domingo, marzo 09, 2008

Jekyll y Hyde hasta que la risa les separe

Jekyll y Hyde hasta que la risa les separe, Jekyll & Hyde...together again  
Jekyll y Hyde hasta que la risa les separe (Jekyll & Hyde...together again, 1982) es una de esas pelis que veía de pequeño y me gustaba. Y ya es bien sabido por todos que cuando una peli te gustaba de pequeño y llevas como 20 años sin revisar mejor no hacerlo.

Jekyll y Hyde hasta que la risa les separe, Jekyll & Hyde...together againLuiiiiiís... Stevenson
 
La peli, una mierdecilla inencontrable en la mula cyberespacial, tiene detrás parte del equipo que estuvo implicado en Xanadú. Lawrence Gordon y Joel Silver en la producción (de la Paramount), Barry De Vorzon se encarga de la horrible banda sonora e incluso algunos efectos tienen pinta de ser reciclados.

Jekyll y Hyde hasta que la risa les separe, Jekyll & Hyde...together again
El Dr. Jekyll es un prestigioso cirujano que un buen día decide retirarse del quirófano y ponerse a experimentar nuevas formas de medicina, concretamente a base de drogas. En una de sus sesiones de experimentación y por un cumulo de casualidades el propio doctor toma su experimento transformándose en Hyde, su alter ego más vicioso. A partir de ahí Hyde se dedicara a dar la nota allá a donde va, ponerse hasta el culo de drogas y a perseguir a jovencitas.

Jekyll y Hyde hasta que la risa les separe, Jekyll & Hyde...together againElvira a punto de enseñar la teta

La peli es mala, mala. Tan mala que los propios responsables son tan conscientes de ello que la cierran adentrando la cámara en la tumba de Stevenson en la que sus restos se revuelven después de haber visto lo visto. Carente de cualquier sentido del ritmo, sin apenas una historia en el guión (se nota que es más una sucesión de "gags" con un hilo conductor), con una más que evidente falta de presupuesto (no hay más que ver las secuencias del hospital donde las paredes de pladul cantan la traviata) y la falta de actores con un mínimo de renombre, con lo que nos tenemos que conformar con una escueta escena de Cassandra Peterson en la que no se le ve apenas la cara ya que lleva una mascarilla de cirujano pero que por contra nos enseña un pezoncillo (algo es algo) y con Mark Blankfield (un sosías de Gene Wilder y cómico de la época desconocido por estos lares y que ahora se dedica a escuetos papeles en teleseries o en alguna peli de Mel Brooks) haciendo de Jekyyl/Hyde. Que para asombro del respetable interpreta un Hyde que es casi idéntico a Bitelchús, sin maquillaje, pero que en esencia es clavado, incluso el doblaje es muy similar. Eso sí esta peli es bastante anterior a Bitelchús, que no nos sorprenda que el amigo Michael pudiera haberse inspirado en Blankfield.
Como ya he dicho antes el guión es inexistente en esta peli que parece como si los ZAZ hubieran hecho una peli con Cheech & Chong, la cocaína (que ya hace acto de presencia en los títulos de crédito donde una nariz con un billete "encanutado" esnifa el título de la peli) se mezcla con gags como el público palomitero en la sala de operaciones, el restaurante chino donde hacen sushi de pollo, la cabra en la orgía o la carrera equina que gana Jekyll.

Destacaría de forma positiva 3 momentos: los sótanos del hospital que es donde están los peores pacientes y que tiene estética de manicomio del siglo XVIII; el fragmento final de la peli que acontece en Inglaterra y en un expresionista blanco y negro simulando pelis a lo F. Lang en el que vemos la persecución de Hyde por los tejados londineses; y la primera transformación de Jekyll a Hyde de la que dejo un vídeo no completo pero que ya vale para hacernos una idea.

1 comentario:

George CUCHARA dijo...

Mmmmm, cine y cortos. Creo que me voy a quedar por aquí con mi colega Arrratz.