jueves, abril 25, 2013

RoboCop 2

RoboCop 2

Aunque nos pueda sonar a chino, RoboCop no fue el éxito que aparentaba ser. Al menos en cines. 
En los USA no estuvo ni entre las 15 más taquilleras en ese año 1987, sobrepasada ampliamente por películas (bastante menores) como Tres solteros y un biberón, El secreto de mi éxito, Dirty Dancing o Hechizo de luna. Otra cosa fue su carrera en los videoclubs, donde hizo el agosto.
Al ser una película con un ajustado presupuesto (13 millones de dólares) lo cosechado le supo a gloria a la Orion, que no era la Warner Bros precisamente.

RoboCop 2

La cuestión es que en RoboCop había filón, así lo atestiguan los cómics que editó Marvel o la serie de animación también de la Marvel. Cosa bastante absurda, ya que uno de los puntos fuertes del film era su violencia, y eso en la serie animada era tabú.
Amén de toda la gama de videojuegos aparecidos en Game Boy, Nes, Spectrum, Commodore 64 y cualquier ordenador de la época.

Así pues, una secuela era cuestión de tiempo, por mucho que el primer film empezaba y acababa en si mismo y no había una necesidad real de seguir la serie más allá del tema económico. 


RoboCop 2

Para ello se contó en el guión con Frank Miller. El experto en revitalizar y oscurecer las franquicias de Batman o Daredevil en formato impreso, tuvo que lidiar con una nueva reescritura del guión después de que la productora rechazase las primeras propuestas de Edward Neumeier, guionista del anterior film.

Con Verhoeven fuera del proyecto (enfrascado con el monstruo de Desafío total) se tiró de Irvin Kershner que, pese a su condición de veterano, tenía bastantes lides llevando el mando de producciones grandes y con efectos como Nunca digas nunca jamás, aunque siempre será recordado por El imperio contraataca.

RoboCop 2

RoboCop 2 sigue a raja tabla una de esas leyes hollywoodianas en la que toda secuela que se precie ha de ser mucho más cara y fotocopiar el anterior film pero siendo más espectacular, con más efectos, más explosiones y más de todo.
Lamentablemente la cosa acabó siendo eso, una fotocopia, pero de las de blanco y negro y mínima resolución.


Se intenta seguir con los detalles cínicos como los segmentos de los telenotícias o los anuncios de televisión que tan bien se le dan a Verhoeven (aunque hay que recordar que de este recurso ya tiraba Miller en El regreso del señor de la noche), pero aquí carecen de garra y la mala uva que les impregna el director holandés.


También se prescindió de Basil Poledorius en la banda sonora, siendo sustituido por Leonard Rosenman, que tuvo su mayor cagada en no recuperar el tema de RoboCop, y pariendo una partitura bastante flojita.


En cambio, sí se contó con la mayoría de los actores del anterior film: Peter Weller, Nancy Allen con más cara de pan que nunca, Dan O'Herlihy (el amigo alienígena del prota de Starfighter), Robert DoQui como el sargento de policía, o Felton Perry.

RoboCop 2

Uno de los mayores problemas del film es el quiero y no puedo ser como la primera. Mucha culpa debió tener que el guión presentado por Miller fuese reescrito y cambiado de arriba abajo. Pese a que aquí entramos de lleno en el cyberpunk, la cosa daba cierto tufo a serie B. Lo que es curioso, porque teniendo muchos más millones que en la primera se ve más pobretona que aquella.
Aun y todos estos problemas a RoboCop todavía le iban a durar las pilas.