jueves, septiembre 05, 2013

Clásicos Keaton: Quicksand (Juego sucio)

Quicksand (Juego sucio)

A principios del nuevo milenio habían aparecido algunas notillas en el Imágenes o Fotogramas de esta película protagonizada por Michael Keaton y Michael Caine. Más allá de las notas, poca información más hubo.
Fue pasando el tiempo y un día, allá por el 2003, veo que está en el videoclub, y además al lado de Fuego sobre Bagdad que había entrado casi a la vez. Casualmente las dos de la mano de DeAplaneta. No sé que tiene esta gente con Keaton que luego sacaron White noise y ya mismo estrenan Atrapada la oscuridad y el próximo año la versión cinematográfica de Need for speed.

Quicksand (Juego sucio)

Martin Raikes, un banquero de Nueva York que se dedica a investigar fraudes fiscales, recibe un anónimo que le advierte de una serie de movimientos económicos sospechosos en Mónaco, con lo que decide ir personalmente a investigar. Una vez allí se topa con una productora de cine que está gestionada por una mafia rusa que usa las producciones como tapadera para lavar el dinero.


Quicksand (Juego sucio)

La película, basada en Boudapesti 3 un libro de Desmond Lowden, que también escribió la novela en la que está basada Extremadamente peligrosa de Russell Mulcahy, no deja de ser una vuelta de tuerca de falso culpable que tanto le gustaba a Hitchcock. En este caso el personaje de Keaton, que como no acepta los chantajes de la mafia rusa le hacen estar en el lugar oportuno en el momento preciso, esto es en un balcón a la vista de todos cuando se cargan a un alto cargo de la policía. Por lo demás es un expeditivo thriller que cuenta entre sus bazas que parece rodado en los 80. No por casualidad detrás de la cámara tenemos a John Mackenzie, que dio lo mejor de sí en aquella década.


Quicksand (Juego sucio)

El reclamo del film era el duelo Keaton vs Caine, que al final quedó algo descafeinado, ya que el segundo sale un momento al principio del film y ya no vuelve aparecer hasta la última media hora. Aun y así es de lo mejor de la cinta, parodiándose a sí mismo como un actor en horas bajas que hace mediocres películas con tal de cobrar el cheque.

Quicksand acabó saliendo directamente en el mercado doméstico en la mayoría de países. El hecho de no tener una gran productora detrás le hizo muy cuesta arriba conseguir distribución, lo que la hizo quedar congelada un par de años hasta que las distribuidoras de cada país les dio por sacarla. Todo para dejarnos cierto aroma que la producción se quedó sin el dinero que tenían pensado y se fue rodando sobre la marcha y aprovechando cualquier rinconcito para hacer algunas tomas.