sábado, abril 02, 2016

Hero High

Hero High, Filmation, uper héroes, Escuela de héroes, El capitán California

Es curiosa la aceptación que debía tener la Filmation en este país en la ochentosa época del dorada del videoclub. La mayoría de sus series tuvieron presencia entre estuches y estuches de VHS y Betas. O tenían mucho éxito entre los infantes o los derechos de distribución estaban por los suelos.

Hero High, Filmation, uper héroes, Escuela de héroes, El capitán CaliforniaHero high partía (en la época) de una idea bastante novedosa: un instituto donde se impartía clase a jóvenes superhéroes que todavía no tenían totalmente desarrollados sus superpoderes. Una idea muy buena que traspasaba las clásicas historias de héroes que salvan el mundo de la amenaza del super villano de turno.
Algo así como un pre Watchmen pero totalmente naif. Idea esta del instituto que fue recogida (léase plagiada) en Sky High, una escuela de altos vuelos (Sky High, 2005), producción Disney con Kurt Russell y mini aparición de Bruce Campbell.


Nacida en 1981dentro del espacio The kid Super power hour with Shazam! para las ya clásicas mañanas de sábado, iba a ser otro derivado de Archie, pero problemas con los derechos hicieron que modificaran
Hero High, al igual que Mis queridos monstruos / Fantasmas marchosos / La familia Monsters / Groovi goolies, tiene firmato de sitcom. Supuestos gags (en su mayoría caídas y trompazos) que acaban con risas enlatadas. 

Como era habitual, varias distribuidoras sacaron sus recopilaciones y, como apuntaba antes con los Groovi Goolies, cada cual bajo un título diferente: Super héroes, Escuela de héroes o El capitán California (!!!!).

Hero High, Filmation, uper héroes, Escuela de héroes, El capitán CaliforniaLa serie está trufada con la característica común de la Filmation: el reciclaje. Ya fuese con la reutilización de secuencias o con efectos sonoros que nos sonará de otras series de la casa. Además, mucho primer plano de la jeta de los personajes para no tener que animar todo el cuerpo. 
Está claro que a la compañía de Lou Scheimer y Norm Prescott le importaba bien poco la calidad y mucho el facturar productos al menor coste.
La serie, como la mayoría de la productora, es olvidable más allá de alguna idea o el concepto. Visto un capítulo, visto todos.
Y para muestra un botón. Desde los estantes pútridos de alguna sucia habitación digitalizamos una no menos sucia y apolillada cinta magnetoscópica de la que seleccionamos el episodio Boo whoo.