jueves, mayo 15, 2014

Skatetown USA (La fiebre del patín)

Skatetown USA, La fiebre del patín, Patrick Sawayze, Scott Baio, Greg Bradford

Nos encontramos con máximo exponente de la moda de discotecas de patines que inundó los USA entre finales de los 70 y principios de los 80. Skatetown USA, aquí mal llamada La fiebre del patín, huele a farlopa en cada uno de sus fotogramas. Cosa nada extraña porque los que participaron en ella han reconocido que la coca rulaba por el rodaje de mala manera.

Skatetown USA, La fiebre del patín, Patrick Sawayze, Scott Baio, Greg Bradford 
El cartel original mucho mejor que el hispánico, 
que parece que sea sobre las Olimpiadas de invierno

Esto de las modas va como va. Son efímeras, por eso cuando hay que facturar un film que se sube al carro de lo que está en boga hay que hacerlo sin miramientos. No importa que el guión sea inexistente o que los actores sean horripilantes, todo hay que hacerlo deprisa. Muy deprisa. De nada sirve una pre-producción de un año y un guión a prueba de balas si cuando estrenas la película ya nadie se acuerda de la moda a la que te acoges.

Con lo que no es de extrañar que el film sea un batiburrillo de escenas que casi no tienen relación entre ellas, que el único fin que tienen es llenar metraje para que en su último tercio nos metan de lleno en un concurso de baile sobre patines. Con lo que todo resulta como esas galas y especiales de fin de año producidos por Jose Luis Moreno que nos va metiendo pequeños sketch supuestamente humorísticos y, entre ellos, actuaciones musicales.


Skatetown USA, La fiebre del patín, Patrick Sawayze, Scott Baio, Greg Bradford

Y ese es el resumen de Skatetown USA. Situaciones pretendidamente cómicas se van intercalando con actuaciones musicales y mucho bailoteo. Por ahí vemos desfilar a Scott Baio (que, aunque por los créditos parece que vaya a ser el prota, apenas sale 15 minutos), Patrick Sawayze (en su primer papel), el bajito de Billy Barty (el Gwildor de Masters del Universo), Maureen McCormick (una de las niñas de La tribu de los Brady), Greg Bradford (el malo de Movida en la universidad), Katherine Kelly Lang (vista en Mr. Boogedy).


Dirigida por William A. Levey, un chapucillas de la vida que le daba al exploit con Fantasías sexuales, subida al carro de Porky's pero con tías, Night patrol (Patrulla de noche) con Linda Blair o Monaco Forever, uno de los primeros films de Van Damme
Aunque la gracia estaba en ver a Nick Castle como guionista, el que luego sería director de Starfighter. La aventura comienza o Daniel el travieso (la de Walter Matthau) y que escribió los guiones de Hook o 1997: Rescate en Nueva York. Casi nada.

Skatetown USA, La fiebre del patín, Patrick Sawayze, Scott Baio, Greg Bradford

Eso sí, la banda sonora de tomo y lomo. Desde los títulos de crédito, pasando por el Born to be alive de Patrick Hernandez, el Macho man de los Village people, The Jacksons, el Boogie nights de Heatwave o los Earth, wind and fire.
Lástima que todas esta banda sonora haya cavado la tumba de este film para las nuevas generaciones. Como ha pasado en muchos casos de obras que tiran de un repertorio sonoro de aupa (¿alguién dijo Aquellos maravillosos años?) los problemas de derechos han imposibilitado que se edite en los nuevos formatos. Lo que unido a que sea considerada de una de las peores películas de la historia la catapulta a los olimpos de los films de culto.


Skatetown USA, La fiebre del patín, Patrick Sawayze, Scott Baio, Greg Bradford

¿Y tan mala es? Sí, es un rato mala. Curiosamente sus primeros minutos tienen un montaje que no se volvería a ver hasta al cabo de unos años, cuando desembarcase la MTv y nos metiera un lenguaje audiovisual lleno de sucesiones de planos rapidísimos. En Skayetown eso pasa al principio, luego todo se vuelve más estándar. No me extrañaría que fuese una cuestión que el tiempo apremiaba y tenían que estrenarla cuanto antes. Ya que luego llegó Roller Boogie con Linda Blair, que se estrenó un par de meses después, y Xanadú, que mientras se rodaba vieron que la moda estaba muriendo e intentaron cambiar el guión todo lo que pudieron. Pero las roller disco eran fósiles en algún polígono industrial y la música disco murió asesinada por las discográficas que preferían las nuevas olas como el Punk o el New Wave, mucho más baratas de producir.