viernes, febrero 07, 2014

Clásicos Keaton: Los tramposos de la loto

Los tramposos de la loto, Michael Keaton

A partir de la segunda mitad de los 80 la situación de Michael Keaton en Hollywood era bastante delicada. Los éxitos de sus primeras películas (Turno de noche, Las locas peripecias de un señor mamá) dieron paso a los fracasos de Johnny Peligroso y Dale y vete, aunque entre medias se dio un respiro con Pisa a fondo, que tuvo cierta aceptación, al menos la suficiente como para dar paso a una serie de televisión. A eso había que sumarle que era vox populi su salida del rodaje de La rosa purpura del Cairo.

Con todo eso no parece que meterse en un proyecto como Los tramposos de la loto fuese la elección más acertada para remontar.

 Los tramposos de la loto, Michael Keaton

Keaton interpreta a un tipo que malvive entre apuestas de poker y la construcción de extrañas obras con forma de dinosaurio (sic). Un día recibe la visita de su exmujer, que le pide que vaya a su piso a recoger un paquete que se ha dejado, ya que ella se ha peleado con su compañero de piso y no quiere ir. Keaton acepta, pero cuando llega a la casa se encuentra el paquete y un cadáver. A partir de ahí recibirá la visita de un par de matones que le exigirán el paquete, que contiene un electroimán con el que se pueden manipular las bolas del sorteo de la loto.

No hace falta ser muy listo para adivinar como se desarrollará el asunto, Keaton corriendo de un lado a otro, encontrándose personajes de los que no sabe si fiarse. Y es que el film sigue a pies juntillas las películas ochenteras que combinaban el clásico punto de partida hitchconiano del hombre normal que se ve envuelto en una trama que le sobrepasa y no sabe de quien fiarse, con elementos (presuntamente) cómicos y algo de acción. Sí, todo en la línea de aquellas películas de Whoopie Goldberg como Jumpin' Jack Flash, que, habiéndose estrenado un año antes (1986), no sería de extrañar que Los tramposos de la loto (The squeeze) fuese producto de su éxito.

 Los tramposos de la loto, Michael Keaton

La película solamente es salvable por reflejar muy bien este tipo de películas tan ochenteras, que lastraban el no ser al 100% una película de acción, con lo que nunca veíamos ninguna escena minimamente espectacular, ni una comedia, ésta particularmente es bastante alarmante la poca gracia que desprende. Algún tic puede hacernos gracia (como la obsesión del personaje de Keaton con la serie Bonanza, o esos dinosaurios gigantescos que construye con televisores estropeados) pero desde luego no nos reiremos mucho o nada.
Una curiosidad, aunque en el cartel tenemos a los protas estrujados por las desaparecidas torres gemelas, éstas no tienen un papel destacado en el film. Pero eso sí, salen muchas veces de fondo.

En el apartado de cast vamos muy bien servidos. Además de Keaton (protagonista absoluto, of course), tenemos a Rae Dawn Chong (que venía de Commando) como su compañera de aventuras; Joe Pantoliano (uno de los Fratelli de Los goonies) como el coleguita de trapicheos; y una sorprendente Meat Loaf, haciendo de matón que solamente tiene una frase en toda la película.

 Los tramposos de la loto, Michael Keaton

La película, que en un principio tenía que ser una producción no demasiada cara y acabó costando 20 millones, el doble de lo que estaba previsto, acabó siendo un fracaso en su estreno americano apenas superando dos millones. Pero claro, si una película de 90 minutos se te hace pesada es que algo falla.

Algo de culpa debió tener su director, Roger Young, tipo de carrera puramente televisiva que anteriormente solamente había hecho un film para cine, Lassiter, aquella donde Tom Selleck hacía de ladrón de guante blanco. Después de Los tramposos de la loto siguió con sus series y mucho telefilm de corte bíblico. Y como curiosidad decir que dirigió Conspiración terrorista: el caso Bourne, telefilm con Richard Chamberlain encarnando por primera vez al ahora tan famoso Jason Bourne.

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