir los derechos de La matanza de Texas aprovechando que la Cannon estaba prácticamente finiquitada. Para dirigir esta nueva entrega se contrató a Jonathan R. Betuel, director de Mi proyecto científico, algunos episodios de Las pesadillas de Freddy y que acabaría con aquella ponzoña titulada Dino Rex. Pero el tipo abandonó la producción y pensaron en un Peter Jackson que salía de Tu madre se ha comido a mi perro, pero la cosa tampoco prosperó y acabó en manos de Jeff Burr, que venía de dirigir la decepcionante Gritos en Oldfield y El padrastro 2. Tal era el poco poder que le dieron al director que éste, antes de iniciar le rodaje, fue al cine a ver la quinta entrega de Elm street y se encontró aquel famoso trailer de Leatherface mirando a un lago y como de él, cual leyenda artúrica, una mano le lanza una motosierra. El tipo flipaba que el estudio no le hubiera dicho nada de ese trailer.
Del argumento muy poco donde rascar. Parejita que va por una de esas interminables carreteras americanas que acaba cruzándose con cara de cuero y su familia. Ya poco o nada queda de las intenciones del original de Hooper, virando aquí ya de forma más que evidente al slasher noventero pre-Scream. En cast un par de nombres conocidos: Ken Foree, Viggo Mortesen, y un cameo de Caroline Williams. Y en el maquillaje la siempre solvente KNB.
El film, se pegó un buen palo en la taquilla. En parte porque la película es un desbarajuste perpetrado por la New Line en la sala de montaje. En su intento por conseguir la calificación R comenzaron a eliminar escenas directamente del celuloide original, amputando la historia dando resultado absurdidades como la muerte de Ken Foree para, misteriosamente, resucitar minutos después. Esto viene porque hicieron un pase de prueba en Nueva York y vieron que ese personaje gustaba al público asistente, así que cogieron a un equipo reducido y rodaron un nuevo final dirigido por Michael Knue, montador en nómina de la New Line.
Aunque te suene a coña, aquí se llegó a estrenar en cines.



La matanza de Texas. La nueva generación
La matanza de Texas. La nueva generación (The Return of the Texas Chainsaw Massacre, 1994). Después del batacazo de la anterior entrega, la New Line vio truncadas sus esperanzas de tener entre manos otra franquicia de terror, por lo que se olvidó de ella. Al menos hasta que el guionista de la original, Kim Henkel, escribió y dirigió esta cuarta entrega, que si por algo pasará a la historia es por tener como protagonistas a Renée Zellweger y Matthew McConaughey (aquí pasadísimo de speed) antes de saltar al estrellato. La película fue rodada en 1994 pero no estrenada hasta 1997, cuando ella aparecería en Jerry Maguire y él Tiempo de matar, lo que hizo que Tri-Pictures quisiera aprovecharse, cosa que los agentes de los actores intentaran impedir. Aun y así el estreno fue muy limitado y no recaudaría ni una tercera parte de lo que costó (600 mil $), pero es que estábamos ante una producción de muy bajo presupuesto que, además, no aportaba nada ni a la saga ni al género. Como mucho ese final que nos deja a entender que detrás de la familia matarife hay una sociedad secreta estilo Iluminati que se dedican a atemorizar al personal que pasa por allí. Por lo demás, monotonía absoluta. Unos jóvenes van en coche, tienen un accidente y, catacroquer, se topan con los malos.
La peli, que originalmente se iba a llamar The return of Texas Chainsaw Massacre y fue remontada por la distribuidora, tuvo un estreno limitado y no sacó ni para pagar los cafés. Aquí nos llegó directamente a vídeo.


Y hasta aquí el repaso de la saga "original". Aunque no hay que dejar de mentar muy por encima que la saga se queda congelada casi durante una década, hasta que aparecería el remake de Marcus Nispel y producida por Michael Bay, que funcionaría muy bien en taquilla. Un par de años después tendríamos una precuela como La matanza de Texas. El origen, que ya no funcionó tan bien. Luego, en un intento por subirse al carro de la moda 3D tuvimos La matanza de Texas 3D que tampoco acabó de cuajar. Y ya este año se estrena Leatherface.

lunes, octubre 30, 2017

Es la gran calabaza, Charlie Brown

Es la gran calabaza, Charlie Brown

Si desde hace una veintena que en Halloween nos llega el especial de La casa-árbol del terror de Los Simpson, en los 90 era algún episodio suelto de series como Cosas de casa o en los 80 La noche del baile de medianoche, ¿qué es lo que veían antes los yankis? Pues los especiales de Snoopy.

Seguramente hubiera sido mejor hacer la reseña hace un año, por aquello que este corto de unos 25 minutos cumplía, ni más ni menos, que medio siglo de vida. Aunque, por otro lado, casi cayó hace 4 años atrás. Movidas aparte, hoy toca hablar de el especial que emitió la CBS para la noche de brujas de 1966 y ha ido apareciendo por esas fechas cada año en la televisión norteamericana.


Es la gran calabaza, Charlie Brown

En Navidades de 1965 se emitió A Charlie Brown Christmas (aquí conocido como Las navidades de Snoopy, me imagino que por aquello que aquí se explotó más la figura del can que la de Charlie Brown y el perro era mucho más conocido) siendo un bombazo de audiencia que hizo que se apuntase el 45% del share (aunque hay que decir que por la época solamente había 3 canales). Esto animó a la CBS a encargar otro especial que sería Charlie Brown's All-Stars (Eres toda una estrella, Charlie Brown), emitido en verano de 1966 y también con una audiencia brutal, un 50% de share. Y como no hay dos sin tres, el 27 de octubre de aquel mismo año llegaría It's the Great Pumpkin, Charlie Brown.

Al parecer, el equipo no tenía muy claro como enfocar el nuevo especial, hasta que el animador Bill Melendez propuso ubicarlo en Halloween, idea que gustó mucho a Charles M. Schulz que desarrolló la historia en esa época.

Como apunte mentar que en estos animados de los Peanuts se usaban auténticos niños para el doblaje (era más frecuente usar a señoras), que en la época eran mucho mejores que en la actualidad, que te pones la segunda temporada de Stranger Things doblada al castellano y se te caen los cojones al suelo de lo malos actores de doblaje que hay en la actualidad.

Es la gran calabaza, Charlie Brown

El que se piense que aquí nos vamos a topar una historia de brujas, fantasmas y espectros se llevará una gran decepción. Aquí no hay nada fantástico. Casi parece un cúmulo de sketch que tienen como nexo de unión a Linus y su carta a la gran calabaza. Según él, ésta llegará y traerá regalos como un Santa Claus cualquiera. Básicamente un ejercicio de fe.

Sin duda, todo funciona más como curiosidad de como se podía plantear un especial infantil hace 50 años. Un especial que es de todo menos infantil. Aquí se habla de contratos no vinculantes, notarios, la Primera Guerra Mundial, fe y rechazo. Sí, ponle eso a un niño de hoy en día y a ver qué pasa.


Es la gran calabaza, Charlie Brown

Pero si bien a nivel argumental se hace extraño, por aquello de tratar temas tan profundos cuando lo que quieres ver es algo más ubicado al fantástico, a nivel estético la cosa se va entre lo sublime y lo genial.

Si bien las animaciones son las clásicas de la saga Snoopy, esto es simple pero funcional con pequeñas píldoras de genialidad, los fondos rayan a un nivel excepcional. Cielos ocres y rojizos, que nos llevan a los auténticos otoños de antaño, y montañas de hojas secas. No como ahora, que ya tocando noviembre te encuentras en el metro gente en camiseta, pantalón corto y chanclas. Y luego dicen que no hay cambio climático.

Es la gran calabaza, Charlie Brown

En los 70 nos llegó la adaptación en cómic con el título Es la gran calabaza, Carlitos (era una época que se traducían hasta los nombres) editado por Buru Lan, que ya había editado historietas en formato álbum en rústica con el título Carlitos y los cebollitas (sic). Pero el corto animado (si no voy errado) no lo cataríamos hasta los 80 con el boom de los videoclubs cuando la distribuidora Media editó en VHS La gran calabaza, Charlie Brown, que iría acompañado de Fue un verano corto, Charlie Brown. También la misma editora lanzaría otra cinta con el especial navideño. Y como último apunte, a principios de los 90 se llegó a emitir en TVE dentro de la "serie" (al menos es como ellos la emitían) Charlie Brown.

sábado, octubre 28, 2017

Festival de trailers (XXXII)



Michael Collins (Michael Collins, 1996) de Neil Jordan. Con Liam Neeson, Aidan Quinn, Stephen Rea, Alan Rickman, Julia Roberts, Ian Hart, Brendan Gleeson, Sean McGinley, Charles Dance, Gerard McSorley, Owen Roe, Frank O'Sullivan, Stuart Graham y Jonathan Rhys-Meyers.




Mi pie izquierdo (My Left Foot, 1989) de Jim Sheridan. Con Daniel Day-Lewis, Brenda Fricker, Ray McAnally, Fiona Shaw, Ruth McCabe, Alison Whelan, Cyril Cusack, Adrian Dunbar y Hugh O'Conor.

 

Río abajo (Río abajo - On the Lin, 1984) de José Luis Borau. Con David Carradine, Scott Wilson, Victoria Abril, Jeff Delger, Paul Richardson y Sam Jaffe.

 

Sobrevivir a Picasso (Surviving Picasso, 1996) de James Ivory. Con Anthony Hopkins, Natascha McElhone, Julianne Moore, Joss Ackland, Peter Eyre, Jane Lapotaire, Joseph Maher, Bob Peck, Diane Venora, Joan Plowright, Dennis Boutsikaris, Peter Gerety, Susannah Harker y Dominic West.

miércoles, octubre 25, 2017

Transylvania 6-5000


El terror y el humor es una mezcla que tiene muchos números para casar. No es raro ver películas de terror en la que, de repente, nos sueltan alguna gracieta. Más que nada por aquello del contraste. Siempre viene bien que la situación sea pretendidamente graciosa para que sin que te lo esperes te metan un susto, te pille desprevenido y el efecto es mayor. Algo así como cuando te bajas una peli de estreno del Emule y cuando la pones el domingo por la tarde para ver en familia resulta que te han colado una de porno gay.

Y en el caso de Transylvania 6-5000 la mezcla sale cortada. Porque aquí, ni hay risas y mucho menos sustos.



Tenemos a Jeff Goldblum y Ed Begley Jr. haciendo de periodistas norteamericanos que reciben un vídeo del que se supone la criatura del Dr. Frankestein (recuerda el clásico gazapo de confundir a uno con el otro, cosa que en el film que nos ocupa hacen) en tierras transilvanas. A lo que el director del periódico envía a la pareja a cubrir la noticia. A partir de ahí tendremos el clásico efecto cómico de choque de culturas. Sí, todo muy trasnochado y que da mucha pereza.

Y escribir sobre Transylvania 6-5000 da más pereza todavía. Porque si tiene algo para dedicarle cuatro párrafos es por dos aspectos: el reparto y su director/guionista.




El reparto porque es tan extenso como variopinto: los mentados Jeff Goldblum y Ed Begley Jr. (el primero más o menos tuvo su momento como estrella hollywoodiense, el segundo se quedó por el camino); Geena Davis luciendo un vestido tan ceñido como escueto mientras hace de vampira; Jeffrey Jones, todo un pedófilo oficial del starsystem que has visto en tropecientas pelis ochenteras y/o de Tim Burton; Michael Richards, el Kramer de Seinfeld que aquí luce los mismos tics; Carol Kane, que luego sería la abuela de La familia Addams; Donald Gibb, el Ogre de La revolución de los novatos o el colega de Van Damme en Contacto sangriente (que si no la has visto seguro que pones ahora Paramount y la están poniendo); Norman Fell, el Roper de la versión americana; y Teresa Ganzel, la pechugona de Su juguete preferido.

En la dirección Rudy De Luca, uno de los pilares de Mel Brooks siendo guionista en La última locura, Máxima ansiedad, ¡Qué asco de vida! y Drácula un muerto contento y feliz. También lo habrás visto en pequeños papeles en pelis de Brooks, como, por ejemplo, Spaceballs, que era aquel tipo robótico que lamía el queso que emanaba de Pizza el Hutt.




Y es que más allá de los nombres, la película es un trancazo de cuidado. Es cutre, rodada en Yugoslavia a medias entre la New World (bajo su "filial" Balcor Film Investors) y la Dow Chemical Factory, una empresa de aquellas tierras que puso la pasta sólo para hacer blanqueamiento de capital. Aquí nos llegaría de la mano de José Frade (que por aquellas distribuía bastante de la New World (Estamos muertos... ¿o qué?, Vengador alías The Punisher) que además de ponernos en todas la voz de Valeriano -Herman Munster-  Andrés, nos privó de un montón de chistes por el choque idiomático que se perdieron en el doblaje (además de la clásica cagada de traducir "mayor" de "alcalde" por "mayor" de militar). Sin ir más lejos, Geena Davis imitaba la voz de Bela Lugosi y aquí ni le pusieron acento ni nada.

O sea, que si te cargabas el doblaje (como así hicieron) te quedabas con chistes visuales como el teléfono con forma de lagarto o el reloj de cuco (todo muy cartoon estilo Mis queridos monstruos), las caídas de Michael Richards y muy poquita cosa más. Quedándose a la altura de lo que hacían Abbott y Costello 40 años antes con toques de Scooby-Doo.




A nivel estético, que es donde podrían haber rascado más, por aquello de Transilvania con algún castillo o mansión encantada, pues la cosa se queda en algo muy pobretón y de pueblucho de Europa del este sin ningún encanto. Y pese a que (se supone) salen monstruos como una momia, un hombre lobo... (que luego no son tal) se gastaron lo justito en un maquillaje ramplón como el sólo.

Resumiendo. Una basura infecta que quizá viste de chaval atraído por una (todo hay que decirlo) atractiva carátula, pero que ya en la época era mala y 30 años despues es peor.


domingo, octubre 22, 2017

Festival de trailers (XXXI)



El Mariachi
(1992) de Robert Rodríguez. Con Carlos Gallardo, Peter Marquardt, Consuelo Gómez, Jaime de Hoyos, Ramiro Gómez, Reinol Martinez y Manuel Acosta.




Delta force 2 (Delta Force 2: The Colombian Connection,
1990) de Aaron Norris. Con Chuck Norris, Billy Drago, John P. Ryan, Richard Jaeckel, Begonya Plaza, Gerald Castillo y Paul Perri.




El exterminador 2 (Exterminator 2,
1984) de Mark Buntzman. Con Robert Ginty, Mario Van Peebles, Deborah Geffner, Frankie Faison, Scott Randolf, Reggie Rock Bythewood, David Buntzman, Arye Gross, Thomas Calabro, Tom Wright y John Turturro.




Presa de la secta (The Hunted,
1995) de J.F. Lawton. Con Christopher Lambert, John Lone, Joan Chen, Yoshio Harada, Yôko Shimada, Mari Natsuki, Tak Kubota y Masumi Okada.




La marca del asesino (Traces of Red,
1992) de Andy Wolk. Con James Belushi, Lorraine Bracco, Tony Goldwyn, William Russ y Faye Grant.

miércoles, octubre 18, 2017

The Langoliers (Un viaje en el tiempo)

 The Langoliers, Stephen King, Tom Holland

The Langoliers nos llegó en plena época de caída para las adaptaciones fantásticas surgidas de la pluma de Stephen King. De todo el boom de Carrie, El resplandor o La zona muerta, pasamos a pura serie B que alimentaba las estanterías de los videclubs con La tienda, Maleficio o El aviador nocturno. En cambio, las adaptaciones (llamémoslas) serias tenían bastante más tirón como es el caso de Cadena perpetua o Misery.

La cuestión es que teníamos una tercera vía con las miniseries que aquí nos llegaban directamente a vídeo, pues apenas teníamos 4 o 5 canales y si las pasaban en este medio era para que Telecinco las pusiera en dos pases el sábado y el domingo.

Es en este tercer grupo que teníamos The Langoliers, con la coletilla de Un viaje en el tiempo según la voz en of del inicio del metraje (Grieta en el tiempo por las sudaméricas). Publicado como relato dentro de la antología Las cuatro después de medianoche junto a Ventana secreta, jardín secreto (que tendría su adaptación con Johnny Depp), El perro de la Polaroid y El policía de la biblioteca. 

The Langoliers, Stephen King, Tom Holland

Durante un vuelo un grupo de pasajeros que estaban dormidos se despiertan y descubren que el resto de las personas han desaparecido. Lo único que queda en sus asientos son las joyas, relojes, marcapasos... Ni siquiera después de aterrizar en un aeropuerto ven a nadie. Además, ni hay olores en el ambiente, ni los alimentos tienen sabor...

The Langoliers, Stephen King, Tom Holland

Esta mini serie no puede esconder su condición de producto televisivo cuando a este medio se le tenía como el hermano tonto del cine. Con series y telefilms ramplones y con pocos medios. Sin ir más lejos Langoliers apenas contaba con 16 millones de dólares. Y vaya si se nota.
La mayoría de planos del avión se nota que está generado por ordenador. Recordemos que estábamos en 1995 cuando los efectos digitales de calidad se lo podían permitir un par de superproducciones hollywoodenses. Pero si el avión canta la traviata, tendremos que tomarnos un ansiolítico cuando veamos a los "famosos" Langoliers, una mezcla de critters y Pac-man. Posiblemente los peores CGI que se han visto.

Y por lo demás tenemos una historia que empieza muy interesante, con todo ese misterio de qué está pasando, pero tenemos que lidiar con unos actores que están terribles. Tenemos a Don Stockwell, haciendo de un horripilante escritor de ciencia ficción que va de Sherlock analizando la situación de una forma totalmente petulante; Mark Lindsay Chapman (el malo de la serie de La cosa del pantano), como un agente secreto inglés que se erige como el lider del grupo; Frankie Faison (el Pops de la serie Luke Cage), que aquí básicamente es el personaje de color por aquello de representar a las minorías étnicas; Kate Maberly (la Wendy de Descubriendo Nunca Jamás), como una niña ciega que se le supone algún tipo de poder; el siempre con cara de buenazo Davis Morse (que a finales de los 90 era uno de los secundarios de moda y después se le perdió bastante en el cine) como el piloto del avión; y Bronson Pinchot (el primo Balki Bartokomous de Primos lejanos), que es el personaje cabrón del grupo. Y como curiosidad, mini 

aparición del propio King haciendo de jefe en una alucinación de Pinchot.

The Langoliers, Stephen King, Tom Holland

Pero todos ellos interpretan personajes muy mediocres, que dejan intuir que tienen una historia detrás (¿la ciega tiene poderes?) pero que nunca acaban de desarrollarse pese a tener 3 horazas por delante. Con unos diálogos que hacen que cojamos tirria a todos y sólo queramos que los Langoliers se los cepillen y acaben con ellos de la forma más dolorosa. Y más cuando vemos el plano final que es casi tan horripilante como el de Street fighter. Terrible.

The Langoliers, Stephen King, Tom Holland

En la dirección un clásico como Tom Holland, guionista y director de Noche de miedo, Muñeco diabólico y otra adaptación de King como Maleficio. Y que aquí no está demasiado inspirado. Vale que el que casi toda la acción pase en un entorno cerrado como el avión complica la cosa, pero que abuse tanto de los primeros planos es hasta desagradable.

King debe tenerle en estima, porque cuando el productor Don Carmody habló con el escritor de It sobre la realización de La gente de las 10, éste le recomendó a Holland. La película que iba a estar protagonizada por Justin Long y Rachel Nichols allá por 2012. El proyecto no acabó de arrancar y los actores salieron y hará 3 años se dijo que el nuevo protagonista sería Jay Baruchel (El aprendiz de brujo) y nunca más se supo. 


domingo, octubre 15, 2017

Festival de trailers (XXX)



De 14 a 30 años en 15 segundos (14 Going on 30,
1988) de Paul Schneider. Con Steven Eckholdt, Daphne Ashbrook, Adam Carl, Gabriel Olds, Patrick Duffy e Irene Tedrow.




Un ángel para Charlie (Charley and the Angel,
1973) de Vincent McEveety. Con Fred MacMurray, Cloris Leachman, Harry Morgan, Kurt Russell, Kathleen Cody y Vincent Van Patten.




20.000 leguas de viaje submarino (20,000 Leagues Under the Sea,
1954) de Richard Fleischer. Con Kirk Douglas, James Mason, Paul Lukas, Peter Lorre, Robert J. Wilke y Carleton Young.




El último vuelo del arca de Noé (The Last Flight of Noah's Ark,
1980) de Charles Jarrott. Con Elliott Gould, Geneviève Bujold, Ricky Schroder, Vincent Gardenia, Tammy Lauren, John Fujioka y Yuki Shimoda.




Herbie en el Grand Prix de Montecarlo (Herbie Goes to Monte Carlo,
1977) de Vincent McEveety. Con Dean Jones, Don Knotts, Julie Sommars, Jacques Marin, Roy Kinnear, Bernard Fox, Eric Braeden, Xavier Saint-Macary, Alan Caillou y Gérard Jugnot.