martes, junio 02, 2015

Nexus 2431

Nexus 2431, Juan Piquer Simón, JP Simon, Jose Maria Forque

Durante mucho tiempo la existencia de Nexus 2431 parecía más bien una leyenda urbana. Un film de esos que uno no sabe si realmente se rodó, si se llegó a terminar o qué pasó con el.

La gestación del guión fue por obra y gracia de nuestro amigo Juan Piquer Simón, titulándolo Espadas y brujería, que, como su nombre indica, era un film del estilo de Conan. Por la época, después de La mansión de Cthulhu, empezó con sus diseños, mientras se fraguaba la inversión económica que tenía que llegar entre España, Inglaterra (Golden Pictures, que básicamente habían distribuido La mansión... en UK) y Checoslovaquia (
KF, antiguamente especializados en documentales y cortos de animación). Pero estos últimos pusieron problemas y el director valenciano abandonó el proyecto porque consideraba que necesitaría más dinero del que disponía, así que le vendió el guión a José Maesso, que había sido productor de La mansión…, que ficharía a José María Forqué que, junto a su hijo, firmaría el guión definitivo. Y no se les ocurriría otra cosa que modificar el libreto para adaptarlo a una historia futurista con naves espaciales. Vamos a ver, ¿no te ha dicho Piquer que con el dinero que le daban no tenía para una de espada y brujería, cómo te va a dar para una space opera si encima te dan menos cash, alma de Dios?

Nexus 2431, Juan Piquer Simón, JP Simon, Jose Maria Forque

Resumir el argumento es complicado porque la película está explicada con los pies. Más o menos seria algo como que en el año 2431 el Sol muere y todo el Sistema Solar se va al garete. En ese momento, la Tierra está gobernada por dos reyes que tienen intención de casar a sus hijos. Con la hecatombe que se aproxima mandan algunos habitantes al planeta Taron. En el viaje, la nave que transporta al príncipe es absorvida por el agujero negro en el que se ha transformado el Sol.
Una vez llegan los supervivientes de la Tierra a Taron, se encuentran que está gobernado por un tipo que se ha convertido en inmortal gracias a los gases que emanan de un volcán, además de convertirlo en un malvado que quiere casarse con la princesa Zhylia, que es quien se tenía que casar con el príncipe desaparecido en el agujero negro.


Todo esto son simplemente los primeros 10 minutos de película que, evidentemente, nos lo explica una voz en of. Dado la poca pericia para explicar nada, se vieron obligados, al igual que en el Dune de Lynch, a usar ese recurso. Y es que los paralelismos con ese film son muchos. Pese a que estemos ante una película futurista de ciencia ficción con muchas naves que conviven con la magia, la cosa se aleja del cine palomitero de Star Wars y nos metemos en el terreno de Dune, con un argumento bastante complejo. Al menos eso es lo que nos puede parecer en un primer momento, porque la complejidad que pueda tener Nexus 2431 no es porque nos quiera explicar una trama muy profunda, si no porque sus responsables se gastaron una ineptitud de hórdago.


Nexus 2431, Juan Piquer Simón, JP Simon, Jose Maria Forque

Visualmente la cosa se mueve entre efectos muy bien resueltos y cosas que rayan el tercermundismo. Las naves, puras maquetas, cumplen con creces, para luego ver unos decorados que parecen hechos con papel de aluminio y salidos de algún programa infantil para la televisión de los 80, y una banda sonora desastrosa. Pero no todas las maquetas son pasables, hay otras, como la zona donde vive el malo, que parecen un cruce entre el catálogo de Mattel de los castillos de Masters del Universo y los Power Rangers.
Se dice que por la época Forqué ya estaba con un pie en la tumba y el que se encargó en mayor medida del rodaje fue su hijo. Pero tampoco se puede negar que darle un proyecto de esta clase a Forqué era un error garrafal. Muy posiblemente Acción mutante tuviera muchos menos medios que Nexus 2431 y da sopas con ondas a ésta.


Nexus 2431, Juan Piquer Simón, JP Simon, Jose Maria Forque

Además del cambio de director, la película se resintió de la situación política de Checoslovaquia, ya que el país se disolvió para convertirse en la República Checa y la República Eslovaca. Este hecho acabó perjudicando el rodaje hasta puntos insospechados, y eso que en principio se quería estrenar por todo lo alto, con merchandising incluido. De todo esto solamente quedó una adaptación en cómic que no salió de su país de origen y un estreno directamente a vídeo.

Aquí ni eso, viéndose en algún pase televisivo de La 2. Y ni falta que hacía, porque verla es un plato indigesto incluso para los más experimentados en bazofias. Se podría salvar por su condición de rareza, pero ni por esas.