domingo, diciembre 31, 2017

Festival de trailers (XLI)



El Grinch (How the Grinch Stole Christmas, 2000) de Ron Howard. Con Jim Carrey, Rachel Bailit, Jeffrey Tambor, Christine Baranski, Taylor Momsen, Bill Irwin, Molly Shannon y Jeremy Howard.


 
Aladdín (Aladdin, 1992) de John Musker y Ron Clements. Animación.



Fantaghirò. El largometraje
(2000) de Claudio Biern Boyd. Animación.



Boby y sus amigos (A hetedik testvér,
1995) de Jenõ Koltai y Tibor Hernádi. Animación.


viernes, diciembre 29, 2017

Muertos y enterrados

Muertos y enterrados, Robert Englund, Gary Sherman, Melody Anderson, Dead & Buried

Clasicazo de culto donde los haya. Eso sí, no demasiado conocido por el público generalista, siendo carne de cañón para los fans del género.

En Potter's Bluff comienzan a aparecer los cadáveres de algunos turistas. Hecho que motivará al sheriff a investigar y... dejémoslo aquí, ya que estamos ante un film que las sorpresas se van sucediendo y cuanto menos sepamos, mejor.

Muertos y enterrados, Robert Englund, Gary Sherman, Melody Anderson, Dead & Buried
 
Todo un homenaje a las historietas de la EC, que abraza sin contemplación a un tipo de cine fantástico muy inglés de los 60/70 y con esencias de Lovecraft (evidente es el detalle de ese hospital de nombre Providence). Es por eso que en su momento pasó un tanto desapercibida. En el momento de su estreno, 1981, los consumidores de horror estaban más por subgéneros tan modernos y sangrientos como el slasher, con lo que Muertos y enterrados sería vista como algo demasiado aburrido y antiguo.

Y mucha culpa de esas semblanzas con el género inglés de unas décadas atrás la tenía su director, Gary Sherman, que si bien es americano, se marchó a Inglaterra donde dirigía anuncios comercials (¡como Piquer Simón!) y allí acabó dirigiendo su primer largo, Sub-humanos con Donald Pleasence y una mini aparición de Christopher Lee. La cinta, pese a ser una cosa pequeñita, tuvo mucha aceptación en las islas, a lo que Sherman regresó a su país, quizá pensando que esta pequeña victoria le abriría puertas. Pero nada más lejos de la realidad, pues se tiró casi toda la década de los 70 trabajando en la caja tonta y en vídeos musicales, ya que acabó muy molesto con la AIP, que se encargó de la distribución en USA e hizo de las suyas en la edición.


Muertos y enterrados, Robert Englund, Gary Sherman, Melody Anderson, Dead & Buried

Llegados a los 80, se encontró con Ronald Sushett, que venía de estar involucrado en el guión de Alien, y le ofreció el guión de Muertos y enterrados. Ese primer guión tenía mucho humor negro, cosa ésta que acabó desapareciendo, pues, aunque en un primer momento la iba a producir Guinness Company (sí, los de la cerveza), estos decidieron alejarse del mundo del cine y pasaron la producción a Aspen Productions, y una vez que el rodaje estuvo finalizado y entraban en la postproducción, esta compañía fue absorvida por Producers Sales Organization, que cuando vio el primer montaje presionó para meter más asesinatos, sangre y vísceras, pues pensaban que aquello filmado no funcionaría. En este punto el director decidió desentenderse del final cut pues sabía que no tenía nada que hacer.

Al final todos acabaron, en cierta forma, renegando del film. Sherman criticó que se esforzó en eliminar cualquier presencia del color rojo en el film hasta que el personaje de Dobbs sangraba, pero todo eso lo arruinaron con las escenas añadidas por la productora, además de añadir algún efecto que no le gustaba nada. O el propio Dan O'Bannon dijo que todo lo que había escrito en el guión no se usó y sólo mantuvieron su nombre en los créditos para aprovecharse de su fama, tal y como vemos en el texto publicitario del cartel.

Muertos y enterrados, Robert Englund, Gary Sherman, Melody Anderson, Dead & Buried

Aun y así, la película tiene muchas más virtudes que defectos. El que acontezca en un pueblecito costero siempre suma, y además luce una fotografía apagada que le da cierto toque onírico. Cualidad ésta que enfatiza lo perdido (o la locura a la que va adentrándose) que está el protagonista, un sheriff que comienza a dudar de todos los habitantes del pueblo. El detalle que el protagonista sea el sheriff, el clásico personaje que ha crecido en el pueblo y conoce a todos sus habitantes, me ha resultado curioso, pues en estas historias se suele usar a un forastero para que sirva de enlace con el espectador.

Es cierto que Muertos y enterrados, pese a que la podríamos catalogar dentro del género zombie, no es precisamente un film de terror. Está más cerca del misterio, de resolver la duda de lo que está pasando en ese pueblo.
Tampoco está de más alabar al siempre inmenso Stan Winston, aquí sacando partido a un presupuesto ajustadísimo y regalándonos una imagen tan icónica en el género fantástico como la enfermera clavando la aguja en el ojo del hombre momificado.


Muertos y enterrados, Robert Englund, Gary Sherman, Melody Anderson, Dead & Buried

La película no cuajó en taquilla, es más, fue un fracaso en pleno boom del terror más gráfico con el slasher en alza. Y es que de haberse hecho una década o dos atrás y producida por la Hammer hoy pasaría de ser un film de culto o estar considerada una obra maestra del género.

Para su director no fue el pelotazo definitivo que le catapultase a la primera división. Un año después estrenaría La jauría del vicio y ya a finales de la década, después de bastante tele, rodaría Se busca vivo o muerto con Rutger Hauer y Gene Simmons. Y después la archiconocida Poltergeist III. A partir de aquí, harto de las interferencias de productores y demás, se quedaría en el mundo televisivo ya fuese como director, guionista y/o productor.


martes, diciembre 26, 2017

Beavis y Butt-head en Navidad


Del origien y creación de la serie de Beavis y Butt-head ya hablé hace muchos años, pero hoy nos toca de las cintas de VHS que nos trajo Paramount a mediados de los 90. Todo un regalazo a los veíamos imágenes de estos dos adolescentes pero no teníamos Canal Plus o parabólica para sintonizar la Mtv. Con aquellas imágenes sueltas intuíamos que ahí se mascaba algo, que aquello tenía que molar mucho, mucho.

Y ahí estuvo avispada Paramount dejándonos unas pocas cintas recopilatorias que nos sabían a gloria. Aunque, intuyo, que aquello sería un globo sonda pues el largometraje estaría produciéndose y estarían tanteando el mercado para ver si tenía posibilidades de un estreno en cines. Evidentemente, no coló y la (decepcionante) película Beavis y Butthead recorren América llegaría directa a vídeo.

De los 5 VHS que nos llegaron, el que hoy nos ocupa, Beavis y Butthead en Navidad, es, seguramente el más representativo en la esencia original de los personajes. Si bien las recopilaciones ¡Toma barrio! o El trabajo apesta no dejaban de ser una selección temática de las aventuras de la pareja, en el de Navidad nos metieron algunos videoclips que iban siendo comentados por ellos. Siendo ésta la única cinta que nos sacaban algo así.

Estos fragmentos no los pondré porque, evidentemente, Youtube está afilando cuchillos con el copyright, pero no menos interesante son las historias navideñas estilo Cuento de Navidad que iban incluidas. Que, lamentablemente, Youtube (o más concretamente Viacom) también capa. Así que nos tendremos que conformar con el consultorio epistolar de Butt-head.Si te portas bien, igual caen las otras el años que viene.


lunes, diciembre 25, 2017

Las aventuras de Buttons y Rusty


Las aventuras de Buttons y Rusty (Chucklewood Critters) fueron unos especiales para la telelvisión norteamericana de primeros ochentas. Básicamente estamos antes especiales anuales que están enmarcados en alguna festividad (Navidad, Halloween, acción de gracias...). Evidentemente esto nunca nos llegó a la televisión, si no en cintas de vídeo, recopilando cada una un par de episodios.

En la serie teníamos a Buttons, un osezno, y Rusty, un cachorro de zorro. Por alguna razón que sus creadores nunca explicaron, viven con sus padres en la misma cuevas. Sí, osos y zorros no sólo puedne ser amigoas si no que comparten techo y gastos de comunidad.
El tema no tiene demasiado secreto. Los dos cachorros no tienen ni idea de lo que les rodea y siempre acaban metiéndose en líos.

En los 80 la cosa se quedó en 4 especiales, pero en los 90 resucitaron en una serie que tuvo dos temporadas.
 

Digámoslo ya. Esta era la clásica ñoñería para los más infantes de la casa, porque ya un niño de 6 años veía esto como un tostón. Realmente el interés que puede tener es nulo. Animación standard e historias y personajes con cero interés.
Pero por las fechas en las que nos encontramos dejaremos aquí el especial dedicado a la Navidad, titulado El tren del árbol de la Navidad.



domingo, diciembre 24, 2017

Festival de trailers (XL)

vhs, beta, 80s, video, trailers


Tonka en la última batalla del general Custer (Tonka, 1958) de Lewis R. Foster. Con Sal Mineo, Philip Carey, Jerome Courtland, Rafael Campos, H.M. Wynant, Joy Page, Britt Lomond y Herbert Rudley.



4 cachorros para salvar (Benji the Hunted,
1987) de Joe Camp. Con Red Steagall, Frank Inn, Nancy Francis, Ben Vaughn, Ben Morgan y Mike Francis.




Exploradores de la frontera (The Tenderfoot,
1964) de Byron Paul. Con Brandon De Wilde, Brian Keith, James Whitmore, Richard Long y Donald May.



Diamantes sobre ruedas (Diamonds on Wheels,
1973) de Jerome Courtland. Con Patrick Allen, George Sewell, Derek Newark, Dudley Sutton, Barry Jackson, Christopher Malcolm, Richard Wattis y Allan Cuthbertson.

sábado, diciembre 23, 2017

Star Crash. Choque de galaxias

Star Crash. Choque de galaxias, Luigi Cozzi, Caroline Munro, David Hasselhoff, Christopher Plummer

Clásico del cine exploitation donde los haya. Puro trash de la mano de Luigi Cozzi (aquí bajo el seudónimo de Lewis Coates) en la que no sólo se subía al carro tan de moda cine galáctico gracias a Star Wars, si no que directamente lo plagiaba. Pero si la mayoría de efectos y maquetas del film de Lucas sigue resistiendo el paso del tiempo, esta italianada galáctica ya se veía cutre y pobre en la época. Cromas de baratillo, maquetas sacadas de la primera juguetería que encontraron y efectos sonoros de aquellos de las Game and Watch.

Pero si antes decía que el primer (o episodio IV) Star Wars había aguantado bien en el apartado técnico, en cuestión de entretenimiento no era menos, apartado en el que Star Crash tampoco tienen mucho o nada que decir. Una historia inteligible para el espectador (quizás es porque no tiene), un batiburrillo de escenas con supuestas escenas de batallas entre (estáticas) naves espaciales en las que no te enteras de nada. Incluso las escenas en stop motion son tercermundistas.


Star Crash. Choque de galaxias, Luigi Cozzi, Caroline Munro, David Hasselhoff, Christopher Plummer

Y es curioso, porque muy posiblemente sin proponérselo les quedó una cosa muy naif, casi de serial de los años 40, mucho más parecido en esencia y espíritu aquellos folletines a los que realmente George Lucas quiso homenajear. Pero curiosamente éste se pasó de frenada he hizo una adaptación mucho más estilizado a los nuevos tiempos (los tiempos de los 70, claro). En cambio, el film de Cozzi tiene mucho más ver con el Flash Gordon de Mike Hodges pese a que ésta es posterior. ¿Sería por tener a medio equipo italiano las semejanzas?

Star Crash. Choque de galaxias, Luigi Cozzi, Caroline Munro, David Hasselhoff, Christopher Plummer

Pero estábamos en la Italia de los 70, donde el exploitation prácticamente mantenía su industria fantástica. Ahí se fusilaba cualquier éxito hollywoodiense, Tiburón, Zombi, Alien... y en este caso Star Wars. Y aquí es donde entraban los productores, que directamente es lo que pedían exigían a los directores, guiones que pudieran pasar por secuelas o apuntarse al carro de cualquier moda. Y eso mismo le pasó a Cozzi cuando movía un guión puramente catastrofista ambientado en el espacio, donde nos topábamos con las vicisitudes del primer vuelo comercial a Saturno. Y cuando el libreto fue presentado al productor Nat Wachsberger, éste sugirió que si se pareciese más a Star Wars sí podría producirse. Y Cozzi, que no tenía ni idea que era aquello de Star Wars, pues todavía no se había estrenado en su país, compró la novelización e hizo su propia versión. Pero esto acabó siendo lo mismo que Supersonic Man y Superman. Lo que costaba la copia europea era lo que se gastaban los americanos sólo en el bufete. Y así nos iba.

Star Crash. Choque de galaxias, Luigi Cozzi, Caroline Munro, David Hasselhoff, Christopher Plummer

Y no podemos terminar la reseña sin hacer un comentario a un cast tan sórdido como el propio film. Una Caroline Munro en todo su esplendor que hace de sucedaneo de Barbarella; un pasadísimo Marjoe Gortner; David Hasselhoff (que no sale hasta la hora de metraje) antes de comprarse un Pontiac y grabarse borracho como una cuba; el siempre sórdido Joe Spinel; y Christopher Plummer, que siempre se le suele olvidar pero que aquí sale poquito (y con pinta de pensarse que está haciendo Shakespeare) porque cobraba un pastizal por día y rodaron sus escenas deprisa y corriendo.

Y en la banda sonora todo un John Barry que, según se cuenta, no le dejaron ver la película para que no viese en que basura se estaba metiendo.

Star Crash. Choque de galaxias, Luigi Cozzi, Caroline Munro, David Hasselhoff, Christopher Plummer

Star Crash era y es una mierda de campeonato. De aquellas que solamente es aguantable si la vemos con ganas de juerga, chotándonos en su jeta y con unas tragaderas de órdago.

domingo, diciembre 17, 2017

Festival de trailers (XXXIX)



Bigfoot (Bigfoot,
1987) de Danny Huston. Con James Sloyan, Gracie Harrison, Joseph Maher y Adam Carl.



Blue Yonder. Viaje al pasado (The Blue yonder,
1985) de Mark Rosman. Con Peter Coyote, Huckleberry Fox, Art Carney, Dennis Lipscomb, Joe Flood y Mittie Smith.



Colmillo blanco (Jack London's White Fang,
1991) de Randal Kleiser. Con Ethan Hawke, Klaus Maria Brandauer, Seymour Cassel, James Remar, Susan Hogan y Bill Moseley.



Naúfragos (Haakon Haakonsen,
1990) de Nils Gaup. Con Stian Smestad, Gabriel Byrne, Louisa Millwood-Haigh, Trond Peter Stamsø Munch, Bjørn Sundquist y William Ilkley.



El regreso del fantasma (Bride of Boogedy,
1987) de Oz Scott. Con Richard Masur, Mimi Kennedy, Tammy Lauren, David Faustino, Joshua Rudoy, Leonard Frey, Howard Witt y Eugene Levy.

sábado, diciembre 16, 2017

Reservoir dogs

Reservoir dogs, QuentinTarantino

El 13 de enero de 1995 nos llegaba el estreno de Pulp Fiction, un auténtico fenómeno y "oficialmente" resucitaría la carrera de Travolta (pese a que un par de años antes había tenido con pelotazo en taquilla con Mira quien habla), convertiría a Samuel L. Jackson en el negrata de moda y a Tarantino en el salvador del cine moderno. Cosas de la época.

Por aquellos días era muy frecuente que ante un bombazo en los cines, las teles rescataran alguna peli antigua de los implicados (práctica que a día de hoy se sigue haciendo, como cuando sacan una nueva de Los vengadores y Cuatro emite alguna de las anteriores). La cuestión es que por marzo o abril de aquel 1995 TV3, que después del partido del sábado por la noche ponía pelis, nos deleitaba con, efectivamente, Reservoir Dogs, la ópera prima (si no tenemos en cuenta la perdida/inacabada My Best Friend's Birthday) de Tarantino. De aquel pase, evidentemente en català, es mítico el "cigala, cigala, cigala..." en lugar del "polla, polla, polla" de la charla del desayuno. Hago un alto para recordar el doblaje ratonero que tuvo en castellano que acabó sustituido por uno nuevo en sus ediciones digitales.

Por lo demás, ya conocemos de sobra la historia. Un mafioso reune a un montón de ladrones, que no se conocen entre ellos y sus apodos son nombres de colores, para preparar un robo. Claro está que la ejecución saldrá fatal y acabarán en un almacén intentando descubrir si había un topo en la banda.


Reservoir dogs, QuentinTarantino

A Tarantino hay que tirarle a la cara muchas cosas pero también reconocerle otras tantas. Ya desde este primer largometraje nos deja claro con que cartas va a jugar en el resto de su filmo. Esto es un montón de diálogos de los personajes que pueden llegar a ser fascinantes pero que aportan poco o nada a la trama más allá de definir la personalidad de los que las recitan (todo esto sacado de la nouvelle vague). La recuperación de canciones para sus OST, que en muchos casos o estaban olvidadas o en su momento pasaron desapercibidas. Y, por no hacer esto mucho más largo, guiños/homenajes/plagios a montones de películas que, en su mayoría no pasarían de la serie B o Z de la filmografía de algún país exótico.

Y es este último detalle el que causó polémica (además de la violencia y diálogos repletos de palabrotas que trufan el film) puesto que Reservoir Dogs era demasiado parecida a City on fire de Rigo Lam, cosa que se encargaría de remarcar Mike White con su Who Do You Think You're Fooling?


Reservoir dogs, QuentinTarantino

Que muchas veces la línea que separa el homenaje y el plagio es más fina que las pestañas de una pulga, pero está clarinete que Tarantino saqueó la peli de Lam sin contemplación alguna.
La cosa se ha quedado así. Sin reconocer nunca el plagio (pese a que en la época decía tener un póster de la película) pero aprendió de la experiencia y en sus siguientes películas hablaba sin esconderse de donde sacaba la "inspiración", lo que para la mayoría de los mortales el plagio se convierte en homenaje.

Esa historia, junto a la movida con Roger Avary por el crédito de guionista en Pulp Fiction, ha quedado diluida en el tiempo. Y es que la sombra de los Weinstein (que no habían tenido nada que ver en Reservoir dogs), Tarantino y, sobre todo, los fans de éste, son demasiado alargadas.
 

Reservoir dogs, QuentinTarantino

Aun y así hay que decir que la defensa de Reservoir Dogs es bastante de boquilla. Más de uno reconece que se aburre con ella. Yo mismo le acabé pillando el puntillo a base de varios visionados. No olvidemos que estamos ante una película independiente que apunto estuvo de hacer en 16 mm y por 30 mil dólares si no llega a ser por Harvey Keitel que se metió por ahí y la cosa ascendió al millón. Aun y así es una peli muy pequeñita. Toda ella basada en un atraco que nunca se ve en pantalla, simplemente porque era inviable rodarlo y donde apenas hay 4 escenarios y el principal es un viejo almacén. Todo muy teatral, vamos.

Por aquellas el film pilló fama a nivel minoritario, más por su presencia en festivales que por otra cosa. Lo clásico que es una peli no para todos los paladares y que no acabó de recibir el espaldarazo para llegar al gran público. Su llegada al fándom tuvo que esperar un par de años, cuando definitivamente Tarantino dio el salto a la primera división con Pulp Fiction.


domingo, diciembre 10, 2017

Festival de trailers (XXXVIII)



Días extraños (Strange Days, 1995) de Kathryn Bigelow. Con Ralph Fiennes, Juliette Lewis, Angela Bassett, Tom Sizemore, Michael Wincott y Vincent D'Onofrio.





 

Los bárbaros (The Barbarians, 1987) de Ruggero Deodato. Con Peter Paul, David Paul, Richard Lynch, Eva La Rue, Virginia Bryant, Sheeba Alahani, Michael Berryman, Franco Pistoni y Raffaella Baracchi.



 

Dark Angel. Ángel de la muerte (Dark Angel: I Come in Peace, 1990) de Craig R. Baxley. Con Dolph Lundgren, Brian Benben, Betsy Brantley, Matthias Hues y Jay Bilas y Jim Haynie.



 

Furia ciega (Blind fury, 1990) de Phillip Noyce. Con Rutger Hauer, Terrance O'Quinn, Brandon Call, Noble Willingham, Lisa Blount, Nick Cassavetes, Rick Overton, Sho Kosugi y Meg Foster.


sábado, diciembre 09, 2017

Quicksilver Highway


No sé porqué sigo dándole oportunidades a Mick Garris. El tipo ha pasado (y pasará) como el adaptador "oficial" de Stephen King pero sus versiones son poco menos que horrendas. Un despropósito de tío, vamos. Es por eso que no sé como puedo perder el tiempo en este Quicksilver y más sabiendo que es un producto directo para la tele. Para la tele de los 90, que eso sí era horripilante. Pero la cabra tira al monte y en casa siempre nos ha molado mucho eso de las antologías o pelis de historietas.


Chattery Teeth (aquí Dentadura parlante que se encontraba dentro del Pesadillas y alucinaciones de King) iba a ser el piloto de una serie de la ABC, producido y dirigido por John McTiernan y con guión del propio Garris. El proyecto acabó cancelado pero acabaría siendo reciclado por la Fox con miras de hacer una tv movie de 2 horas. Quizá el propio Garris fuese consciente que la historia no podía dar para tanto metraje o vete a saber porqué, pero al tipo se le iluminó la bombillita y habló con su colega Clive Barker, que le cedió su relato The body politic (aquí La política del cuerpo en el primer volumen de Libros de sangre). Finalmente el proyecto, que iba a llamarse Ruta 666 (¡como le pasó a Autopista al infierno!) contó con dos historias más la que las enlazaba.



Básicamente teníamos a Christopher Lloyd (que en el doblaje tiene la misma voz que el tío Creppy de Creepshow 2) como maestro de ceremonias luciendo un collar la mar de homo. El tipo se topa con una recién casada que espera en medio de una carretera desértica a que su marido regrese con gasolina, mientras le cuenta la historia de la Dentadura parlante. Básicamente la clásica del tipo que recoge a un autoestopista que quiere darle el palo. Después, Lloyd acaba conociendo a un carterista en una feria la que le cuenta la historia de un reconocido cirujano al que sus manos adquieren vida propia y se le revelan.



Así pues, tenemos dos historietas que no tienen un nivel demasiado alto. La primera, basada en el relato de King es flojísima. Un rollete del que ni hay terror, ni suspense, ni nada de nada. A la altura del peor episodio de La hora de Alfred Hitchcock. La segunda, es más simpática, por aquello que unas manos tengan propia voluntad e inicien una rebelión. La cosa queda como una de esas historias locas de Historias de la cripta. Lástima que los efectos (estilo "cosa" de La familia Addams) sean extremadamente flojos (por ahí estaba Steve Johnson en las prótesis) y que la historia parece no llevar a ningún sitio.

Además del mentado Lloyd tenemos a Matt Frewer, el Max Headrom o el vecino cabrón de Cariño, he encogido a los niños; Veronica Cartwright, la Lambert de Alien; y Christopher Hart, que en las dos entregas de La familia Addams paseó su mano como "Cosa" y aquí hace lo mismo.
Además de un montón de cameos de John Landis, Clive Barker, Mick Garris y su señora Cinthya.




Aquí la veríamos poco después por Vía Digital y es que un producto tan ramplón y soso como este no ha merecido ni una triste edición en DVD pelada de extras. El señor Garris no merece más.

sábado, diciembre 02, 2017

Festival de trailers (XXXVII)



Revenge (Revenge, 1990) de Tony Scott. Con Kevin Costner, Anthony Quinn, Madeleine Stowe, Tomas Milian, Joaquín Martínez, James Gammon, Jesse Corti, Sally Kirkland, Luis de Icaza, Gerardo Zepeda, Miguel Ferrer y John Leguizamo.




Tuareg (Tuareg - Il guerriero del deserto, 1984) de Enzo G. Castellari. Con Mark Harmon, Aldo Sambrell, Paolo Malco, Antonio Sabato y Ritza Brown.




La carta final (84 Charing Cross Road,
1987) de David Hugh Jones. Con Anne Bancroft, Anthony Hopkins, Judi Dench, Jean De Baer, Maurice Denham, Eleanor David y Mercedes Ruehl. 






Héroes a la fuerza (Unstrung Heroes,
1995) de Diane Keaton. Con Andie MacDowell, John Turturro, Michael Richards, Maury Chaykin, Nathan Watt, Joey Andrews y Kendra Krull.
 



Gaby, una historia verdadera (Gaby, a True Story, 1987) de Luis Mandoki. Con Liv Ullmann, Norma Aleandro, Robert Loggia, Rachel Levin, Lawrence Monoson, Robert Beltran, Enrique Lucero, Ana Ofelia Murguía y Nailea Norvind.

miércoles, noviembre 29, 2017

National Lampoon: Drunk Stoned Brilliant Dead

National Lampoon: Drunk Stoned Brilliant Dead

De chaval solía ver mucho lo de National Lampoon en los títulos de crédito de películas que, en su mayoría, eran descacharrantes. Ni idea de donde venía aquello, pero uno lo acababa identificando como un sinónimo de que te ibas a reír. Era casi como el "Steven Spielberg presents" de los 80.
Luego uno se hace mayor y empieza a escarbar y descubre que aquello era un grupo de tipos la mar de cachondos que editaban una revista y se pasaron al celuloide.

National Lampoon: Drunk Stoned Brilliant Dead es uno de los muchos documentales que nos están llegando los últimos años. Aquello de que los únicos documentales que habían eran los del National Geographic que se emitían en la 2 para coger el sueñecito de cara a la siesta, ha pasado a la historia. Quizá fuese gracias a Michael Moore, que llevó el género al las masas, o yo qué sé. Pero que ahora podemos disfrutar de montones y didácticos reportajes de cosas antes inimaginables es un hecho. Que si los sinsabores de Tim Burton a la hora de hacer su Superman, que si las alegrías y miserias de la serie Z con Claudio Fragasso al frente, la industria cinematográfica australiana, las movidas detrás del record del Donkey Kong... es buscar y no parar de sacar más y más documentales.



National Lampoon: Drunk Stoned Brilliant Dead

Pero regresemos al que hoy nos ocupa, al de National Lampoon. Un documental que sin demasiados aspavientos y de forma bastante formal nos explican los entresijos de unos universitarios que empezaron a editar una revista satírica que tuvo un gran éxito.
 

Llegaron hacer un disco que también fue un éxito. Y aquello dio pie a un espectáculo en vivo llamado Lemmings para grabarlo y lanzarlo como segundo disco, pero el espectáculo tuvo tanto éxito que se quedó como un show en vivo (por ahí estaba John Belushi haciendo de Joe Cocker y Chevy Chase). Y como todo éxito empezaron las rencillas y envidias. La disputas entre algunos por quien se follaba a quien, llevó a que crearan el programa radiofónico Radio Hour que se llegó a emitir en mas de 600 emisoras. El programa tenía bastante problemas para encontrar patrocinadores a causa de un humor muy bestia, donde abundaban bromas de violadores. Ya por la época aparece Gilda Radner, Bill Murray o Harold Ramis.
  
National Lampoon: Drunk Stoned Brilliant Dead
Como los choques de ego seguían, muchos se fueron al Saturday Night Live. Y como el asunto empieza a tambalearse y uno de sus fundadores, Doug Kinney, decide irse, le ofrecen una película para retenerlo y como su parodia del anuario escolar fue el número de más exito de la revista, decidieron tirar por ahí. Ivan Reitman y Harold Ramis empezaron a trabajar el guión, en la que, en una primera versión se hablaba de Charles Manson y sus seguidores mientras iban al instituto. Pero aquel guión acabó plagado de drogas y sexo, lo que hizo que mutara a la universidad. El proyecto acabó materializándose en la hoy tan conocida Desmadre a la americana, (considerada la precursora del subgénero de universitarios) que la Universal prohibió a Reitman dirigirla por su poca experiencia en la dirección (sólo había dirigido Mujeres Caníbales) y se la ofrecieron a un John Landis que que estaba haciendo Made in USA (Kentucky Fried Movie).
La película fue un pelotazo, lo que hizo que le siguieran nuevas producciones y muchos del grupo partieran hacer películas. Cosa que influyó mucho en la revista, que cayó en calidad y en ventas.

Con la nueva época dorada de la televisión, los nuevos fichajes también fueron reclutados para guionizar series como Los Simpson o Padre de familia. Lo que hizo que la revista muriese a finales de los 90. Aunque ha nivel cinematográfico la marca sigue pero, desde hace años, con subproductos que son poco menos que vomitivos.



National Lampoon: Drunk Stoned Brilliant Dead

Para los que nos tira más el celuloide el documental nos sabe a poco. Está enfocado desde el punto de vista de la revista, lo que hace que todo lo que tenga que ver con las películas esté tocado muy de aquella manera. Más por exigencias de explicar el porqué la fuga de cerebros en varias etapas, que por que realmente quieran explicar como se produjeron.

Aun y así es un documental a tener en cuenta para los que mamamos las movidas de Chevy Chase y su familia.
 

sábado, noviembre 25, 2017

Festival de trailers (XXXVI)



Pulgarcita (Thumbelina,
1994) de Don Bluth y Gary Goldman. Animación.





Toyland. El país de los juguetes (Babes in Toyland, 1997) de Toby Bluth, Charles Grosvenor y Paul Sabella. Animación.




Tarón y el caldero mágico (The Black Cauldron, 1985) de Ted Berman y Richard Rich. Animación.




 

La espada mágica. En busca de Camelot (Quest for Camelot, 1998) de Frederik Du Chau. Animación.




Superman. El último hijo de Krypton (Superman: The Last Son of Krypton, 1996) de Bruce W. Timm, Curt Geda, Scott Jeralds y Dan Riba. Animación.

jueves, noviembre 23, 2017

El resplandor (Mini serie)

El resplandor 1997, Stephen King, Mick Garris, Rebecca de Mornay

De sobras es conocido el enfrentamiento entre Stephen King y Stanley Kubrick en la gestación del rodaje de El resplandor. Y, la verdad, que el escritor acabara echando pestes de la adaptación me parece más un problema personal con Kubrick que una auténtica mala opinión de la adaptación. ¿Que posiblemente el director llevará a otro terreno a la familia Torrance, el Overloock y a sus habitantes? Seguramente. Lo que hace que como adaptación no sea todo lo respetuosa que debería ser con la obra original, pero como película, más allá de su relación con el manuscrito, está fuera de toda duda. Poco menos que una obra maestra. O al menos así está considerada por muchos.

Así que una nueva adaptación era poco menos que escupir hacia arriba. Pero me imagino que ahí estaría King diciendo lo mismo que en el trailer de Maximun Overdrive, aquello de "si alguien quiere hacerlo bien, ha de hacerlo él mismo", pero claro, su película, no nos engañemos, era/es una mierda y había que endiñarle el muerto a otro. Y que debería pensar que si él mismo apadrinaba una nueva versión quizá dejarían a la de Kubrick en un segundo lugar. Lo que decía antes: escupitajo arriba. Porque al final nos encontramos ante un producto mediocre, aburrido, soso y cualquier otro adjetivo que se te ocurra para definir esta cosa descafeinada.
Y es que si le das el proyecto a una mediocridad con patas como es Mick Garris ¿qué esperas?

El resplandor 1997, Stephen King, Mick Garris, Rebecca de Mornay

Este hombre de melena de anuncio de champú escribió algunos guiones para Cuentos asombrosos (además de dirigir un capítulo), uno de los cuales se recicló para un largo, la muy mediocre Nuestros maravillos aliados (mucho más chulo el título original: *batteries not included), también estuvo en el guión en una fase muy temprana de El retorno de las brujas, cuando la cosa pintaba más sería y que acabaría materializándose varios años después con un tono totalmente infantil; debutó en el largo con la secuela de Critters y firmó Psicosos IV. Y ahí llegó Sonámbulos, su primer contacto con King, que además hacía un cameo en el film.

Luego llegarían las adaptaciones de Apocalipsis, en formato mini serie; Quicksilver Highway como telefilm de dos historietas, una escrita por King y otra por Clive Baker; y en 1997 llegaría la que nos interesa, El resplandor como miniserie de 3 capítulos de 90 minutos cada uno. Y ojito que Altaya la sacó en una de sus colecciones como El resplandor II. Y se quedaron tan a gusto.

El resplandor 1997, Stephen King, Mick Garris, Rebecca de Mornay

Si bien aquí quieren ser totalmente respetuosos con el libro, la cosa no arranca. Vale que Nicholson tiene cara de demente desde el minuto uno y con él no cuela aquello del viaje de la cordura a la locura, pero que le sosainas de Steven Weber nos deja más fríos que el hielo es un hecho. Aceptamos barco con la hoy cara de botox Rebecca de Mornay por aquello que se ajusta más a lo escrito por King, aunque de sobras es conocida la anécdota de cuando Nicholson le propuso a Kubrick a Jessica Lange.

El resplandor 1997, Stephen King, Mick Garris, Rebecca de Mornay

También se respeto lo de los arbustos con forma de animales que cobran vida. Justamente Kubrick tuvo que descartarlos por imposibilidades técnicas de la época. ¿Y en pleno 1997 cómo los recrean? Efectivamente, con el puñetero CGI diarreico de la época. Todo hay que decirlo (posiblemente por problemas de presupuesto) no los sacan mucho ne pantalla y lo hacen muy de aquella manera, lo que hace que no sean todo lo vomitivos que se les supondría, además de dar para el cliffhanger del tercer episodio. Aun y así, la idea de Kubrick de cambiarlos por el laberinto sigue siendo mejor a todas luces.

El resplandor 1997, Stephen King, Mick Garris, Rebecca de Mornay

Tampoco puedo dejar de catalogar como lamentable el recurso de Tony, el amigo imaginario de Danny Torrance (aquí interpretado por un chaval muy asqueroso con cara de hamster). Aquí es un tipo con cara de pasamo flotando por el aire. 
Y por último, posiblemente, el personaje más importante: el Overlock. Se supone que en esta mini serie se rodó en un hotel auténtico. Concretamente donde se hospedó King a mediados de los 70 y tuvo la idea de la novela. Pues lo que tenemos aquí es un hotel de chichinabo que no tiene nada de personalidad ni denota todo el terror que impregnaba las paredes del de la película. 

De lo poco salvable son los escasos maquillajes, pocos pero que lucen al máximo nivel. Como el caso de la mujer de la bañera, que como es habitual en en el director nos encoloma a su mujer, Cynthia Garris. Tampoco hay que dejar de mencionar la aparición de Elliot Ghould como el director del hotel; Pat Hingle (el que fuese comisario Gordon en las pelis de Batman noventeras), y cameos de Sam Raimi, Frank Darabont, Stephen King y el propio Garris.

El resplandor 1997, Stephen King, Mick Garris, Rebecca de Mornay

No voy a ser yo el que ponga en duda el arte de Stephen King a la hora de aporrear su máquina de escribir, pero lo que está claro es que el tema cinematográfico es otro menester del cual debería dejar en manos más capacitadas. Porque ahí están las muestras que cuando en sus propios guiones ha tenido nombres como Romero (Creepshow), Mary Lambert (Cementerio viviente) o hasta un impersonal pero en estado de gracia Lewis Teague (Los ojos del gato), la cosa ha desembocado a productos de mayor enjundia.