domingo, abril 29, 2018

Festival de trailers (LVIII)



¡Por favor, maten a mi mujer! (Ruthless People,
1986) de Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker. Con Danny DeVito, Bette Midler, Judge Reinhold, Helen Slater, Bill Pullman, William G. Schilling y Anita Morris.



El misterio de la pirámide de oro (Vibes,
1988) de Ken Kwapis. Con Cyndi Lauper, Jeff Goldblum, Julian Sands, Googy Gress, Peter Falk, Michael Lerner y Elizabeth Peña.



Fabricando al hombre perfecto (Making Mr. Right,
1987) de Susan Seidelman. Con John Malkovich, Ann Magnuson, Glenne Headley, Ben Master, Laurie Metcalf, Hart Bochner y Polly Bergen.



Nada en común (Nothing in Common,
1986) de Garry Marshall. Con Tom Hanks, Jackie Gleason, Eva Marie Saint, Hector Elizondo, Barry Corbin, Bess Armstrong, Sela Ward, Cindy Harrell y John Kapelos.



Los Flodder en Amérika (Flodder in Amerika!,
1992) de Dick Maas. Con Huub Stapel, Nelly Frijda, René van't Hof, Tatjana Simic, Jon Polito, Lou Landré, Lonny Price y Roger Robinson.

jueves, abril 26, 2018

Oscar ¡quita las manos! VS Una maleta, dos maletas, tres maletas


En los 80 hubo un boom de remakes americanos de películas francesas (El embrollón/Aquí un amigo, Le jouet/Su juguete preferido, El amante del amor/Mis problemas con las mujeres...) que llegó a su máximo apogeo con el éxito de La mujer de rojo, versión de Un elefante se equivoca enormemente. Casualidades o no de la vida, Touchstone, esa filial de Disney con la que firmaban producciones no infantiles, vio filón al asunto e hizo unas cuantas cuando tuvo un gran exitazo con Un loco suelto en Hollywood, versión de Boudu salvado de las aguas de 1932. Le siguieron Tres hombres y un bebé, versión de Tres solteros y un biberón, un revienta taquillas que tuvo hasta una secuela y desde hace unos años que se habla de una tercera entrega que se titularía Three Men and a Bride. También tuvo mucho éxito Tres fugitivos, dirigida por Francis Veber que ya había hecho lo propio con Dos fugitivos, que es en la que se basaba.


Uno de los guiones adaptados que pululaban por el estudio era una nueva versión de Oscar, comedia teatral francesa de finales de los 50 escrita por Claude Magnier y protagonizada por Pierre Mondy y un jovencísimo Jean-Paul Belmondo que tuvo que dejar el papel al ser reclamado a filas durante la guerra de Argelia. Pero no sería hasta un par de años después que conocería un nuevo montaje con Louis de Funès como protagonista y cosecharía un gran éxito. Éxito que llegaría a, por ejemplo, Alemania u Holanda donde se llegaron a emitir en televisión allá por 1960 sus montajes autóctonos, y en Dinamarca llegaron a rodar un telefilm en 1962 protagonizado por Dirch Passer, el cómico más popular del país. Y ya, por fin, llegamos a 1967, estrenándose la película dirigida por Édouard Molinaro, protagonizada por Louis de Funès, Claude Rich, Claude Gensac y Mario David (habituales en las producciones de De Funès). Un éxito brutal que en Francia vieron más de 6 millones de personas, sólo superada aquel año por Las grandes vacaciones, también con menudo actor francés.


Volvemos a a finales de los 80. Jeffrey Katzenberg, presidente de Disney en la época le entregó el guión a John Landis cuando el proyecto iba a ser protagonizado por Danny De Vito y trataba sobre un nuevo negocio de recambios de coche en New Jersey. Landis deicidió darle una vuelta y convertir el libreto en una parodia del cine de gángsters de los años 30 y, en su decisión más criticada, darle el papel protagonista a Stallone, al que rodea de un elenco muy generoso: Marisa Tomei, Chazz Palminteri, Kurtwood Smith, Ornella Muti, Tim Curry, Peter Riegert, Art LaFleur, Don Ameche, Yvonne De Carlo y Kirk Douglas.


Las comparaciones son odiosas, y en este caso más. Comparar ambos films es como la noche y el día. Mientras la francesa tiene un ritmo acelerado y con una duración de apenas 80 minutos, la de Landis se hace cansina y se va a los 110 minutos. Y es que este tipo de comedia de equívocos si alguien se le daba bien era a los franceses e italianos.

Aunque ambas películas son en un 90% iguales, tenemos algunas diferencias. La más evidente es la decisión de Landis de ambientarla en los años 30 en un entorno gangsteril. Luego ya entraríamos en detalles como que el protagonista quiere dejar de ser un gángster porque se lo prometió a su padre en el lecho de su muerte (en la versión francesa era un empresario), que a quien quieren casar con su hija es al profesor lingüista en lugar del masajista, la presencia de los torpes policías que vigilan la casa de Stallone (sin duda el gran lastre de la película) o la inclusión de los personajes de los sastres. Pero lo más llamativo es la casi exclusión del personaje de Oscar, que apenas aparece al final del film, mientras que en la versión de Molinaro lo vemos en el último tercio y tiene bastante más protagonismo.

Por lo demás, el esquema es el mismo. Tipo de pasta que recibe la visita de su contable que le reclama un aumento de sueldo ya que quiere casarse con su hija, aunque realmente ésta es la asistenta, a la par que le ha hecho un desfalco a su jefe. La cosa se empieza a complicar más cuando la auténtica hija dice estar embarazada del chófer, el Oscar del título. Porque seguro que más de uno que no ha visto el film se piensa que Oscar es el protagonista.


Aunque por mucho que se le criticara, Stallone mantiene el tipo y su intento por alejarse de las películas de acción con la correspondiente incursión en el cine cómico no es desdeñable. Simplemente eligió malos proyectos, ya fuese éste o ¡Alto!, o mi madre dispara. A Arnie le fue mucho mejor en esa faceta a nivel de taquilla, aunque vistas en la actualidad ni Los gemelos golpean dos veces ni Poli de guardería han aguantado demasiado bien el paso del tiempo.
En cambio la muchos del resto del reparto sí están para matarlos, como Marisa Tomei o Kurtwood Smith que están totalmente exagerados. Aunque habría que ver si era por indicación de Landis que tenía en mente hacer un tipo de película como las que se hacían en los 40/50.


La película dirigida por Landis y protagonizada por Sly fue un fracaso (de los 35 millones que costó sólo recuperó 23 en USA) y se llevó críticas desastrosas, nominaciones a los Razzie incluidas.

Se dice que en Disney se tenía tan claro que aquello no iba a funcionar que obligaron a Landis a promocionarla, cuando éste hacía años que no participaba en las promociones de sus películas después del affaire de En los límites de la realidad. Pero ni así.

viernes, abril 20, 2018

Memorias del ángel caído

Memorias del ángel caído

Una de esas raras avis del cine hispánico de finales de los 90, que ha quedado perdida en la memoria, aunque eso no le ha impedido tener su fándom.


En una iglesia madrileña empiezan a sucederse extraños fenómenos de luces, feligreses que mueren tras comulgar... Lo que lleva a que unos sean escépticos y otros vean señales del más allá. Por en medio un párroco que en esos momentos tiene una crisis de fe y empieza hacer pesquisas para desentrañar el misterio.


Sin duda estamos ante la gran perjudica del éxito de El día de la bestia, ya que muchos esperaban encontrarse "otra" comedia satánica y lo que se encontraron era algo sin humor y con mucha seriedad. Y es una lástima porque merecía mucha mejor suerte con un intento muy serio de hacer una película de terror sobrenatural. Eso sí, todo muy de aquí.

Memorias del ángel caído

Con un elenco muy nutrido de la flor y nata de la época: Santiago Ramos (en un papel para el que se pensó en Ramón Madaula), Jose Luis López Vázquez, Juan Echanove, Emilio Gutiérrez Caba, Asunción Balaguer y Héctor Alterio. Precisamente el personaje de éste último iba a ser interpretado por Fernando Fernán Gómez, que ya había sido contratado por los productores, pero los directores no lo veían con buenos ojos y forzaron el cambio. Directores que eran David Alonso, que luego firmaría Más de mil cámaras velan por tu seguridad en pleno boom del cine de terror hispánico del nuevo milenio y Tadeo Jones 2; y Fernando Cámara, que también firmaría le guión de Más de mil cámaras..., luego haría Trastorno con Ingrid Rubio y algunos episodios de La huella del crimen.

Memorias del ángel caído

Película que cuenta con una prehistórica edición en DVD que luce un transfer tan cochambroso que dan ganas de arrancarse los ojos. Por suerte, aun y así, podemos disfrutar de una muy buena película de misterio, con mucho toque a El nombre de la rosa, con sociedades secretas, complots, sectas, personajes que no son lo que parecen y ocultan un oscuro pasado, cadáveres que resucitan... Se nota que el presupuesto es escaso y que a los directores les falta rodaje, pero pese a esos inconvenientes hay suficientes aciertos como para que nos deje un buen sabor de boca.


domingo, abril 15, 2018

Festival de trailers (LVI)



La isla del fin del mundo (The Island at the Top of the World,
1974) de Robert Stevenson. Con Donald Sinden, David Hartman, Jacques Marin, Mako, David Gwillim y Agneta Eckemyr.



Oz, un mundo fantástico (Return to Oz,
1985) de Walter Murch. Con Fairuza Balk, Nicol Williamson, Jean Marsh, Piper Laurie, Matt Clark y Michael Sundin.



Un ejecutivo muy mono (The Barefoot Executive,
1971) de Robert Butler. Con Kurt Russell, Harry Morgan, Wally Cox, Heather North, Joe Flynn, John Ritter y Alan Hewitt.



Fuga de noche (Night Crossing,
1981) de Delbert Mann. Con John Hurt, Jane Alexander, Beau Bridges, Doug McKeon, Ian Bannen, Jan Niklas, Kay Walsh, Keith McKeon y Glynnis O'Connor.



Un sabio en las nubes (The Absent-Minded Professor,
1961) de Robert Stevenson. Con Fred MacMurray, Nancy Olson, Keenan Wynn, Tommy Kirk, Leon Ames, Elliott Reid y Edward Andrews. 

viernes, abril 13, 2018

Miedos 3D


A estas alturas ponerse ante una peli de Joe Dante es ir a los leones. Otro de aquella vieja guardia como John Landis (con el que guarda muchísimos paralelismos) que fue llegar a los 90, entrar en barrena y no volver a levantar cabeza. Pero si Landis tuvo un tímido intento de resurrección con Burke and Hare, Dante me ha sorprendido con esta Miedos 3D (traducción patria de un más interesante The hole).

Básicamente se ha marcado un come back al cine juvenil de los 80. Lo que quiere decir que ha hecho un film para los chavales pero sin tratarlos de gilipollas ni mojigatos. Tiene puntos de miedo pero sin llegar a Insidious, tiene aventurillas de suburbio norteamericano, tiene emoción, sustos. Incluso consigue desprenderse de un handicap muy gordo como el de tener un protagonista que resulta antipático.


Un par de hermanos y su madre se mudan a su nueva casa. Allí se toparán con una puerta en el suelo del sotano que está sellada con numerosos candados. Claro, si está cerrada a cal y canto por algo será, pero si no la abrimos no hay peli. Así que los chavales la abren y dejan salir lo que estaba encerrado.



Casi una puesta al día de The gate, pero cambiando a los demonios pequeñajos aquellos por algo más  intangible y con pinceladas de Línea mortal. Realmente entona mucho con aquel terror puber estilo Pesadillas (Goosebumps), sin ir más lejos Miedos 3D hubiera sido mucho mejor adaptación que el comistrajo de Jack Black. Aunque eso sí, el 3D del título es sumamente engañoso. Da la sensación que no se filmó pensando en ese formato y parece más que era apuntarse aquella moda.

Con un reparto bastante anónimo con alguna cara conocida en el universo Dante, como la inevitable presencia de Dick Miller como un repartidor de pizza y Bruce Dern como el tipo que sabe lo que está pasando pero todos toman por loco.


Miedos 3D tuvo un estreno minoritario en los cines de USA, lo que automaticamente la condenó a una carrera comercial muy modesta (básicamente DVD y Blu-Ray) y a Dante a seguir su carrera en la televisión con cosas insustanciales (Hawai 5.0, MacGyver, Las brujas de East End) y haciendo un parón con Enterrando a la ex que también tuvo un vida comercial en el VOD. Ahora nos toca esperar a los varios proyectos que tiene el director en cartera, como The Man with Kaleidoscope Eyes (recreación del rodaje The trip de Roger Corman) o Laberintus (unos investigadores paranormales se adentran en un centro de investigación sovietico abandonado que está en el laberinto de Budapest).

domingo, abril 08, 2018

Festival de trailers (LV)



La casa Rusia (The Russia House, 1990) de Fred Schepisi. Con Michelle Pfeiffer, Sean Connery, James Fox, John Mahoney, Roy Scheider, Klaus Maria Brandauer, David Threlfall, Ken Russell y JT Walsh.



Kramer contra Kramer (Kramer vs. Kramer, 1979) de Robert Benton. Con Dustin Hoffman, Meryl Streep, Jane Alexander, JoBeth Williams, Justin Henry y Howard Duff.



La fuerza del cariño II, la historia continúa (The Evening Star, 1996) de Robert Harling. Con Shirley MacLaine, Bill Paxton, Juliette Lewis, Miranda Richardson y Jack Nicholson.


 
Un mundo aparte (A World Apart, 1988) de Chris Menges. Con Barbara Hershey, Jodhi May, Jeroen Krabbé, Nadine Chalmers, Maria Pilar, Kate Fitzpatrick, Tim Roth, Phyllis Naidoo y Linda Mvusi.



Ciudad de Dios (Cidade de Deus, 2002) de Fernando Meirelles y Kátia Lund. Con Alexandre Rodrigues, Leandro Firmino, Phellipe Haagensen, Douglas Silva, Seu Jorge, Jonathan Haagensen, Matheus Nachtergaele y Jefechander Suplino.

viernes, abril 06, 2018

Femme Fatale


Nos encontramos con un De Palma ya fuera del sistema hollywoodiense de grandes estudios una vez convertido en un primer espada (hay que obviar sus primeros trabajos totalmente undergrounds), haciendo un paréntesis con La dalia negra, pero que ya parece imparable después de Passion y la próxima Domino. Un cambio mirando más hacia el cine europeo por obligación (sus últimas películas en su mayoría funcionaron mal en taquilla y su nombre ya parece cosa del pasado para las nuevas generaciones).


Una banda de ladrones planean robar unas joyas que luce (de forma imposible) una modelo durante el festival de Cannes. La encargada de la sustracción traiciona al resto de la banda y huye adoptando otra identidad. Para más giro de guión acaba casándose con el embajador de los EEUU en París, donde será fotografiada y reconocida por los ladrones.

Giros y más giros de guión es lo que nos vamos a encontrar en esta matrioshka onírica que tanto influenció a la posterior Passion. Y es que los últimos trabajos del director acaban siendo un De Palma jugando a ser De Palma cuando ya ha perdido el mojo.


Aunque Antonio Banderas aparezca el primero en los títulos de crédito y en el póster, éste no aparece hasta la media hora, y su presencia no debe llegar a la media película. Sin duda, su presencia es lo peor del film. Aquí en plena salsa de sobreactuación que llega al sumun cuando hace de mariquita Alfredo Landa style. Por contra tenemos como prota absoluta a Rebecca Romijn, por aquellas en su época de lucir palmito como Mística en X-men y ahora echada a perder en series fastfood como The librerians. Aunque tampoco nos hemos perdido tanto. La tipa, salvo lucir porte, se le nota que la cosa le viene grande.


Siempre ha habido ciertos parentescos entre el director de El fantasma del Paraíso y Almodovar, y aquí parece que hace más de un guiño contando con Banderas y Peter Coyote (que estaba en Kika). Más adelante (Passion y Domino), incluso, tendría en la fotografía a José Luis Alcaine, todo un clásico almodovariano, ya que, según sus propias palabras, "sabe iluminar muy bien a las mujeres".


Femme Fatale es otro de los descarrilamientos de un director que, en cierta forma, sigue haciendo el mismo tipo de película que hace 30 años. Sigue mirando de reojo (mal disimulado) a Hitchcock, con la dualidad de sus personajes, con el "todo lo que hemos presenciado no era lo que parecía" y, por supuesto, con la pantalla partida. Todo ello no es malo. Al final lo importante es el entretenimiento y aquí, por lo menos, no vamos por delante de la historia, pero es que el giro final es tan de traca que no puedes menos que sentirte timado y engañado. Eso sí, a nivel técnico De Palma hace mover la cámara como pocos. Y es que el que tuvo, retuvo. Al final el que no se consuela es porque no quiere.


domingo, abril 01, 2018

Festival de trailers (LIV)



Beverly Hills, 90210. Sensación de vivir (Beverly Hills, 90210, 1990) de Tim Hunter. Con Shannen Doherty, Jason Priestley, Luke Perry, Jennie Garth, Tori Spelling, Ian Ziering, Brian Austin Green, Carol Potter, James Eckhouse, Hilary Swank, Tiffani Thiessen, Gabrielle Carteris y Kathleen Robertson. 



 
Jerry Maguire (Jerry Maguire, 1996) de Cameron Crowe. Con Tom Cruise, Cuba Gooding Jr., Renée Zellweger, Kelly Preston, Jerry O'Connell, Jay Mohr, Bonnie Hunt y Jonathan Lipnicki.
 

 
Nueve meses (Nine months, 1995) de Chris Columbus. Con Hugh Grant, Julianne Moore, Tom Arnold, Joan Cusack, Jeff Goldblum, Robin Williams, Joey Simmrin, Ashley Johnson y Mia Cottet.



Salsa (Salsa, 1988) de Boaz Davidson. Con Robby Rosa, Rodney Harvey, Magali Alvarado, Miranda Garrison, Moon Orona, Angela Alvarado, Loyda Ramos, Valente Rodriguez, Daniel Rojo y Humberto Ortiz.

sábado, marzo 31, 2018

Paul Williams Still Alive

Paul Williams Still Alive

No es extraño que no te suene el nombre de Paul Williams. Por estos lares es poco menos que desconocido. Aunque quizá tus dotes cinéfilos te puedan ayudar, pues este tipo de apenas poco más de metro y medio y que se parece a Maese Cámara, ha estado bajo toneladas de maquillaje en Batalla por el planeta de los simios, en las tres pelis de Los caraduras (la de Burt Reynolds) y, sobre todo, haciendo de Sawn en El fantasma del Paraíso. Y si me apuras, le habrás visto en su mini aparición en Baby Driver, más que nada por aquello que Edgar Wright es un fan confeso del film de De Palma.

En cambio, a nivel musical tiene en su haber un Oscar por la canción Evergreen de Ha nacido una estrella (más otras 5 nominaciones), Globos de oro, Grammy's, sus canciones han sido cantadas por Elvis Presley, David Bowie, Carpenters, Sinatra o la rana Gustavo. Estuvo invitado casi 50 veces en el show de Johnny Carson, ha escrito la letra de la canción de Vacaciones en el mar, y hace unos años colaboró en el Random Access Memories de Daft Punk.



Paul Williams Still Alive

Claro, todo esto lo peta en los USA, donde es poco menos que una institución. Aunque, una vez en los 80 su figura empieza a diluirse hasta el punto que, a nivel masivo, empieza a desaparecer. En estas que allá por los primeros 2000, Stephen Kessler, director de tropecientos anuncios publicitarios y Vacaciones en las Vegas con el terrible Chevy Chase, da por hecho que el tipo murió. Pero no. Haciendo un Google se da cuenta que Paul Williams sigue vivo y descubre que hará una aparición en una convención de fans de El fantasma del Paraíso. Hago un alto para comentar que este evento, del que apenas se dice nada en el documental, fue el Phantompalooza 2, que se celebró en Winnipeg (Canadá) en 2006. Los Phantompalooza fueron una serie de reuniones de fans de la película donde se invitaba a gente involucrada en la misma. En la segunda, la que aparece en el documental, también contó con la presencia de Jessica Harper que se unió al concierto que dio Williams.

Una vez en el acto, Stephen Kessler se da cuenta de la legión de fans que sigue arrastrando el intérprete. Aquí nos topamos con una sensación parecida a la que vimos en Best Worst Movie. Y es que esa concentración de personas fanáticas dan una sensación entre pena y miedo. Gente muy jodida.

Es en ese momento que Kessler decide y acuerda con Williams seguirle con la cámara y entablar charlas. Y ahí el documental empieza a andar.


Paul Williams Still Alive

Mezclando imágenes del pasado, fundamentamente de los 70, cuando era un habitual de la televisión norteamericana y se comió el país a dos carrillos, vamos presenciando el día a día de la actualidad de Williams. Básicamente hacer pequeñas actuaciones de una noche en hoteles. Y, evidentemente, como tiene que ser en una estrella en plena decadencia, tenemos que verlo actuar en La Vegas. Pero más llamativo es cuando le ofrecen una actuación en Filipinas, concretamente en una zona considerada de alto riesgo, y al tipo poco menos que le importa un pimiento las movidas que hay ahí. Cosa que no le ocurre a Kessler que está poco menos que acojonado. Y es que, tal como se dice en el documental, el Williams de la actualidad no tiene la relevancia de antaño pero él está más a gusto, disfruta de la vida y de los pequeños momentos.

Durante los primeros compases vemos a un Williams que no le acaba de hacer gracia tener una cámara en el cogote todo el día, pero conforme van pasando las jornadas (las grabaciones se alargaron a casi ¡3 años!) se le ve más relajado y casi que hasta le gusta. Además de esos momentos televisivos (es maravilloso verle entre los muppets de Jim Henson y casi no saber quien es quien, una especie de crossover entre los electroduendes y Barrio Sésamo), podremos ver grabaciones caseras del propio protagonista. Alguna de ellas muy chungas, grabándose él mismo a punto de fumar crack.
Tan impactante como cuando le ponen imágenes suyas de antaño en el algún programa puesto de farlopa hasta las trancas y tiene que apagar la pantalla porque no puede verse en ese estado.



Paul Williams Still Alive

En Paul Williams Still Alive descubriremos como le dieron hormonas de crecimiento durante su infancia lo que le causaron el efecto contrario y lo dejaron en su metro y medio, sus primeros momentos de actor interpretando a niños cuando ya contaba con 25 primaveras y que de ahí comenzó a pasarse a la música. Su pasión por comer calamares (sic), su pasado de alcohol y drogas y a la pesada de su señoa.

No es el mejor documental de la historia, ni siquiera indaga en su faceta como actor (que es lo que molaría), aquí va la cosa va de alguien que lo tuvo todo, cayó a los infiernos y ha sido capaz de encontrar su sitio y ser feliz.


domingo, marzo 25, 2018

Festival de trailers (LIII)


Superdetective en Hollywood III (Beverly Hills Cop III,
1994) de John Landis. Con Eddie Murphy, Judge Reinhold, Hector Elizondo, Theresa Randle, Timothy Carhart y John Saxon.




Dos policías rebeldes (Bad boys,
1995) de Michael Bay. Con Martin Lawrence, Will Smith, Téa Leoni, Tchéky Karyo, Joe Pantoliano, Theresa Randle, Marg Helgenberger, Anna Thomson, Nestor Serrano y Kevin Corrigan.




El escándalo de Larry Flynt (The People vs. Larry Flynt,
1996) de Milos Forman. Con Woody Harrelson, Courtney Love, Edward Norton, Crispin Glover, James Cromwell, James Carville, Brett Harrelson y Donna Hanover.

 


Un domingo cualquiera (Any Given Sunday, 1999) de Oliver Stone. Con Al Pacino, Cameron Diaz, Dennis Quaid, James Woods, Jamie Foxx, LL Cool J, Jim Brown, Matthew Modine, Aaron Eckhart, Lawrence Taylor, John C. McGinley, Bill Bellamy, Charlton Heston, Ann-Margret, Lauren Holly, Elizabeth Berkley, Lela Rochon, Andrew Bryniarski, Clifton Davis y Oliver Stone.

viernes, marzo 23, 2018

Tenebre

Tenebre, Dario Argento

Argento fue lo suficientemente listo como para que, una vez que su querido giallo se convirtiese en una mina de oro explotada por gente con más o menos gracejo y, por tanto, el subgénero estaba por los suelos, darle una vuelta de tuerca para reanimarlo. El componente sobrenatural que empezaba a tomar forma explotó en Suspiria. Ese éxito (no olvidemos que en USA tendría el sello de una major como la Fox) dio alas a nuevos sucedáneos.

Después de Suspiria e Inferno todo parecía indicar que le daría una tercera entrega a su micro universo de las tres madres cuando su siguiente película llevaba el título de Tenebre. Pero el romano volvió hacernos un quiebro de cintura y regresó al giallo puro y duro. Era algo así como regresar al subgénero puro, donde seguía siendo el rey y poner las cosas en su sitio después de su ausencia y la degeneración del giallo.


Tenebre, Dario Argento

Un famoso escritor norteamericano viaja a Roma, donde empezarán a sucederse los asesinatos que recrean los que aparecen en sus novelas, y, como es habitual en las películas de Argento, se pondrá a colaborar con la policía para dar con el asesino.

Tenebre, Dario Argento

Como era habitual en la época, nos topamos con un reparto variopinto. Encabezado por Anthony Franciosa, John Saxon, Giuliano Gemma, el transexual Eva Robins y Daria Nicolodi. Además, Argento se rodeó de colaboradores muy conocidos por él: Michele Soavi (Aquarius) y Lamberto Bava (Demons) en la segunda unidad; casi una reunión de Goblin (sólo faltó Walter Martino); Luciano Tovoli, al igual que hizo en Suspiria, en la fotografía.

Tenebre, Dario Argento

Pero por si algo es recordada Tenebre, más allá del regreso al giallo clásico, es por la sacada de chorra por parte de Argento en la famosa escena que la cámara recorre toda la fachada de una casa donde se está produciendo un asesinato, que acabó poniendo la imagen de la tela rasgada y la navaja en algunos de los carteles. Sin ir más lejos, en el estreno de cine de aquí (que no sería hasta finales del 84) y también aparece a modo de pegote en la edición en vídeo que nos trajo Polygram. Que, por otro lado, es sumamente engañosa con esa silueta femenina, casi parece sacada de Phenomena. Aunque la imagen más usada para la cartelería sería la del busto de la víctima mirando hacia arriba, aunque en la película no tiene la gracia del dibujo.

Pero volviendo a la master piece. No hay que olvidar lo mucho que le gustaba al director usar sistemas de cámara novedosos o que le permitieran hacer virguerías con la cámara como el vuelo de los pájaros en Terror en la ópera. Aquí usó la reciente grua Louma para ese famoso plano. Plano que le traería de cabeza para la edición norteamericana, donde el distribuidor quería eliminarlo. Al final consiguió recortarlo, al igual que un montón de escenas truculentas, haciendo que la versión yanki fuese menos que ininteligible. Y es que el fracaso económico de Inferno en suelo norteamericano acabó quitándole todo el crédito al director de Drácula 3D.



Mucho se criticó a Tenebre en la época (y en la actualidad), tachándola de un paso atrás en la filmografía del director, de hacer un thriller al más puro estilo norteamericano pero con más hemoglobina, de una fotografía demasiado plana, de meter desnudos de forma gratuita... Es entendible que muchos, viendo el título, se pensaran que estábamos ante el último capítulo del tríptico de las tres madres y que al toparse con un giallo más rudimentario se decepcionaran. Aunque más gracioso es que le acusen de dejar atrás su festival de colores saturados, cuando el romano apenas ha usado ese recurso en un par de sus películas (precisamente en Suspiria e Inferno). Si acaso, es un recurso que bebe directamente de Bava padre (el bueno, of course) y se quedó en esas dos películas y ya.

Está claro que Tenebre no es el mejor Argento (básicamente ahí empezó un declive paulatino hasta entrar en la decadencia absoluta en los 90), y el rollete del supuesto giro final ya no tiene ninguna gracia (seguramente ni en la época lo tuvo), pero se le puede sacar mucha punta. Tiene sus buenos locurones del absurdo más grande del propio giallo, con asesinos que campan y asesinan a plena luz del día, pero es aquello de que si hay algo fuera del encuadre es que no existe. Una banda sonora que brilla por sí sola gracias a esa media reunión de Goblin (Simonetti, Pignatelli y Morant) y unos actores que... bueno, a Argento ni le interesaba demasiado el arte de la actuación ni se le daba especialmente bien. Pero pese a todos sus defectos, tiene suficientes virtudes para ser un fast food de lo más goloso.


domingo, marzo 18, 2018

Festival de trailers (LII)



24 Hour Party People (24 Hour Party People, 2001) de Michael Winterbottom. Con Steve Coogan, Paddy Considine, Shirley Henderson, Lennie James, Sean Harris, Andy Serkis, John Simm, Danny Cunningham, Ralf Little, Paul Popplewell, Rob Brydon, Peter Kay, Keith Allen, Chris Coghill, Kate Magowan, Enzo Cilenti, Simon Pegg, Kieran O'Brien y Christopher Eccleston.

 

Confesión criminal (Where Sleeping Dogs Lie, 1991) de Charles Finch. Con Dylan McDermott, Sharon Stone, Tom Sizemore, Ron Karabatsos, Mary Woronov, Charles Finch, Brett Cullen y Jillian McWhirter.



Volando libre (Fly Away Home, 1996) de Carroll Ballard. Con Anna Paquin, Jeff Daniels, Dana Delany, Terry Kinney, Jeremy Ratchford y Holter Graham.



Fuegos internos (Fires Within, 1991) de Gillian Armstrong. Con Jimmy Smits, Greta Scacchi, Vincent D'Onofrio, Luis Avalos, Bertila Damas, Raúl Davila y Brit Hathaway.



La colina del crimen (The Case of the Hillside Stranglers, 1989) de Steve Gethers. Con Richard Crenna, Dennis Farina, Billy Zane, James Tolkan y Karen Austin.