martes, abril 28, 2015

Máximo riesgo

Máximo riesgo, Cliffhanger, Sylvester Stallone, John Lithgow, Renny Harlin

¿Te imaginas que Stallone fuera tan fan de Los goonies que hiciera un remake encubierto? Pues lo hizo. Que huevos tienes, Sly.

Año 93. Si bien ya hacía un par de años que estábamos viendo grandes superproducciones con efectos digitales de primer nivel como Terminator 2, no sería hasta la aparición ese mismo año de Jurassic Park que lo digital empezaría a comérselo todo. Es por eso que Máximo riesgo es una de las últimas "grandes" producciones que en mayor medida dejaba de lado éstos y se quedaba en trucajes más clásicos y con mucha escena con dobles especialistas. Que eso no quiere decir que no haya por ahí algún detallito digital.

Máximo riesgo, Cliffhanger, Sylvester Stallone, John Lithgow, Renny Harlin

Aquí Sly ejerce de un especialista en escalada que, después de un accidente en el que muere la novia de su compañero, decide retirarse en eso de subir montañas.
Paralelamente, un avión del gobierno traslada 100 millones de dólares, siendo abordado por un grupo de mercenarios, pero durante el robo las maletas con los millones acaban perdidas en las montañas y el avión estrellado. Los ladrones, que han sobrevivido al accidente, lanzan una llamada de emergencia esperando que vayan en su ayuda en helicóptero, robarlo y buscar el dinero. Y claro, nuestro Rocky, que pasaba por allí, es quien se presenta al rescate y ya la tenemos liada.

Máximo riesgo, Cliffhanger, Sylvester Stallone, John Lithgow, Renny Harlin

Máximo riesgo fue el retorno de Stallone al cine de acción después de seguir los pasos de su colega Arnie y meterse en dos proyectos cómicos que no funcionaron en taquilla como Oscar, ¡Quita las manos! y ¡Alto!, o mi madre dispara. Además de lloverle palos por todas partes. Conclusión: si haces una película donde el título lleva signos de exclamación lo tienes jodido.
Y nadie mejor que Renny Harlin, una especie de James Cameron de segunda división, para devolverle al Olimpo de los action hero.

El film tiene un inicio que es a la vez su punto álgido y su talón de Aquiles. Es tan espectacular y lleno de tensión que mantener ese nivel es imposible. Es por eso que el film, pese a mantener el tipo, te deja con cierto regusto amargo.
Si bien gran parte de ella estaba rodada en escenarios tan naturales como espectaculares, tiene escenas rodadas en estudio, simulando una localización en unos decorados que son terribles y casi parecen sacados de Barrio Sésamo. Bueno, quizá exagero, pero la cosa va por ahí. Tampoco se salva de la quema un guión con más agujeros que un colador (en parte, obra del propio Sly) que acaba siendo una sucesión de escenas de unos ladrones detrás de un botín y de Stallone, que les va dejando trampas por el camino. Sí, como decía, en esencia un Los goonies.

Máximo riesgo, Cliffhanger, Sylvester Stallone, John Lithgow, Renny Harlin

Pero que todas estas cosas negativas no nos dejen ver sus cualidades. El film es una tontería simpática, que se aguanta muy bien y los más de 20 años que tiene a sus espaldas no rechinan nada. De esas que sabes que va a pasar en cada momento antes que suceda, pero que se disfruta con agrado.

En nuestro país tiene un punto negativo extra: el doblaje. Durante el verano de 1993 los actores de doblaje se fueron a una huelga que duró 101 días y nos privó de las voces habituales de Tom Cruise, el Chuache, Eastwood o Harrison Ford en La tapadera, El último gran héroe, En la línea de fuego y El Fugitivo, respectivamente. El caso que dio más que hablar fue con Parque Jurásico, que acabó siendo doblada en Francia de estrangis y retrasando su estreno varios meses.