jueves, junio 20, 2013

En algún lugar del tiempo

En algún lugar del tiempo

Aparte de tener una obra literaria tan abundante como de calidad, Richard Matheson siempre ha estado muy ligado al mundo del cine, ya porque se han producido versiones basadas en su obra (La caja, El último hombre... vivo), o porque él mismo ha ejercido de guionista (El cuervo versión Corman, Tiburón 3D). E, incluso, hay casos donde el propio autor ha sido el encargado de convertir en guión su obra (La leyenda de la mansión del infierno), como es es el caso que nos ocupa.

En algún lugar del tiempo

Christopher Reeve
es un estudiante de universidad que el día de su graduación se topa una señora mayor que le da un antiguo reloj de bolsillo y un "Vuelve conmigo", para luego marcharse ante su mirada atónita. Casi una década después, el recien licenciado es un dramaturgo de éxito que decide tomarse unas vacaciones antes de terminar su nueva obra y así buscar la inspiración. Durante el trayecto se topa con un majestuoso hotel de época en el que decide quedarse. Allí encuentra el retrato de una antigua actriz de principios de siglo que le dejará maravillado, con lo que se pone a investigar sobre ella. Descubre una de sus últimas fotografías en vida y se percata que es la misma mujer que le dio el reloj en su graduación y que murió esa misma noche. Ni corto ni perezoso piensa que la única manera de tener contacto con ella es (no, no es la ouija) viajando al pasado, con lo que se va al encuentro de un antiguo profesor suyo que tiene algunas teorías al respecto.


En algún lugar del tiempo

Aunque pueda parecer lo contrario, el film toca muy de pasada el elemento fantástico de los viajes temporales. Todo es un drama amoroso que podría decepcionar a más de uno. Para entendernos, es lo mismo que Atrapado en el tiempo, una comedia negra con ligeros toques de fantastique, donde el problema argumental es el macguffin que hace girar la historia. Y no es casualidad esta comparación, en el film de Harold Ramis, Bill Murray aprende a tocar el piano a base de la Rhapsodia de Paganini de Rachmaninoff, auténtico leitmotiv de la banda sonora de En algún lugar del tiempo compuesta por John Barry.

Por lo demás deja muy de lado cualquier tema paradógico (¿en qué momento entra el reloj dentro del ciclo temporal?) o todo lo que conlleva el viaje temporal. 

En algún lugar del tiempo
Jeannot Szwarc & Christopher Revee

En algún lugar del tiempo versión película tiene diferencias con la novela. Algunos de ellos le quita cierta gracia al asunto. Por ejemplo, originalmente el protagonista tenía un tumor, lo que hacía que dudásemos de la veracidad del relato y no fuese más que un delirio de su mente enferma. En la versión cinematográfica el tumor no existe, con lo que no se explota la opción de si ha sido todo real o no.

En algún lugar del tiempo

Una de las curiosidades del film fue el poco interés que tenía Universal en él. Básicamente por una razón: Christopher Reeve. En la época el primer Superman había sido un mega éxito y la franquicia tenía que continuar, pero a la productora le preocupaba que la imagen poco superheróica de su protagonista. Evidentemente Universal no dio excesivo bombo al film.


Y es que la Universal sinplemente produjo el film como premio a su director, que había dirigido la secuela de Tiburón un par de años antes (es curioso que la tercera entrega de las aventuras del pez acabase siendo escrita por el mismísimo Matheson) y había conseguido amasar un buen puñado de millones en taquillas, siempre y cuando el presupuesto no fuese más allá de los 4 millones de dólares. Ironías del destino. El director del film es el frances Jeannot Szwarc, que pocos años después acabaría dirigiendo la decepcionante Supergirl.

Al poco interés de la Universal para promocionarla se unió una huelga de actores, lo que hizo que en su estreno sus protagonistas no pudieran promocionarla: Christopheer Reeve, Christopher Plummer, Jane Seymuy (que una década después sería conocidad por ser La doctora Quinn). También corría por ahí un primerizo William H. Macy, pero que si no estás muy atento ni lo ves.

La cosa no quedó ahí. Universal España no le hizo doblaje y la enterró en las minoritarias salas en versión original (luego se doblaría de mala manera para su edición en vídeo), incluso, si no voy errado, no llegó ni a estrenarse en Barcelona.

 En algún lugar del tiempo

Si en el momento de su estreno pasó con más pena que gloria en su carrera comercial y la crítica no le dio demasiada cancha, a día de hoy la cosa es totalmente diferente. El film goza de cierto culto en los USA, donde los fans peregrinan al hotel donde se rodó y hacen un montón de actividades, además que tiene su propio musical en Broadway. Pero más curioso es su paso por tierras chinas, donde se convirtió en una de las películas más taquilleras en los cines de aquel pais. Estos chinos son muy raros.