jueves, abril 26, 2018

Oscar ¡quita las manos! VS Una maleta, dos maletas, tres maletas


En los 80 hubo un boom de remakes americanos de películas francesas (El embrollón/Aquí un amigo, Le jouet/Su juguete preferido, El amante del amor/Mis problemas con las mujeres...) que llegó a su máximo apogeo con el éxito de La mujer de rojo, versión de Un elefante se equivoca enormemente. Casualidades o no de la vida, Touchstone, esa filial de Disney con la que firmaban producciones no infantiles, vio filón al asunto e hizo unas cuantas cuando tuvo un gran exitazo con Un loco suelto en Hollywood, versión de Boudu salvado de las aguas de 1932. Le siguieron Tres hombres y un bebé, versión de Tres solteros y un biberón, un revienta taquillas que tuvo hasta una secuela y desde hace unos años que se habla de una tercera entrega que se titularía Three Men and a Bride. También tuvo mucho éxito Tres fugitivos, dirigida por Francis Veber que ya había hecho lo propio con Dos fugitivos, que es en la que se basaba.


Uno de los guiones adaptados que pululaban por el estudio era una nueva versión de Oscar, comedia teatral francesa de finales de los 50 escrita por Claude Magnier y protagonizada por Pierre Mondy y un jovencísimo Jean-Paul Belmondo que tuvo que dejar el papel al ser reclamado a filas durante la guerra de Argelia. Pero no sería hasta un par de años después que conocería un nuevo montaje con Louis de Funès como protagonista y cosecharía un gran éxito. Éxito que llegaría a, por ejemplo, Alemania u Holanda donde se llegaron a emitir en televisión allá por 1960 sus montajes autóctonos, y en Dinamarca llegaron a rodar un telefilm en 1962 protagonizado por Dirch Passer, el cómico más popular del país. Y ya, por fin, llegamos a 1967, estrenándose la película dirigida por Édouard Molinaro, protagonizada por Louis de Funès, Claude Rich, Claude Gensac y Mario David (habituales en las producciones de De Funès). Un éxito brutal que en Francia vieron más de 6 millones de personas, sólo superada aquel año por Las grandes vacaciones, también con menudo actor francés.


Volvemos a a finales de los 80. Jeffrey Katzenberg, presidente de Disney en la época le entregó el guión a John Landis cuando el proyecto iba a ser protagonizado por Danny De Vito y trataba sobre un nuevo negocio de recambios de coche en New Jersey. Landis deicidió darle una vuelta y convertir el libreto en una parodia del cine de gángsters de los años 30 y, en su decisión más criticada, darle el papel protagonista a Stallone, al que rodea de un elenco muy generoso: Marisa Tomei, Chazz Palminteri, Kurtwood Smith, Ornella Muti, Tim Curry, Peter Riegert, Art LaFleur, Don Ameche, Yvonne De Carlo y Kirk Douglas.


Las comparaciones son odiosas, y en este caso más. Comparar ambos films es como la noche y el día. Mientras la francesa tiene un ritmo acelerado y con una duración de apenas 80 minutos, la de Landis se hace cansina y se va a los 110 minutos. Y es que este tipo de comedia de equívocos si alguien se le daba bien era a los franceses e italianos.

Aunque ambas películas son en un 90% iguales, tenemos algunas diferencias. La más evidente es la decisión de Landis de ambientarla en los años 30 en un entorno gangsteril. Luego ya entraríamos en detalles como que el protagonista quiere dejar de ser un gángster porque se lo prometió a su padre en el lecho de su muerte (en la versión francesa era un empresario), que a quien quieren casar con su hija es al profesor lingüista en lugar del masajista, la presencia de los torpes policías que vigilan la casa de Stallone (sin duda el gran lastre de la película) o la inclusión de los personajes de los sastres. Pero lo más llamativo es la casi exclusión del personaje de Oscar, que apenas aparece al final del film, mientras que en la versión de Molinaro lo vemos en el último tercio y tiene bastante más protagonismo.

Por lo demás, el esquema es el mismo. Tipo de pasta que recibe la visita de su contable que le reclama un aumento de sueldo ya que quiere casarse con su hija, aunque realmente ésta es la asistenta, a la par que le ha hecho un desfalco a su jefe. La cosa se empieza a complicar más cuando la auténtica hija dice estar embarazada del chófer, el Oscar del título. Porque seguro que más de uno que no ha visto el film se piensa que Oscar es el protagonista.


Aunque por mucho que se le criticara, Stallone mantiene el tipo y su intento por alejarse de las películas de acción con la correspondiente incursión en el cine cómico no es desdeñable. Simplemente eligió malos proyectos, ya fuese éste o ¡Alto!, o mi madre dispara. A Arnie le fue mucho mejor en esa faceta a nivel de taquilla, aunque vistas en la actualidad ni Los gemelos golpean dos veces ni Poli de guardería han aguantado demasiado bien el paso del tiempo.
En cambio la muchos del resto del reparto sí están para matarlos, como Marisa TomeiKurtwood Smith que están totalmente exagerados. Aunque habría que ver si era por indicación de Landis que tenía en mente hacer un tipo de película como las que se hacían en los 40/50.


La película dirigida por Landis y protagonizada por Sly fue un fracaso (de los 35 millones que costó sólo recuperó 23 en USA) y se llevó críticas desastrosas, nominaciones a los Razzie incluidas.

Se dice que en Disney se tenía tan claro que aquello no iba a funcionar que obligaron a Landis a promocionarla, cuando éste hacía años que no participaba en las promociones de sus películas después del affaire de En los límites de la realidad. Pero ni así.

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