viernes, junio 26, 2020

1990. Los guerreros del Bronx (y secuela)

1990. Los guerreros del Bronx, Castellari

Ya sabemos que los italianos fueron los reyes del exploit en aquellos 70s y 80s y ni se despeinaban a la hora de saquear los éxitos llegados de Hollywood. Pero hay que defenderlos, porque allí dondes los yankies se ponían límites por aquello del sistema de estudios que no quieren ofender a nadie, los transalpinos metían la sexta y a correr. Ahí estaba la gracia y bien que lo sabían. El público quería violencia, sangre, sexo y la propina.

Y de ese exceso es de lo que iba algo falta 1990. Los guerreros del Bronx. Porque, no nos engañemos, Enzo G. Castellari no es que fuese precisamente un aprovechado de la vida (lo de Tiburón 3 fue cosa de José Frade) como Fulci, D'Amato, Mattei o Fragasso, y no estaba tan interesado en ir a lo fácil. Eso o que no se enteraba de qué iba la movida. Al menos hasta los 80, ya que en los 60 y 70 era conocido, sobre todo, por sus spaghetti-westerns y los poliziottesco, y sería posteriormente cuando estos subgéneros entraron en decadencia que se subiría a los trenes alimenticios de las películas aquí comentadas, Simbad, rey de los mares o cacotas como Light blast para, ya en los 90, acabar en la tele. Y claro, para ser revivido en el nuevo milenio por Tarantino y su Aquel maldito tren blindado.

1990. Los guerreros del Bronx, Castellari

En 1990. Los guerreros del Bronx tenemos a la hija del magnate de Manhattan Corporation, la empresa de fabricación armamentística más importante del planeta, que huye de su casa y va a parar al Bronx, una zona en la que en ese futuro 1990 está controlada por un montón de bandas que campan a sus anchas. Hasta la zona llegará un mercenario contratado por la Manhattan Corporation para que localice a la chica.

1990. Los guerreros del Bronx, Castellari

Aunque estemos acostumbrados a que nos la den con queso parmesano, esta vez sí que rodaron bastante en los USA. Concretamente los exteriores, que se hizo en zonas totalmente derruidas del Bronx, donde se toparon con auténticas bandas de moteros que acabaron apareciendo en pantalla para que no les trastocaran demasiado el rodaje. Más que risible es la escena que la banda de estos moteros van tirando cada uno las cenizas de su lider y es más que evidente que el viento acaba arrastrándolas al tipo que tienen a su lado. Ni en El gran Lebowski le salía mejor. Luego, como era habitual, se llevaron la produccion a Roma para los interiores. 

1990. Los guerreros del Bronx, Castellari

Con un mucho de 1997. Rescate en Nueva York y The Warriors, algo de Mad Max 2 y una pizca de Yojimbo, Los hombres de Harrelson y los zombies made in Fulci, el revoltijo funciona a trompicones. Aunque en el arranque parece que vayamos a ver muchas burradas sangrientas, todo se nos queda en una cabeza cortada y unos torsos que podrían haber salpicado mucho más cuando son reventados por la recortada de Vic Morrow. Si te conformas con peleas en plano general y hostias que duelen poco y suenan como en las pelis de Bud Spencer y Terence Hill, pues mira, aun te salva la tarde. Aunque hay detalles a destacar como esas panorámicas (con las torres gemelas de fondo) y el locurón de la banda reunida junto a un río y un tipo tocando la batería by the face. Lo que hace que nos venga a la cabeza los tipos que tocan instrumentos sobre los vehículos en Mad Max Fury road. Sería maravilloso que Miller hubiera usado de inspiración la peli de Castellari.

1990. Los guerreros del Bronx, Castellari

El cast. Como prota tenemos el debut de Mark Gregory (Marco Di Gregorio), que fue impuesto por el director porque lo conoció en el gimnasio. El que quiera entender que entienda.
Más nombres: Vic Morrow en su último film antes de fallecer en En los límites de la realidad; un clásico del exploit italiano como George "Luigi Montefiori" Eastman; Stefania Girolami Goodwin, que luego tuvo carrera como directora de segunda unidad en obras cumbres como Super Mario Bros; y Fred Williamson.

Detrás de las cámaras lo más granado de la época en el fantástico italiano: Fabrizio De Angelis produciendo; Castellari en la dirección; Dardano Sacchetti (montones de pelis de Fulci) en el guión; banda sonora de Walter Rizzati (Aquella casa al lado del cementerio de la que aquí suena algún fragmento demasiado parecido) y Sergio Salvati (otro habitual de Fulci) en la fotografía.



Fuga del Bronx, Castellari
Fuga del Bronx (Fuga dal Bronx, 1983). Solo un año después y habiendo rodado entre medias Los nuevos bárbaros, Castellari se sacaba de la chistera una segunda parte que seguía las andanzas de Trash.
Una mega compañía planea reconstruir el Bronx, convertirlo en una ciudad futurística y sacar buenos fajos de billetes. Para ello necesita librarse de los que viven allí, cosa que hace con patrullas que, lanzallamas en mano, se dedican a calcinar al personal. Y entre los que acaban chamuscados se encuentran los padres de Trash (Mark Gregory), que planea vengarse secuestrando al presidente de los malos.
Con un esquema similar a la primera entrega, vamos a tener una primera media hora que transcurre en esas calles derruidas del auténtico Bronx para pasar a sus catacumbas (realmente rodadas en Roma). Por otro lado, Castellari deja bastante de lado el tema de bandas y se centra en una película de acción pura y dura que está más cercana a El equipo A o El justiciero de la noche (Death Wish 3) con mucha cámara lenta y alguna burrada como Mark Gregory cargándose un helicóptero con una pistola. Si tuvimos a Fred Williamson en la anterior para dar el toque internacional, en esta ocasión nos encontramos con la cara plasticosa de Henry Silva. También reconoceremos a Paolo Marco (Aquella casa al lado del cementerio) o Massimo Vanni (habitual en las pelis de Castellari).
Fuga del Bronx (estúpido título, pues realmente nadie quiere irse del lugar) luce más, tiene muchísima más acción, pero no deja el poso de la primera. Le faltan esos personajes extraños y termina dejando una sensación de déjà vu. Aun y así, como película de acción está por encima de la media del exploit italiano.


domingo, junio 21, 2020

Festival de trailers (CLXIII)




Corazón (Heart, 1999) de Charles McDougall. Con Christopher Eccleston, Saskia Reeves, Kate Hardie, Rhys Ifans, Anna Chancellor, Bill Paterson y Kate Rutter.



Instinto (Instinct, 1999) de Jon Turteltaub. Con Anthony Hopkins, Cuba Gooding Jr., Donald Sutherland, Maura Tierney, George Dzundza y John Ashton.



Luna de porcelana (China Moon, 1994) de John Bailey. Con Ed Harris, Madeleine Stowe, Charles Dance, Benicio del Toro, Pruitt Taylor Vince, Roger Aaron Brown y Patricia Healy.



El coleccionista de huesos (The Bone Collector, 1999) de Phillip Noyce. Con Denzel Washington, Angelina Jolie, Queen Latifah, Michael Rooker, Mike McGlone y Luis Guzmán.



Rescate (Ransom, 1996) de Ron Howard. Con Mel Gibson, René Russo, Gary Sinise, Delroy Lindo, Lili Taylor, Liev Schreiber, Evan Handler y Paul Guilfoyle.

domingo, junio 14, 2020

Festival de trailers (CLXII)



Enemigo mío (Enemy Mine, 1985) de Wolfgang Petersen. Con Dennis Quaid, Louis Gossett Jr., Brion James, Richard Marcus y Bumper Robinson.



La isla del espacio (L'isola del tesoro, 1987) de Antonio Margheriti. Con Anthony Quinn, David Warbeck, Itaco Nardulli, Philippe Leroy e Ida Di Benedetto.



Perdidos en el espacio (Lost in Space, 1998) de Stephen Hopkins. Con William Hurt, Gary Oldman, Mimi Rogers, Heather Graham, Matt LeBlanc y Lacey Chabert.



Robot wars (Robot wars, 1993) de Albert Band. Con Don Michael Paul, Barbara Crampton, James Staley, Lisa Rinna, Danny Kamekona, Yuji Okumoto y J. Downing.



Nightflyers. La nave viviente (Nightflyers, 1987) de Robert Collector. Con Catherine Mary Stewart, Michael Praed, John Standing, Lisa Blount, Glenn Withrow y James Avery.


domingo, junio 07, 2020

Festival de trailers (CLXI)



Venganza ciega (Out For a Kill, 2003) de Michael Oblowitz. Con Steven Seagal, Michelle Goh, Corey Johnson, Chooi Kheng-Beh, MC Harvey y Vincent Wong.



Next (Next, 2007) de Lee Tamahori. Con Nicolas Cage, Julianne Moore, Jessica Biel, Thomas Kretschmann, Peter Falk, Tory Kittles, José Zúñiga y Jim Beaver.



John Rambo (Rambo, 2008) de Sylvester Stallone. Con Sylvester Stallone, Julie Benz, Matthew Marsden, Graham McTavish, Reynaldo Gallegos y Jake La Botz.



Daño colateral (Collateral Damage, 2002) de Andrew Davis. Con Arnold Schwarzenegger, Elias Koteas, Francesca Neri, Cliff Curtis, John Leguizamo y John Turturro.



Ocean's Eleven. Hagan juego (Ocean's Eleven, 2001) de Steven Soderbergh. Con George Clooney, Julia Roberts, Matt Damon, Andy García, Brad Pitt, Casey Affleck, Scott Caan, Elliott Gould, Bernie Mac, Carl Reiner y Don Cheadle.



Bonus track

viernes, junio 05, 2020

Mi amigo Mac

mi amigo mac

Explotaciones de E.T. hubieron muchas. No hace falta que te vayas muy lejos, ahí tienes la aportación de Piquer Simón a la causa. Pero seguramente es Mi amigo Mac la que décadas después sigue en la memoria, aunque haya sido más por causas del choteo que genera que por algún atisbo de su calidad.

Y no es para menos. Una sonda de la NASA llega a otro planeta para tomar muestras y acaba absorviendo a una familia de extraterrestres y los trae a la Tierra. Una vez en las instalaciones de la compañía espacial escaparán, pero el más pequeño de ellos acabara en la furgoneta de una familia que está en pleno traslado. A partir de ahí lo de siempre: el marcianito la irá liando y la madre se pensará que son travesuras de sus hijos. Una vez destapado el asunto lo disfrazarán de osito de peluche y la montará gorda en un MacDonad's mientras son seguidos por agentes del FBI y... ¿Has visto E.T.? Pues eso.


Dirigida por Stewart Raffill, que en los 60 participó en varias películas con animales donde precisamente se encargaba de su supervisión ya que tenía una empresa que los suministraba a las producciones. Ya en los 70 daría el salto a la dirección con películas de corte aventurero para toda la familia usando el dinero que generaba su empresa de animales. Sería en los 80 cuando se haría con las riendas de Guerreros del espacio, una space opera de puro cachondeo que ha ido cogiendo su culto y a la que llegó gracias que la Metro no tenía los 18 millones que costaba hacerla y necesitaba a alguien capaz de hacerla por la mitad. De ahí a otra de culto como El experimento Filadelfia, apadrinada por todo un John Carpenter. Y por fin llegaría la obra por la que más le preguntan: Mi amigo Mac. 

Ha quedado en la memoria colectiva que MacDonald's estaba detrás de la producción, pero esto no es exactamente así. Quien puso la pasta para quedar bien con la multinacional de la gran M era Golden State Foods, la compañía que le suministraba la carne. ¿Su objetivo? Tener contentos a MacDonald's para que siguieran haciendo negocios juntos, y para que la compañía no pusiera ni un solo "pero" les ofrecieron donar todo lo recaudado a la fundación Ronald McDonald. 
Cuando Stewart Raffill llegó a la producción se encontró con un guión que no gustaba al productor y tuvo que escribir uno nuevo sobre la marcha e ir improvisando en cada jornada de rodaje.
 

Como protagonista tenemos a Jade Calegory, que de actor no tenía nada y fue contratado por su condición de minusvalido, ya que el productor pensaba que ese detalle sería bueno por aquello de la moraleja yankie. Además, cambiamos la bici de EComo la mamá que se precie en este tipo de films tenemos a Christine Ebersole, que estuvo un tiempo en el Saturday night live y luego te la habrás topado en Amadeus, Tootsie y un sinfín de series y telefilms. Y ojo, que en Broadway tiene caché.
También tenemos a Tina Caspary, que era la vecina de interés amoroso para el hermano mayor, era la hija de otro ejemplo de bastante vergüencita como Mi madre es una mujer lobo.  
Y en minúsculos papeles a Andrew Divoff (Wishmaster), George 'Buck' Flower (La niebla) y las llamativas apariciones que si parpadeas n las ves de la hoy cara desfigurada Nikki Cox y Jennifer Aniston.

En la banda sonora todo un Alan Silvestri que por momentos tira al John Williams de En busca del Arca perdida y en otros se auoplagia en su trabajo para Regreso al futuro. 
 

En su momento fue un fracaso que apenas recaudó la mitad de lo que costó, por lo que la secuela que anuncian al final del film se fue a tomar vientos. Aun y así, la fama que ha ido adquiriendo con los años ha hecho que acabara siendo rentable y que tuviera sus beneficios. Pero que nadie se suba a la parra, que esa fama de lo cochambroso lleva a decepciones como la de Fragasso con su Troll 2.

 

domingo, mayo 31, 2020

Festival de trailers (CLX)



The Mod Squad. Escuadrón oculto (The Mod Squad, 1999) de Scott Silver. Con Claire Danes, Omar Epps, Giovanni Ribisi, Dennis Farina y Josh Brolin.



Run, perseguido por todos (Run, 1991) de Geoff Burrowes. Con Patrick Dempsey, Kelly Preston, David Cameron, Gerry Davey, Ken Pogue y Sean McCann.



Black Dog (Black Dog, 1998) de Kevin Hooks. Con Patrick Swayze, Randy Travis, Meat Loaf, Stephen Tobolowsky, Charles S. Dutton y Brenda Strong.



Duro de matar (Honfgan Qu, 1995) de Stanley Tong. Con Jackie Chan, Anita Mui, Françoise Yip, Bill Tung, Marc Akerstream y Garvin Cross.



Solo, el destructor (Solo, 1996) de Norberto Barba. Con Mario Van Peebles, Barry Corbin, William Sadler, Jaime Gomez, Demian Bichir, Seidy Lopez y Abraham Verduzco.

domingo, mayo 24, 2020

Festival de trailers (CLIX)



Godzilla (Godilla, 1998) de Roland Emmerich. Con Matthew Broderick, Jean Reno, Maria Pitillo, Hank Azaria, Doug Savant, Kevin Dunn, Michael Lerner y Harry Shearer.



Viaje al mundo perdido (The People That Time Forgot, 1977) de Kevin Connor. Con Patrick Wayne, Doug McClure, Sarah Douglas, Dana Gillespie, Thorley Walters y Shane Rimmer. 



Tiburón. Duelo a muerte (Sangue negli abissi, 1990) de Raffaele Donato. Con Frank Baroni, Cort McCown, Keith Kelsch, James Camp y Tody Bernard. 



Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993 de Steven Spielberg. Con Sam Neill, Laura Dern, Jeff Goldblum, Richard Attenborough, Ariana Richards, Joseph Mazzello, Wayne Knight y Samuel L. Jackson.



Parque Jurásico III (Jurassic Park III, 2001) de Joe Johnston. Con Sam Neill, William H. Macy, Téa Leoni, Alessandro Nivola, Trevor Morgan, Michael Jeter y Laura Dern.



Bonus track


martes, mayo 19, 2020

Callejón infernal

Callejón infernal, Damnation Alley, Jack Smight, George Peppard, Jan-Michael Vincent

Los USA y la Unión Soviética se intercambian una ristra de misiles, haciendo que el planeta quede hecho un yermo. Además, las explosiones han hecho que el eje de la Tierra se haya movido, con lo que hay radiación solar y muchos insectos, como los escorpiones, han mutado a tamaños gigantescos.

Un grupo de militares viven en una base hasta que por causa de un incendio tienen que abandonarla. A bordo de un vehículo blindado detectan una señal de radio que proviene de Nueva York, donde irán con la esperanza de encontrar más supervivientes.


Callejón infernal, Damnation Alley, Jack Smight, George Peppard, Jan-Michael Vincent

Cuesta de asimilar, pero Callejón infernal iba a ser el gran estreno en el 77 por parte de Fox, mientras que otra de sus producciones, una tal Star Wars, debía ser una más y de la que no tenían buenas expectativas. Como sabe todo el mundo, Star Wars no solo fue el éxito del año, si no que ayudó asentar el fénomeno blockbuster que había iniciado Tiburón y dio pie a la franquicia que más dinero movería.

En aquellos 70, Alan Ladd, Jr. empezaba su andadura como presidente de la Fox y sería precisamente Callejón infernal el primer proyecto al que daría luz verde. Para llevar las riendas de la producción eligió a Jack Smight, que había sido su representado cuando trabajaba en la agencia CMA y venía de unos cuantos éxitos económicos consecutivos con Aeropuerto 75 y La batalla de Midway.
 

Callejón infernal, Damnation Alley, Jack Smight, George Peppard, Jan-Michael Vincent

Después de recibir el guión, que estaba basado en el relato de Damnation Alley de Roger Zelazny (aquí editado en 1978 por Dronte en su antología Nueva dimensión nº 99 con el título El callejón de la muerte), firmado por Lukas Heller (Doce del patíbulo) y con aprobación del autor, sería reescrito por Alan Sharp (Clave: omega). 
Smight quiso a Nick Nolte como protagonista, que acababa de despuntar en Hombre rico, hombre pobre, pero este rechazó la propuesta porque encontró el guión horrible. Nick Nolte 1 - Jack Smight 0. 
Aprovechando su amistad con George Peppard, al que ya había dirigido en series de televisión y El tercer día, y que en la época estaba en plena decadencia con problemas alcohólicos y obligado ha aceptar muchos papeles para poder pagar a su ex mujer, le ofreció el papel. También se contó con Jan-Michael Vincent, Dominique Sanda, Paul Winfield y un post adolescente Jackie Earle Haley. 

Además, Smight procuró rodearse de gente con la que ya había trabajado. Al mentado Peppard se unió el director de fotografía Harry Stradling Jr. y Jerry Goldsmith en la banda sonora.

Para ubicar el rodaje en una zona que tuviera las características de haber recibido una bomba nuclear se eligió Valley of Fire, muy cerca de Las Vegas, donde precisamente hacía noche el equipo. Así que no era extraño que parte de sus integrantes pasara la noche en bares, casino o clubs de streptease. Una vez terminado las escenas que rodaron allí, el equipo se trasladó a Flagstaff, Arizona, lugar en el que hay un cráter de más de un km de diámetro producto del impacto de un meteorito.

Callejón infernal, Damnation Alley, Jack Smight, George Peppard, Jan-Michael Vincent

Conforme fue avanzando el rodaje el director se dio cuenta que el equipo necesario para algunos efectos no estaban listos y el presidente de Fox no hacía otra cosa que apretarle para que acabase el rodaje. Muchos de los trucajes que estaban previstos no funcionaron, como los escorpiones del inicio del film, que estaba planeado que fuesen unos muñecajos gigantes. Así que se tuvieron que arreglar en post producción. Pero para sorpresa de su director, el presupuesto que les quedaba se había evaporado por arte de magia. Años más tarde se enteraría que una cuarta parte del dinero que le habían asignado sería traspasado a Star Wars, lo que hizo que los escorpiones gigantes fueran hechos con unos terribles chromas.

Todo esto propició el retraso de la producción y Star Wars se estrenaría en mayo de 1977 con su consiguiente éxito. Así que la Fox se encontró con una patata caliente como la de Callejón infernal, que había costado 17 millones y palidecía ante el espactáculo de George Lucas, pese a que había costado 11.

La única solución que encontró la Fox fue descartar el corte fnal de Smight y hacer uno nuevo que enfatizara todo el tema tecnológico del vehículo (que había costado 300 mil dólares) y añadir efectos en los cielos para simular una eterna Aurora boreal.

Callejón infernal, Damnation Alley, Jack Smight, George Peppard, Jan-Michael Vincent

Finalmente Callejón infernal se estrenaría en otoño de 1977 en USA (aquí tardaría un año en llegar) y, además de ser vapuleada por la crítica, fracasó en taquilla con una recaudación que no llegaba ni a la tercera parte de lo que costó.

Callejón infernal, Damnation Alley, Jack Smight, George Peppard, Jan-Michael Vincent
Que las comparaciones son odiosas ya lo sabemos, y más cuando comparamos la película de Luke Skywalker y compañía con Callejón infernal, que parece una serie B de los años 60, con mucho desierto y efectos de baratillo o imágenes de explosiones nucleares recicladas de algún documental. Ni siquiera se le puede salvar porque cuente una historia increible. Casi parece más típica de una serie de la época en la que en cada capítulo los protagonistas llegan a una zona, viven una aventurilla y siguen su rumbo. Ni a los que crecimos viendo El equipo A nos salva la tarde el cogernos a la carta George Peppard (que aquí luce bigotillo, aunque en la carátula del VHS se la ventilaron).
Quizá lo único remarcable sea que se avanzó a las películas post-apocalípticas que puso de moda Mad Max II. ¿Pero eso es una virtud?

domingo, mayo 17, 2020

Festival de trailers (CXLXVIII)



Ciudad peligrosa (Blue City, 1986) de Michelle Manning. Con udd Nelson, Ally Sheedy, David Caruso, Paul Winfield, Scott Wilson, Anita Morris, Luis Contreras y Julie Carmen.



El límite de la ley (U.S. Marshals: Waco & Rhinehart, 1987) de Christian I. Nyby II. Con Charles C. Hill Jr., Carmen Argenziano, Alma Beltran y Creed Bratton.



Grupo antiterrorista (C.A.T. Squad, 1986) de William Friedkin. Con Joseph Cortese, Jack Youngblood, Steve James, Patricia Charbonneau, Sam Gray, Barry Corbin y Eddie Velez.



Grupo antiterrorista II (C.A.T. Squad: Python Wolf, 1988) de William Friedkin. Con Joseph Cortese, Jack Youngblood, Steve James, Deborah Van Valkenburgh y Miguel Ferrer.



No despertar a un policía que duerme (Ne réveillez pas un flic qui dort, 1988) de José Pinheiro. Con Alain Delon, Michel Serrault, Xavier Deluc, Patrick Catalifo y Raymond Gérôme.

martes, mayo 12, 2020

Dollman (y secuela)

Dollman, Charles Band, Albert Pyun, Full moon, Tim Thomerson

Brick Bardo es un expeditivo policía en el planeta Arturos que le importa bien poco la mala reputación que tiene entre sus compañeros. Pero un día es capturado por Doch Spru, un maleante al que el policía ha ido desmembrando en sus diferentes enfrentamientos y ahora es solo una cabeza flotante. Después de unos cuantos disparos y muertes, Spru consigue escapar en una nave espacial, siendo perseguido por Bardo atravesarán una ¿brecha espacial? que les hará llegar a la Tierra, concretamente a un barrio del Bronx donde sus vecinos son asediados por bandas de delincuentes. Su problema es que en este planeta son 6 veces más pequeños que el resto de personas.
 
Dollman, Charles Band, Albert Pyun, Full moon, Tim Thomerson

Albert Pyun será toda la vida emparentado con la Cannon y las películas con cyborgs que pasan en descampados (aunque él te jurará y perjurará que eso es un futuro postapocalíptico). Es por eso que cuesta un poco meterlo en el universo de Charles Band en una época que ya había liquidado su Empire y estaba con su Full Moon, donde facturaba productos un poco más friendly ya que se había asegurado un negocio tan bueno como el que la Universal le distribuyese sus películas en VHS. Para Pyun era uno de los pocos salvavidas que quedaban, pues la serie B que en los 80 tenía cabida en los cines había quedado desterrada al mercado videográfico en los 90, cuando los presupuestos se rompieron y había excesiva diferencia entres las grandes producciones de las majors y el resto. 

En un principio Band ideó la historia de un científico que es víctima de un experimento y acababa encogido, teniendo que lidiar con insectos y gatos. Evidentemente la influencia de Cariño, he encogido a los niños era tan evidente que entraban de lleno en el pantanoso terreno del plagio y sería Pyun el que propondría cambiar el argumento y hacer una especie de Harry el sucio miniaturizado. Se ofreció a dirigirla gratis siempre que se le permitiese cambiar la historia y supervisar el montaje final, a lo que Band accedió encantado. Pero después del rodaje el director vio como no le permitieron controlar el corte final, de ahí que acabará bastante decepcionado con la experiencia y no volvería a trabajar con Band. Además, rodó de forma consecutiva a esta Arcatron, y entre las dos se gastaron menos de 700 mil dólares. Así que imaginate, el clásico caso de la factoría Band, donde conceptos más o menos interesantes se van al traste porque requerían bastante más inversión para unos efectos especiales minimamente competentes.

Dollman, Charles Band, Albert Pyun, Full moon, Tim Thomerson

Y es que Dollman cae en saco roto cuando se trata de sacar sus cartas en lo visual y hacernos creer ese mundo llamado Arturos y el contraste del protagonista en un mundo de gigantes. Parece que la cosa empieza bien cuando vemos una panorámica de ese mundo extraterreste con una maqueta de edificios y un matte painting futurista y unos cochecitos de juguete que intentan hacernos creer que son naves voladoras. Vale, estos detalles son demasiado ochenteros pero tienen su encanto y los compramos sin despeirnarnos. Aun y así tengo sospechas que ese plano puede pertenecer alguna película anterior a Band. Pero enseguida nos vamos al terreno de Pyun cuando nos pone en antecedentes de Brick Bardo y lo tenemos liberando a unos rehenes (¡una familia de gordos!) en una especie de fabrica o almacén. Luego lo tenemos enfrentado al villano de turno en un maldito descampado con una fábrica demolida en su espalda. ¿Pero no estábamos en un planeta futurista con grandes edificios que parecen de cristal y coches voladores? Nada. Hemos sido engañados. 
Luego tenemos el ya clásico recurso de, por ejemplo, Masters del Universo, llevar la acción a nuestros tiempos con el consiguiente ahorro de decorados, vestuario y lo que venga. "Al menos nos divertiremos con el contraste de tamaños", pensamos. Pero no. No hay un solo efecto/trucaje de perspectiva forzada o decorados construidos a escala. Nada. Todo se reduce a contrapicados para nuestro protagonista cuando va por ¡un descampado! y el clásico plano contra plano para que los actores no compartan encuadre. Lo máximo que hacen es grabar al protagonista sobre un chroma la mar de casposo y tira que te vas. 
Lo máximo que podemos salvar es al villano, una cabeza flotante que más o menos se ve correcto pero siempre notaremos el truco que al no estar totalmente dentro de plano.

Dollman, Charles Band, Albert Pyun, Full moon, Tim Thomerson

Dollman es un extraño pastiche que en su idea original suena a producto de aventuras simpáticas para toda la familia, pero que luego te encuentras que tiene alguna que otra salvajada con explosiones de miembros que te dejan a cuadros. Esa fue una de las razones por las que Pyun tuvo problemas con Band, que estaba más interesado en una película para toda la familia. Por lo demás no deja de ser una mezcla del mentado Harry Callahan, El justiciero de la noche y Nuestros maravillosos aliados.
 
Dollman, Charles Band, Albert Pyun, Full moon, Tim Thomerson

El cast es tan malo como olvidable y solamente merece la pena mencionar a Tim Thomerson como Brick Bardo (este es un nombre recurrente en muchas películas de Pyun, en parte un homenaje a Joseph Bardo, tipo con el que coincidió en Vicious lips y que tuvo cierto recorrido en el cine exploit y porno como productor, guionista, director...). A Thomerson lo habrás visto en minúsculos papeles en centenares de pelis y series, pero igual será más recordado más por ser prota de la saga Trancers (también de Charles Band) o el hermano asesinado de Barry Allen en el piloto de la serie Flash, el relámpago humano. También tenemos a un jovencito Jackie Earle Haley, que muchos años después saltaría a primera línea como Rorschach en Watchmen y el fallido Freddy Krueger en el remake de Pesadilla en Elm street; y no puedo dejar de mencionar a Frank Doubleday como la cabeza flotante que quiere acabar con Brick Bardo. A Doubleday lo tienes en Asalto a la comisaría del distrito 13 y en 1997: Rescate en Nueva York haciendo de Romero.

La película no llega a los 80 minutos, y si le quitamos los títulos de crédito del inicio y del final (alargados hasta el infinito) la cosa se nos queda en unos escasos 70 minutos, cosa normal si resulta que el rodaje fueron 12 días. Todo ello ayudará a que no nos aburramos demasiado y se nos quedé la sensación de estar ante un fallido piloto para una serie noventera.


Dollman, Charles Band, Albert Pyun, Full moon, Tim Thomerson, Dollman contra los juguetes asesinos
Dollman contra los juguetes asesinos (Dollman vs. Demonic Toys, 1993). Ya sabemos como se las gasta Charles Band. Su época buena (los 80), donde facturaba cosillas con gracejo, pasó y ya poco le importaba sacar algo con cara y ojos y su única intención era facturar lo que sea, como fuera. O sea, un Roger Corman de baratillo que hacía pelis en un fin de semana para aprovechar un decorado que el lunes derruían o que pillaba fragmentos de diferentes de sus pelis y remontaba una "nueva". Y esta "secuela" (o quizá sea mejor decir crossover entre Dollman, Onda Alien y Juguetes asesinos) me temo que va por ahí. Atufa a cortos empalmados para llegar a una duración estándard y vendertelo como peli. Y lo de la duración tiene guasa. Dura exactamente 60 minutos, pero si le quitas los títulos de crédito iniciales y finales te quedas en unos tristes 50 minutos. Y espérate, que también se marcan un remember de la anterior película de Dollman, Muñecos asesinos y de Ondas Alien. ¿El resultado? Una película de apenas 45 minutos.
¿De qué va el asunto? Nuestro amigo Dollman va en busca de una chica llamada Ginger (escena recuperada de los post créditos de Ondas Alien) que ha sido reduciada por los extraterrestres. Paralelamente unos muñecos asesinos con vida se cargan a la gente de una fábrica de juguetes mientras una policía va tras ellos y acaba asociándose con la pareja miniaturizada para acabar con los muñecos.
Aquí tenemos un decorado que simula la encimera de una cocina gigante (me imagino que reciclado de otra peli de Band) e incluso una araña con efecto stop motion. Salvo eso poco que destacar en los efectos. Los muñecos son marionetas de esas que por debajo las articula una mano y alguno es un señor con una máscara de capgròs. Horrible como la propia película.
Además de Tim Thomerson, Tracy Scoggins y Melissa Behr repitiendo los roles de sus respectivas sagas, tenemos a Phil Fondacaro.

Las andanzas de Dollman no acabaron aquí. Ya en el nuevo milenio, cuando la mierda que facturaba Band ya no engañaba a nadie, tuvo que buscarse nuevas fórmulas para llenarse los bolsillos y editó una colección de cómics donde el minúsculo personaje se las veía con otros de la factoría Full Moon.

domingo, mayo 10, 2020

Festival de trailers (CXLXVIII)



La cacería del fugitivo (Chase, 1985) de Rod Holcomb. Con Jennifer O'Neill, Michael Parks, Robert S. Woods, Terence Knox, John Philbin, Kathleen York, J.E. Freeman, Cooper Huckabee y Richard Farnsworth.



Zona cero. Alerta nuclear (Ground Zero, 1987) de Bruce Myles y Michael Pattinson. Con Colin Friels, Jack Thompson, Donald Pleasence, Natalie Bate, Burnham Burnham, Simon Chilvers y Neil Fitzpatrick.



Sin vía de escape (Slamdance, 1987) de Wayne Wang. Con Tom Hulce, Virginia Madsen, Mary Elizabeth Mastrantonio, Harry Dean Stanton, Don Keith Opper y Adam Ant.



Juguete mortal (The Manhattan Project, 1986) de Marshall Brickman. Con Christopher Collet, John Lithgow, Richard Council, Robert Schenkkan, Paul Austin, Adrian Sparks, Curt Dempster y Robert Sean Leonard.
 


Carretera al infierno (The Hitcher, 1986) de Robert Harmon. Con C. Thomas Howell, Rutger Hauer, Jennifer Jason Leigh, Jeffrey DeMunn, John M. Jackson y Billy Green Bush.

domingo, mayo 03, 2020

Festival de trailers (CXLXVII)



Pasodoble (1988) de José Luis García Sánchez. Con Fernando Rey, Juan Diego, Antonio Resines, Caroline Grimm, Cassen, Mary Carmen Ramírez, Kiti Mánver, Juan Luis Galiardo y Pedro Reyes. 



Zapping (1999) de Juan Manuel Chumilla Carbajosa. Con Alberto San Juan, Natalia Dicenta, Paz Vega, Eduard Fernández, Guillermo Toledo, Idoia Bilbao y Alicia Cifredo.



Long-Play (1968) de Javier Setó. Con Gracita Morales, José Luis López Vázquez, Cristina Galbó, Tota Alba y Trini Alonso. 



La casa de los Martínez (1971) de Agustín Navarro. Con Julia Martínez, Carlos Muñoz, José Rubio, Florinda Chico, Mari Carmen Prendes, Rafaela Aparicio, Laly Soldevila, María Isbert, José Luis Coll, Teresa Hurtado, Luis Sánchez Polack, Alfonso del Real, Juanjo Menéndez, Manolo Gómez Bur, Sara Montiel, Teresa Gisbert, Gracita Morales, Ángel de Andrés, Tony Leblanc, Concha Velasco, Torrebruno, Natalia Figueroa, Alfredo Amestoy, Manolo Escobar, Paco Valladares, Simón Andreu y Mary Santpere.



Makinavaja. El último choriso (1992) de Carlos Suárez. Con Andrés Pajares, Jesús Bonilla, Mario Pardo, Pedro Reyes, Mary Santpere, Llàtzer Escarceller, Carmen Conesa, Boris Ruiz y Carles Canut. 



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