martes, octubre 16, 2012

La novia cadáver

La novia cadáver

Pesadilla antes de Navidad fue una cosa rara. Tim Burton solamente podía hacerla en Disney porque ellos tenían los derechos de un poema que escribió una década atrás cuando trabajaba allí; Disney le dejó hacerla para (volver a) tener entre sus filas al director estrella de primeros de los 90, ajustándole al máximo el presupuesto, eso sí; y, al final, pese a sus grandes críticas, el film no acabó de funcionar económicamente todo lo que se esperaba de ella. En USA apenas llegó a los 50 millones de dólares recaudados y en el resto del mundo unos 25 más. Cifras muy lejanas de los 500 millones que amasaban Aladdin o La bella y la bestia en aquella época.

La cuestión es que el film dirigido por Henry Selick hizo lo que en las editoriales se conoce como "libro de fondo", esto es: que sin hacer mucho ruido acaba sacando tajada al cabo del tiempo. Este éxito a largo plazo no se originó en los cines, si no que lo hizo en el merchandising. Aquí, por ejemplo, llegó bastante tarde, cuando la película ya era un fenómeno de culto, pero ya habíamos podido encontrar cosas en tiendas de importación a precios exageradísimos.



Desconozco a ciencia cierta si Burton tenía y/o tiene derechos sobre todo lo que salió alrededor de la película, pero me huelo a que sí. Con lo que parecía cuestión de tiempo que el director de Sleepy Hollow volviera a ponerse manos a la obra en un proyecto parecido.

A principios del 2000 Disney tenía en mente hacer una secuela, algo fácil de vender sin complicarse la vida: cambiar la ciudad de la Navidad por la de acción de gracias y cosas por estilo, y rodarla en animación por ordenador. Pero Burton no quería que le tocaran un proyecto tan personal y consiguió disuadirles del engendro que se acercaba.

 La novia cadáver

En lugar de hacer una secuela, Burton se decantó por una película nueva. Llamémosle por interés artístico o para poder sacar una nueva línea de muñequitos y camisetas. Elíjase la respuesta correcta.

Como Burton y Henry Selick habían partido peras después de James y el melocotón gigante, hubo que buscar a otro que llevara la dirección del proyecto, el elegido fue Mike Johnson, al que ya conocía de la época de Pesadilla; aunque luego Burton apareciera también como co-director, es bien sabido que este se pasaba por el set muy de vez en cuando.

La novia cadáver, que se basa en un cuento ruso del siglo XVI, empezó a rodarse en enero de 2004 para poder estar lista casi dos años después, en otoño de 2005. El film funcionó bastante bien en taquilla, logrando 120 millones de dólares, a los que hay que sumarle el consiguiente merchandising con el que nos bombardearon mucho antes del estreno. La lección estaba aprendida, un muñeco es más dinero en el bolsillo que una entrada vendida.

La novia cadáver

En el momento de su estreno no me gustó demasiado, las comparaciones con Pesadilla, por mucho que nos duela, son irremediabes. Burton, animación stop motion, canciones, monstruitos... no hay otra forma de verla, la comparación se tenía que hacer sí o sí.

Además de la cantidad de paralelismos que nos encontramos: la preparación de la boda es igual que cuando preparan la navidad; el protagonista estéticamente parece la versión carne y hueso de Jack Skellington, al igual que la novia recuerda mucho a Sally, y además tiene un perrito huesudo idéntico a Zero.
También podemos ver cosas de Bitelchús: el leimotiv del film, una novia muerta, recuerda mucho a Geena Davis cuando la resucitan y envejecen enfundada en su traje de boda, o la aparición de los muertos durante el banquete es como en Bitelchús cuando cenan bailando al son de Harry Belafonte.

La novia cadáver

Como ya es normal en este tipo de producciones nos encontramos muchas caras conocidas poniendo la voz en su versión original: los cansinos de Johnny Depp y Helena Bonham Carter, Albert Finney, Michael Gough (el Alfred de los primeros Batman) en uno de sus últimos trabajos y Christopher Lee. Que como curiosidad hay que decir que fue el actor que más recaudó en 2005, ya que ese mismo año se estrenaron 3 películas en las que participó y tuvieron recaudaciones muy altas: La venganza de los Sith, Charlie y la fábrica de chocolate y la aquí comentada La novia cadáver.
Por fortuna en la versión doblada tuvimos unas voces en condiciones y no nos encasquetaron a los famosos de turno con sus coletillas.

La novia cadáver

Por eso, casi una década después, es buen momento para recuperarla. Y es ahora, ya liberado de prejuicios y muñecos en cualquier juguetería, cuando la podemos ver menos intoxicados.
Y debo decir que me ha gustado mucho más. Técnicamente se nota que habían pasado casi 10 años desde Pesadilla y que contaban con mucho más dinero, en el film de 1993 tenían que currarse trucos puramente artesanales con algodón y la silueta de los duendecillos de Santa Claus con cartulinas para dar el pego. En 2005 la tecnología estaba en un punto que hay momentos que uno se pregunta si realmente está hecha con muñecos fotograma a fotograma, o la han pasado por 500 Mac's. Seguramente eso es culpa de haberle metido demasiados filtros para conseguir esos colores tan vivos cuando están en el mundo de los muertos, que contrastan con los grises mortuorios del mundo de los vivos.

Ritmo endiablado en sus escasos 70 minutos, con un final imposible si hubiera sido una producción Disney, es lo que nos espera si le damos una segunda oportunidad. Con el único pero de su banda sonora, con un Elfman no excesivamente inspirado. El listón estaba demasiado alto.



4 comentarios:

Elosilla dijo...

A la Novia Cadáver le tengo yo mucho cariño, oiga, pero es verdad que olía a deseo mal disimulado de intentar emular a su predecesora una vez esta fue nombrada "de culto" (a.k.a vamos a comprarnos desaforadamente merchandaising como si no hubiera un mañana y repetir la cantidad de veces que hemos visto la peli ANTES de que todo los demás lo hicieran). Pesadilla antes de Navidad la verdad es que me gustó pero me causaba un desasosiego raro, al igual que la película de Alicia en el País de las Maravillas (la de Disney). La Novia Cadáver era un poco más light, más convencional y endulzada, facilona. No sé, supongo que por eso me llegó un poco más.Aunque las bandas sonoras de ambas películas(Danny Elfman me ha causado algunas lagrimillas de emoción) me gustaron mucho.

J. Jara dijo...

Aquí habría mucha tela que cortar. La novia cadáver es mucho más "mainstream" que Pesadilla, pero ojo, que de haberla hecho bajo el amparo de Disney lo sería todavía más. Disney hubiera hecho que Victoria fuese mala y al final muriera, para poder meter un happy end de la novia volviendo a la vida y casarse con Victor.

Pesadilla es otro rollo, aunque termina con los protas enamorados y tal, no es una historia de amor, porque Jack solamente está obsesionado por la Navidad y pasa totalmente de Sally. Es solo al final cuando parece que sienta atracción por ella. Siempre me ha dado la sensación que ese final está metido con calzador para hacer un final bastante estereotipado.
Pesadilla sigue perdurando en el tiempo 20 años después por el simple hecho que se hizo sin ninguna intención de crear un culto sobre ella. Simplemente se hizo y la bola de nieve fue creciendo por si sola.

Ana Laura dijo...

Yo la vi hace poco otra vez con mi hija, y al contrario de la primera vez, me senté con la intención de 'mirarla' bien y la verdad es que me gustó mucho. No sé si en su estreno la comparé con pesadilla, ni me acuerdo ya, pero sí recuerdo que pasó sin penas ni gloria por mí.

A veces las películas maduran muy bien, este es uno de esos casos.

Un saludo, muy buen blog, te felicito.

Raiben dijo...

A mi "la novia cadaver" me pareció un intento de repetir la jugada y un rollazo, pero es que hoy "pesadilla" también me cuesta engullirla, la quemé en su momento y hoy no me apetece ni revisarla.

Ojo con "Alicia" la animada de Disney que es muy grande, un clasicazo y una rayada de cabeza para los niños de las que ya no hacen.