domingo, enero 10, 2016

Asesinato en Twin Peaks


Igual sólo se acuerdan los más viejos del lugar, pero hubo una época, en pleno boom de los videoclubs, que muchos episodios piloto nos llegaban directamente a vídeo. Incluso, en algunos casos como las vetustas series de Spiderman (The amazing Spider-man, 1977) o Hulk (The incredible Hulk, 1978), nos los colaban en cines.

Pero volvamos a los VHS y los Betas (del sistema 2000 ni mentarlo). Muchos episodios pilotos se financiaban con las preventas a otros países fuera de los USA a las diferentes distribuidoras que, una vez acabada su filmación, se distribuían en los videoclubs. Ahí tenemos los casos de El gran héroe americano (The Greatest American Hero, 1981), Street hawk. Los justicieros de la calle, nombre con el que se editó El halcón callejero (Street hawk, 1985), Miami. Brigada anti droga, que es como se tituló Corrupción en Miami (Miami vice, 1984)... e, incluso, el de alguna serie que no pasó del piloto como el caso de KIT 2000 (Knight rider 2000, 1991). Por alguna razón casi todas distribuidas por CIC Video.

En el fondo la cosa no tenía mucha complejidad, se trataba de alargar el capítulo hasta los 90 minutos. El problema venía cuando esto ocurrió con Twin Peaks. Mientras que las aventuras de Annibal Smith y sus colegas eran autoconclusivas, la serie de David Lynch y Mark Frost tenía continuidad, así que vender el piloto tal como se creó era poco menos que inadmisible. ¿Alquilarse una peli y que te estampen un "Continuará..." cuando la trama está de lo más enganchante y no tienes posibilidad de saber ni visionar nada más? Naranjas de la China. Así que, mientras se rodaba el piloto, le dieron a Lynch un plus en el presupuesto para que rodase 20-25 minutos extras que cerrasen la historia. Evidentemente era poco menos que imposible cerrar la historia con un final que cuadrase y dejara satisfecho al espectador. Este final, digámoslo ya, es una chufla que el propio Lynch rodó a desgana (y se nota) y con el único propósito de salir del paso.

Aquí el piloto nos llegó de la mano de Warner en algún momento de 1990 bajo el nombre de Asesinato en Twin Peaks. Evidentemente con esos 20 minutos extras, pasando de los 90 minutos del piloto que conocemos a 113 minutos. Durante estos minutos extras ya nos encontramos la famosa habitación roja, metraje que se reutilizó en la serie cuando el agente Cooper sueña con ella, con Laura Palmer y el enano. Lo que llama la atención de esta cinta es que en ningún momento se dice que esa acción acontezca 25 años en el futuro y en el doblaje se pasan por el forro aquello que hablan al revés.

Y es en el doblaje donde más extraño se nos hace todo, porque las voces, salvo un par de excepciones son difrentes a las de la serie, siendo las de Asesinato en Twin Peaks, en su mayoría, muy de segunda fila. Por ejemplo, el agente Cooper es doblado por Miguel Ayones (recordado, sobre todo, por ser la voz del primo Larry de Primos lejanos), que en la serie acabaría poniendo voz a Leo Johnson. O el enano de la habitación roja tiene la voz de Eduardo Moreno, también la voz de Gwildor en Masters del Universo (Masters of the Universe, 1987) o Alf. En cambio, a Bobby Briggs le sigue poniendo voz Luis Reina (Seinfeld), al igual que Juan Carlos Ordóñez seguía siendo el hombre manco.
En el aspecto de traducción también hay varias diferencias. La más llamativa es que aquí el agente Cooper sí dice la fecha correcta (24 de febrero) o la cagada de traducir el "fire walk with me" como "el fuego anda conmigo".
En donde si estuvieron acertados los de Warner Spain fue en la elección de la carátula, con una imagen mucho más icónica y chula que, por ejemplo, la edición inglesa.