martes, junio 14, 2011

Abierto hasta el amanecer (y secuelas)

Abierto hasta el amanecer, George Clooney, Tarantino, Juliette Lewis, Robert Rodríguez
Ya con Reservoir Dogs los guiones de Tarantino comenzaron a revalorizarse, pero fue después de Pulp Fiction que los productores iban locos por producir cualquier cosa firmada por Tarantino.
Uno de esos antiguos guiones fue Abierto hasta el amanecer, que Tarantino cedió la dirección a Robert Rodríguez, con el que un año antes había compartido el fracaso de Four Rooms, para poder centrarse en funciones de actor.

Abierto hasta el amanecer, George Clooney, Tarantino, Juliette Lewis, Robert Rodríguez
Abierto hasta el amanecer
no deja de ser una reunión de amigos que en aquella época estaban de subidón: estaba detrás la Miramax con su filial Dimension Films, Lawrence Bender en la producción, Greg Nicotero (que ya había estado en Pulp Fiction) con los maquillajes, y poniendo la cara gente como Harvey Keitel, Juliette Lewis, Salma Hayek, Fred Williamson, Tom Savini, Danny Trejo, Cheech Marin, Michael Parks, Kelly Preston, John Saxon, el propio Tarantino y Rodríguez haciendo un cameo.

Aunque la estrella a lanzar al estrellato hollywoodense era George Clooney, que años atrás ya lo habíamos visto en algún subproducto de la Troma (El retorno de los tomates asesinos) y que se acababa de hacer un nombre gracias a la serie Urgencias.
Aunque la verdad es que les costó, porque sus primeras películas con el star system no fueron precisamente éxitos de taquilla (Un día inolvidable, Batman y Robin, El pacificador, Out of sight...).

Abierto hasta el amanecer, George Clooney, Tarantino, Juliette Lewis, Robert Rodríguez
Aquí la cosa va de dos hermanos (Clooney y Tarantino) que están buscados por la policia y su único objetivo es pasar la frontera con Méjico, y para ello serán capaces de raptar a un pastor y sus dos hijos para poder llegar a su destino. Allí tienen intención de encontrarse con un tal Carlos, que a cambio de una cantidad les dará cobijo en El rey.
Una vez pasada la frontera se quedarán toda la noche en un bar de carretera llamado la teta enroscada, donde se encontrarán una clientela muy particular.

Abierto hasta el amanecer, George Clooney, Tarantino, Juliette Lewis, Robert Rodríguez
Seguramente Abierto hasta el amanecer será una de esas películas denostadas por el fandom, pero a mi me parece un producto de ver y olvidar, pero la mar de agradable y simpaticón. Donde la primera parte, una road movie en toda regla, me parece muy superior a la segunda, cuando acontece en la teta enroscada y entramos en la parodia de película de monstruitos vampíricos. Con un Clooney chanante, con ese tatuaje garrulero en el cuello que todos los chulitos de la época se acabaron haciendo (aunque viendo las mierdas que se tatúa alguno casi que mejor el de Clooney).

Seguramente esa primera parte, repleta de dialogos intrascendentes, está mucho más cercana y acorde al estilo de Tarantino, y la segunda, mucho más desmadrada y con abundantes salpicaduras de babas verde (muy en la línea de Planet Terror), que tiene el sello de Rodríguez.En esencia todo el film está mucho más ligado a las auténticas grindhouse que el díptico que Tarantino y Rodríguez hicieron una década después.

Abierto hasta el amanecer, George Clooney, Tarantino, Juliette Lewis, Robert Rodríguez
Tres años después aparecieron la segunda y tercera parte directamente en vídeo apadriAbierto hasta el amanecer, George Clooney, Tarantino, Juliette Lewis, Robert Rodrígueznadas por el tándem Tarantino-Rodríguez. Las dos películas, que se rodaron al mismo tiempo en Sudáfrica (para abaratar costes evidentemente), no es que fuesen para tirar cohetes.
Abierto hasta el amanecer 2: Texas Blood Money. Con un presupuesto de escasos 5 millones y con Scott Spiegel (guionista de Terroríficamente muertos) a la dirección no podíamos encontrarnos nada bueno.
Al igual que la primera parte esta es una película hecha entre colegas pero más de serie B. Aparte de Spiegel tenemos un cameo de Bruce Campbell (junto a Tiffani-Amber Thiessen) y a un perdidísimo Robert Patrick.
Danny Trejo y La teta enroscada aparecen muy brevemente simplemente para justificar que es la secuela de la película de Rodríguez.
¿El argumento? Planísimo. Un grupo de ladrones se ajuntan para robar un banco de Méjico y acaban en La teta enroscada.
Malos efectos y muchos de ellos digitales (pero digital del malo) para un bodrio que acontece en su mayoría en la habitación de un hotel.

Abierto hasta el amanecer 3: La hija del verdugo. Abierto hasta el amanecer, George Clooney, Tarantino, Juliette Lewis, Robert Rodríguez Dirigida por P.J. Pesce, especialista en rodar secuelas de películas famosas para el mercado doméstico (Jovenes ocultos 2 y Aces calientes 2) y con guión del primo de Robert Rodríguez.
Sin duda la idea es buena, realmente nos encontramos ante una precuela que nos explica algo de la historia de La teta enroscada allá por el 1910 y de donde aparece el personaje de Satanico Pandemonium, el personaje que interpretaba Salma Hayek.
Casting de andar por casa con Michael Parks, Sonia Braga y mini aparición de Danny Trejo.
Los efectos son realmente muy dignos para una película de estas características y los vampiros maquillados, a diferencia de la dos, son abundantes. Pocos efectos digitales y los pocos que hay están bastante logrados, aunque priman los maquillajes.
Una peliculita muy entretenida para ser una tercera parte con sorpresita al final de los créditos.

Ya en el 2001 GameSquad (saga Alone in the dark) nos "brindó" un videojuego para PC que sí era una secuela pura de la película de Rodríguez, donde Seth Geko (el personaje de Clooney) es capturado por la ley, acusado de las muertes de la teta enroscada y enviado a una prisión que es un barco. Pero al poco tiempo aparecen un grupo de nuevos reclusos que en realidad son vampiros.
El juego era del estilo Resident Evil pero tiradísimo. Gráficos muy malos y peor jugabilidad. Recuerdo que por aquella época en el Fotogramas sortearon varias copias y yo fui uno de los "afortunados" al que le tocó. Aunque si alguien puede pensar "menuda suerte" solamente diré que unos meses después lo regalaban con una revista de videojuegos. Cosa que me hace sospechar que no debieron vender la gente de Cryo Interactive, los distribuidores del juego.

jueves, junio 09, 2011

Spawn

Spawn, Todd McFarlene, Mark A. Z. Dippé, Michael Jai Whit, Martin Sheen, John Leguizamo
Si hay algo que me gusta de La Sexta 3 es que siempre están emitiendo películas, y de vez en cuando pillas alguna buena. No es el caso de Spawn, que está muy lejos de serlo, pero por lo menos me da pie ha dedicarle unas líneas.

Spawn es un personaje de cómic puramente noventero, con toda esa estética oscura que mezcla personajes vengadores vestidos de negro con discursos metafísicos a partes iguales.
Creado por Todd McFarlene en 1992 para su propio sello, Image Comics, después de largarse de Marvel. El cómic cosechó ventas multimillonarias, con lo que la maquinaria del merchandasing comenzó a funcionar: muñecos, camisetas, series de animación, videojuegos... y por supuesto, una película.

Spawn, Todd McFarlene, Mark A. Z. Dippé, Michael Jai Whit, Martin Sheen, John Leguizamo
La labor de llevar a la gran pantalla el cómic recayó en manos de Mark A. Z. Dippé, un técnico de efectos especiales de la Industrial Light and Magic que con Spawn debutaba en tareas de dirección.

Una de las intenciones de McFarlene era controlar al máximo la producción, de ahí que rechazara vender los derechos a un gran estudio y se decantó por la New Line, que empezó en los 60 siendo distribuidora para pasar a ser productora independiente años después. Aunque a mediados de los 90, en la época de la producción de Spawn, fue absorvida por Warner y pasó a ser una filial.

Para encarnar al superhéroe se escogió a un desconocido Michael Jai White, un mazas que había empezado en producciones de la Troma y había protagonizado un biopic directo para tv sobre la vida de Mike Tyson.
Para darle un poquito de caché al asunto se cogió a un par de nombres conocidos para los papeles de malos: Martin Sheen y John Leguizamo, que bajo un gran maquillaje que lo dejaba irreconocible, se convertía en el rey de la función.
Y como femme fatale teníamos a Melinda Clarke, que un año antes la habíamos visto en La lengua asesina.

Spawn, Todd McFarlene, Mark A. Z. Dippé, Michael Jai Whit, Martin Sheen, John Leguizamo
Muchos criticaron la simplicidad del argumento de la película, pero el cómic original era muchísimo más simple. Así que gracias que para el cine se tomaron mínimas molestias.
Aun y así es más que evidente que Spawn es un producto para el lucimiento de sus efectos especiales y que de haberse hecho 15 años antes podría pasar por una de Chuck Norris.

Los efectos especiales son bastante irregulares. Tenemos momentos conseguidos, como la transformación de Violator o las de Spawn.
De momentos más tristes tenemos bastantes más, como la primera lucha entre Violator y Spawn es de risa, sobre todo por el aspecto de muñeco de Spawn, la lucha final que pasa en la habitación de una casa con Violator saliendo de la chimenea como Papa Noel. Y el infierno de Spawn merece un apartado aparte porque es uno de los momentos más sonrojantes en los efectos especiales.
También me gustaría mentar a la capa de Spawn, que tanto dieron la brasa los de los efectos especiales diciendo que era una maravilla y bla, bla, bla... y luego resultó un fiasco en mayúsculas.
En defensa de la película y sus efectos hay que decir que en la época todo el tema digital todavía estaba en sus inicios.

Spawn, Todd McFarlene, Mark A. Z. Dippé, Michael Jai Whit, Martin Sheen, John Leguizamo
Pese a estar realizada por un estudio pequeño se gastaron 40 millones de dólares, un presupuesto más que digno a mediados de los 90, cosecharon unos más que aceptables 87 millones en taquilla a nivel mundial. Aun y así las malas críticas hicieron mella y le cortaron las alas a una posible franquicia de películas.
Tan mal debieron sentar las críticas que su director estuvo casi una década sin dirigir, aunque luego volvería a sentarse en la silla del director en mediocridades telefilmescas como Frankenfish.

Sin duda las malas críticas fueron por las altas expectativas que tenía el personal con la película. Seguramente pensándose que viniendo de un cómic con bastante renombre se encontrarían algo más profundo. Y, no nos engañemos, al film le faltan unos cuantos millones de presupuesto porque quieren abarcar tantas escenas espectaculares y no llegan.

Durante mucho tiempo el propio McFarlene, decepcionado por la mediocridad del film, habló de una nueva producción pero que estaría más cercana al terror que al cine superheróico, sin grandes estrellas y sin apenas efectos digitales y con un presupuesto de 10 millones. 15 años después esa secuela sigue sin rodarse, pero viendo los tiempos que corren en Hollywood, acabarán haciendo un reboot de la franquicia.

martes, junio 07, 2011

Plump fiction

Plump fiction, spoof, Bob Koherr
A finales de los 90 apareció esta cinta en los videoclubs y claro, con esa carátula y con el fenómeno Tarantino todavía caliente era menester alquilarla. Recuerdo que no me gustó, aunque no me queda claro si la llegué a terminar o la quité a la mitad.

Unos 15 años después me he acordado de ella y he vuelto a caer. Y no me extrañaría que en su momento no la terminase porque Plump fiction es la película más mala que me he tirado a la cara.

Como podemos observar en la carátula (lo único salvable de esta bazofia) nos encontramos con una parodia de Pulp fiction. Bueno, realmente hay parodias de varias películas de los 90, con principal relevancia para las de Tarantino: Reservoir dogs, Forrest Gump, Asesinos natos, Nell, Clerks... O sea, lo que actualmente no encontramos con cintas estilo Scary Movie aquí lo tenemos con muchísima menos gracia (y eso que las spoof no me gustan nada) y, sobre todo, menos medios.

Plump fiction, spoof, Bob Koherr
Como decía, el argumento básicamente es una parodia de la película protagonizada por Travolta y L. Jackson, donde en lugar de matones son dos exterminadores de cucarachas. Uno de ellos ha de sacar a pasear a la novia de su jefe, pero la tipa resulta ser una gorda que se pasa el día comiendo y que no puede comer comida mejicana. Evidentemente también aparecerá la búsqueda de un misterioso maletín.
Luego, entre medio de la trama de los exterminadores, vamos encontrando referencias a otras películas.

Pero aunque hacen aparición guiños a diferentes películas de los 90 el grueso se lo lleva el film de Tarantino, cosa que nos dejan claro desde el principio, con unos títulos de crédito idénticos, al igual que el estilo de música con cambio de emisora incluido.

Plump fiction, spoof, Bob Koherr
La película es malísima, penosa, sin ningún tipo de gracia, con una falta de medios alarmante. Y ni siquiera la podríamos catalogar como "es tan mala que es buena" y nos podemos hacer unas risas. Nada. El aburrimiento más soporífero reinará en nuestro reproductor cuando le demos al play.
Que nadie se espere que esto tuviera éxito porque no lo tuvo en absoluto, estrenándose en poquísimas salas en USA y aquí directamente ni se estrenó. La única razón por la cual Manga Films lanzó este bodrio debió ser porque sabía que el personal picaría con la carátula. Y debió de picar porque incluso la llegó a sacar en DVD hace un lustro.

Luego te dedicas a mirar quien está detrás de esto y te encuentras un grupo de actores y guionistas de tercera regional que nunca han hecho nada destacable y nunca lo harán. Solamente destacaré un aparición más bien breve de Dan Castellaneta, que igual puede sonar porque es el doblador de Homer Simpson en los USA.

El director del esperpento es un tal Bob Koherr, que debutaba en el cine y nunca más se volvió a sentar en la silla de director de ningún otro film para luego vivir como realizador en series de tv de segunda fila.

miércoles, junio 01, 2011

Darkman (y secuelas)

Darkman, Sam Raimi, Liam Neeson
Me quito el sombrero ante la capacidad de reciclaje del señor Liam Neeson. Sí, ya había participado en películas de acción, pero él como action hero es algo relativamente nuevo. Venganza era un divertimento que funcionaba a la perfección y la reciente Sin identidad, pese a sobrarle los últimos 15 minutos y beber en exceso del Frenético de Polanski, nos entretiene de mala manera.


Si tiramos de hemeroteca veremos como veinte años atrás Sam Raimi iba siendo candidato a montones de películas de superhéroes, y fue una década antes que le encargaran Spiderman que tuvo que inventarse su propio personaje para poder ponerse tras la cámara en una producción protagonizada por un saltimbanqui en mallas.
Básicamente fue un intento de hacer una adaptación de La Sombra, pero como no le dieron los derechos acabó creando un pastiche del propio personaje de Walter B. Wibson, Frankestein, el fantasma de la ópera y el hombre invisible entre otros.

Darkman, Sam Raimi, Liam Neeson
Peyton Westlake es un científico que investiga la creación de piel sintética, la cual no puede mantener sin que se desintegre más allá de 99 minutos. Un día recibe la visita de un grupo de mafiosos que buscan un documento de su novia y, como es habitual en estos casos, destrozan el laboratorio con Peyton dentro, dejándole totalmente desfigurado.
Peyton es encontrado y, aunque no pueden identificarle, lo llevan a un hospital, donde para que no sufra por las quemaduras le eliminan su sistema nervioso, así no podrá sentir ningún tipo de dolor, aunque por contra su fuerza aumenta y se vuelve mentalmente inestable.
Del hospital no tardará en escaparse y con la intención de vengarse de sus torturadores reconstruye su laboratorio para poder usar su técnica sintética en su lucha contra el crimen.

Darkman, Sam Raimi, Liam Neeson
La película fue un verdadero quebradero de cabeza para Sam Raimi, básicamente porque fue su primera película con un gran estudio (Universal) que no lo tenían muy claro con el director y le acabaron haciendo multitud de imposiciones.
Entre ellas la de no contar con Bruce Campbell como protagonista, que acabaría haciendo un cameo al final del film. Más amiguetes de Raimi se apuntaron hacer minúsculas apariciones: John Landis, William Lustig (director de Maniac), Scott Spiegel (guionista de Terroríficamente muertos), Jenny Aguttero (la enfermera de Un hombre lobo americano en Londres) o el propio Raimi.

Ante la negativa del estudio para tener a Campbell en el papel principal se acabó recurriendo a Liam Neeson, que hasta la fecha había hecho más bien papeles pequeños. Para el malo malísimo se escogió a Larry Drake, que en la época era conocido por su papel de retrasado mental en La ley de Los Ángeles. También teníamos por ahí a Frances McDormand o al inevitable Ted Raimi.

Darkman, Sam Raimi, Liam Neeson
Si la intención de Raimi era rodar un cómic de carne y hueso sin duda lo consiguió. Toda la película tiene una estética deudora de las páginas más baratas de Warren, EC, etc.
Sus aires de folletín y novela pulp casan a la perfección con unos efectos especiales totalmente "analógicos", donde las transparencias y los cromas se notan tanto que uno no puede dejar de pensar en su condición de homenaje a la serie B y, porqué no, a la Z.

Darkman se aleja totalmente del género superheróico puro. Su argumento, más cerca de un drama gótico, no tiene nada que ver con las historias planas de un señor enmascarado que se dedica a combatir el crimen.
En la película de Raimi la piedra angular es la venganza pura y dura. Peyton Westlake, o lo que es lo mismo Darkman, solamente tiene en su cabeza acabar con los que le desfiguraron, aunque para eso tenga que "convertirse" en ellos para embaucarlos al más puro estilo Yojimbo o la más conocida, pero que no dejaba de ser una nueva versión, Por un puñado de dólares.

Darkman, Sam Raimi, Liam Neeson

Darkman, Sam Raimi, Liam NeesonDarkman acabó teniendo cierto éxito, sus 50 millones de dólares recaudados, habiendo costado 16, hicieron pensar que los productores tenían entre manos una franquicia que explotar. Además de cómics, videojuegos, etc., la Universal siguió manteniendo viva la versión cinematográfica.

En el 92 se hizo un piloto para televisión. El personaje de Darkman fue interpretado por Christopher Bowen (un habitual de telefilms) y Larry Drake volvía a ser Robert G. Durant. El piloto, de apenas 30 minutos, ni siquiera llegó a ser emitido en tv ya que la Universal pensó que los resultados dejaban mucho que desear.

Tres años después, de la mano de Renaissance Pictures (productora de Raimi y Bruce Campbell) apareció directamente en vídeo Darkman II: El regreso de Durant, dirigido por Bradford May (especialista en telefilms y series) y con Arnold Vosloo (el malo de La momia) haciendo de Darkman y Larry Drake otra vez como Durant. La cinta, rodada en Canadá, tiene una factura técnica no muy conseguida, con más aires de telefilm que de serie B. Los momentos que son idénticos al primer film son exageradamente abundantes, lo que hace que nos venga un tufo a refrito que tira para atrás. Además de abundar el paliqueo y las escenas corte fantástico brillen por su ausencia.

La cosa debió funcionar, porque un año después nos volvíamos a encontrar una nueva cinta del personaje creado por Raimi en los videoclubs, Darkman III: Muere Darkman muere. De nuevo teníamos a May en la dirección y a Vosloo como el héroe. La sorpresa era en ver Jeff Fahey haciendo de malo. Aquí se añade algún elemento interesante, como esos tíos llenos de drogas hasta las cejas que salen a por Darkman. Por lo demás copian la muerte de Ted Raimi cuando le cercenan la cabeza y aunque la cinta no es ninguna maravilla se deja ver y entretiene infinitamente más que la segunda parte.

jueves, mayo 26, 2011

Este chico es un demonio (y secuelas)

Este chico es un demonio, John Ritter
Que curioso es como es capaz de afectar el tiempo a las películas. En su momento Este chico es un demonio me parecía divertidísima, llena de mala leche y sin las concesiones yankis de Solo en casa, de la cual, aunque parezca lo contrario, no es un exploitation.
Vista la otra noche me ha parecido floja y con sus dosis de moralina demasiado babeante.

Este chico es un demonio, John Ritter
La historia va de un matrimonio que no puede tener hijos. La mujer, que es la clásica petarda que solamente piensa en comprarse modelitos, quiere a toda costa un hijo porque así podrá formar parte del grupo de madres del vecindario, así que acaban adoptando un chaval que es un auténtico cabronazo que tiene martirizadas a las monjas del internado donde está.

Una vez adoptado y en su nuevo hogar se dedicará hacer perrerías a los del vecindario y a su abuelo, a la vez que se cartea con un peligroso criminal que se escapa de la cárcel, llamado el asesino de la pajarita.

Este chico es un demonio, John Ritter
El director de todo esto es Dennis Dugan, que algunos recordarán de salir como actor en Un astronauta en la corte del rey Arturo de la factoría Disney y en Aullidos. Aunque ha sacado más partido en su faceta como director: Beverly Hills Ninja, la salchicha peleona, aunque ahora se dedica a rodar casi todas del Adam Sandler: Un papá genial, Zohan. Licencia para peinar, Niños grandes y Sígueme el rollo.

Los que estaban detrás del guión eran Scott Alexander y Larry Karaszewski, que después acabarían especializándose en biopics con el Ed Wood de Tim Burton (que en un principio tenía que haber sido dirigida por Michael Lehmann), El escándalo Larry Flint y Man on the moon.

En un principio el guión era bastante más adulto y con mucha más mala leche, pero al acabar siendo producido por la Universal se acabó suavizando mucho hasta convertirlo en una película bastante familiar.

Este chico es un demonio, John Ritter

Entre los actores teníamos al eterno John Ritter, que vuelve hacer su clásico papel de palurdo), Jack Warden, la guapa de Amy Yasbeck (que años después serían mujer de Ritter en la vida real), Gilbert Gottfried, nuestro querido Michael -Kramer en Seinfeld- Richards haciendo de asesino de la pajarita, Michael Oliver haciendo de Junior, y un cameo del director, Dennis Dugan, que hace del padre del niño que compra una cantimplora.


Como he comentado antes Este chico es un demonio a perdido muchísimo con los años, acabando como carne de las sobremesas dominicales de Antena 3. Pero pese a todo hay que darle, como mínimo, un primer visionado para ver las perrerías de Junior, que es capaz de tirar a su abuelo por las escaleras para birlarle la cartera, destrozar la fiesta de cumpleaños de una vecina (petardos en lugar de velas, mogollón de porquería en una piñata, una rana en el ponche...), hacer fotos a las monjas mientras se cambian y están en el lavabo... resumiendo, un montón de cabronadas, que si lo piensas son la mar de incorrectas para una producción familiar, que como mínimo te sacan algunas risas.
Y no puedo olvidarme del espléndido doblaje de Junior a cargo de Eloísa Mateos, que todos recordaremos por ser la voz de Chicho Terremoto, y que lo borda dándole al niño un aire más cabroncete.

Este chico es un demonio, John Ritter

Este chico es un demonio, John RitterLa película fue un éxito de taquilla que nadie se esperaba, recaudando más de 50 millones de dólares. Evidentemente esto tendría que repercutir en secuelas. Así fue un año después que se estrenó Este chico es un demonio 2, dirigida por Brian Levant, director primerizo que luego acabó detrás de películas familiares de corte amable como Beethoven, uno más en la familia, Los Picapiedra y su secuela o Un padre en apuros.
La secuela, también guionizada por Alexander y Karaszewski, que continua allá donde termina la primera, es repetir la fórmula pero añadiéndole más chicha, en este caso con una hermanastra tan o más cabrona que Junior, que, junto a su padre (de nuevo Ritter) acaba en un nuevo barrio donde una vecina intenta ligárselo.
La película, que costó más que la primera y recaudó menos, pero lo suficiente para no matar la saga, es un cúmulo de escenas grotescas llenas de vomitados y ensaladas repletas de cucarachas.

Ya en 1993 aparecería la serie de dibujos animados. Serie de apenas dos temporadas que era una coproducción entre USA, Canadá y ¡tachán! Spain, con nuestros amigos de D'Ocon por en medio.

Y, ¡por fin!, a mediados de los 90 llegaría el último coletazo de la saga con Este chico es un demonio 3 directamente para le mercado doméstico. Aquí ya no repetiría nadie de las dos anteriores salvo Jack Warden (el abuelo), y con William Katt haciendo de padre de Junior.
La película es un bodrio infumable, donde lo único que me hizo gracia (más que nada por lo absurdo que es) es un gag donde Junior encierra a su abuelo en un armario y después de media película o más vuelve aparecer saliendo de un agujero en el jardín que él mismo ha cavado para escapar de su prisión.

martes, mayo 24, 2011

La cripta


Cursando el primer curso de instituto, en el libro de castellano venía un fragmento de una novela. El fragmento me llamó la atención porque trataba de un grupo de locos jugando un estrafalario partido de fútbol. Tanto me llamó la atención que me acabé comprando el libro al que pertenecía. El libro resultó ser El misterio de la cripta embrujada de Eduardo Mendoza.
Lo primero que captó mi atención cuando tuve la obra entre mis manos era la cubierta, donde había la foto de José Sacristán bajando por unas escaleras mal iluminadas. "¿Qué puñetas hace Sacristán en este libro?", me debí preguntar.

La vida siguió su curso, y un año o dos después (mediados de los 90), cuando daban los partidos de copa de Europa jugados por el Barça por TV3, en TVE-1 lo retransmitía para el resto del estado, pero en Catalunya desconectaban y solían poner una película en catalán. Y en una de estas ¡tachán! me encuentro una película ya empezada con José Sacristán (doblado al catalán por Jordi Boixaderas) que comienzo a seguir con cierto interés y acabo descubriendo que es la versión cinematográfica del libro de Mendoza y de la que sacaron el fotograma para ilustrar la cubierta.
No mucho después fui al videoclub (sí, cuando todavía existían y cumplían una labor social) y en la sección más mugrienta del local, la que estaba al lado del porno y donde habían casposidades varias de folclóricas del año de Matusalén y la cintas protagonizadas por Marisol y distribuidas por CB Films encontré La cripta, título en su versión cinematográfica.

La cripta, José Sacristán, Eduardo Mendoza
La historia de La cripta transcurre en la Barcelona de la transición, donde un interno de un psiquiátrico, antiguo ratero de poca monta y soplón de la policía, es requerido por el comisario Flores ya que días atrás desapareció una niña de un colegio interno de monjas. La idea del comisario es dejar al interno, del que nunca se dice su nombre, libre unos días para que por su cuenta realice las pesquisas pertinentes, ya que al conocer los más bajos fondos de la ciudad tiene más posibilidades de descubrir el entuerto.

La cripta, José Sacristán, Eduardo Mendoza
El hombre sin nombre de El misterio de la cripta embrujada, o lo que es lo mismo, su protagonista, volvió a protagonizar dos libros más, El laberinto de las aceitunas y La aventura del tocador de señoras. Pero lamentablemente para la audiencia estas dos nuevas obras no tuvieron adaptación cinematográfica.

El film, rodado íntegramente en Barcelona (Sant Gervasi, el Born, el Raval...) en 6 semanas, está dirigido por Cayetano Del Real, siendo este su primer y único film. Aunque durante el rodaje de La cripta tuvo tan buena sintonía con Mendoza que comenzaron a trabajar en un proyecto llamado Caín y Abel S.A. al que cambiaron el título por Simplemente Jack, del cual el argumento era del propio Del Real.

La cripta, José Sacristán, Eduardo Mendoza
La cripta es puramente cine negro, pero totalmente desnudo de los elementos alto standing. Tenemos un misterio a descubrir, pero aquí no hay un detective privado con gabardina y sombrero de ala ancha, si no a un ladronzuelo de tres al cuarto que ha ido a parar con sus huesos a un centro psiquiátrico y en lugar de recorrer las calles húmedas y llenas de niebla de alguna glamurosa ciudad americana, transita por el lumpen barcelonés entre putas y hostales llenos de cucarachas. Todo ello aderezado con unas gotas de picaresca, ese elemento tan castizo, la voz en off del protagonista y con una estética entre lo zetosa y lo pobre, que le ayuda a recrear esa estética tan realista que había a finales de los 70 y principios de los 80 en este país, con el cine quinqui por bandera.

Porque si alguien disfruta de La cripta somos los que hemos conocido la ciudad condal en la época. Impagables son esas estampas de una rambla llenas de sillas de madera para reposar las nalgas previo pago, el interior del metro con sus básculas o las callejuelas del barrio chino, por decir tres al uso.

La cripta, José Sacristán, Eduardo Mendoza
La película tuvo al propio Mendoza, que juraría que hace un cameo en el film (véase el vídeo de abajo), detrás del guión junto a Cayetano Del Real y Francisco Siurana. En el apartado actoral tenemos nombres tan variopintos como José Sacristán (amo y señor de la función), Rafaela Aparicio, Assumpta Serna, Víctor Israel y un montón de caras conocidas de la escena catalana: Alfred Luchetti, Mario Gas, Carles Velat, Jaume Sorribas (el senyor encargat del Filiprim) y Llátzer Escarceller, que aparece acreditado pero yo no lo he localizado en el film.

Aunque si algo hay que criticarle al film es su sonido en directo, donde hay momentos que no roza lo inaudible de puro milagro.
Otro detalle del sonido. Algunos actores están doblados, cosa que se nota mucho cuando hay una conversación entre estos y alguno que no lo está, ya que el cambio de calidad del directo al estudio es más que evidente.
Esto del doblaje en algunos actores es comprensible, ya que Blanca Guerra o Tito Junco son mejicanos (seguramente por imposición, ya que el film tenía capital mejicano) y se usaría el doblaje para esconder el acento. En cambio, en otros casos como el de Jaume Sorribas es raro que se le doblara, ya que era de aquí.


Resumiendo, una delicia para cualquiera, con grandes interpretaciones y con una notoria falta de presupuesto que le da un toque más que inmejorable. Una gran adaptación que no acaba de seguir a pies juntillas la novela, sobre todo en su parte final (muestra clara que no tenían dinero para rodarlo tal cual) y con algunos cambios significativos (el plano final es de los mejores hallazgos del film), aún y así se respeta algún que otro detalle poco importante a la trama y que es más bien un guiño al lector o que hay líneas de dialogo que son sacadas directamente del libro.
Por una vez los lectores no se sentirán defraudados por una obra literaria digna de cabecera.

jueves, mayo 19, 2011

Basil, el ratón superdetective

Basil, el ratón superdetective, Disney
Recuerdo haber visto este Basil, el ratón superdetective de chavalín, pero no me debió marcar mucho porque apenas la recordaba. Tan poco poso me dejó que incluso tenía en mente que era un mediometraje, pero no, es un largo de escasos 70 minutos.

Vista ahora se entiende que sea de las menos recordadas de la factoría Disney. Básicamente porque sus historia no acaba de enganchar, los protagonistas no tienen excesivo carisma y el malo, pese a estar realmente conseguido en su diseño, le falta la garra y mala baba de los grandes villanos de la factoría.

Basil, el ratón superdetective, Disney
El film está inspirado en una saga de libros infantiles ideados por Eve Titus. Esta saga está protagonizada por Basil, un ratón antropomórfico a modo de Sherlock Holmes.

La película estaba dirigida por cuatro debutantes en el largo animado: Ron Clements & John Musker, que luego dirigirían La Sirenita, Aladdín o Tiana y el sapo; y Burny Mattinson & Dave Michener, que nunca más han vuelto a realizar tareas de directores.
Uno de ellos, Clements, que era tan fan del personaje de Holmes que realizó un chorto animado de 15 minutos en Super 8 cuando era adolescente, fue el que comenzó a darle forma al proyecto en 1980 con la ayuda de Musker. Tres años se dedicaron hacer bocetos hasta que la Disney les dio luz verde para el inicio oficial del proyecto.

Basil, el ratón superdetective, DisneyVersión primeriza de Ratigan

La producción duró unos cuatro años, en los cuales solamente se planificó al milímetro el rodaje, luego, para hacer la animación únicamente se empleó un año, ya que en aquella época ya se comenzaba a usar ordenadores y las pruebas de vídeo que facilitaban enormemente la labor de los animadores.

Basil, el ratón superdetective no deja de ser una versión en dibujos protagonizada por ratones de las aventuras de Sherlock Holmes. Aquí el protagonista vive en la misma casa que el Holmes humano, cuya voz pertenece a las últimas grabaciones que hizo antes de morir Basil Rathbone, uno de los Holmes más conocidos.
Un día recibe la visita de una ratoncita a la que le acaban de secuestrar al padre, un inventor que ha caído en las manos del archienemigo de Basil, el malvado profesor Ratigan.

Basil, el ratón superdetective, Disney
Cuando se estrenó Basil, año 86, era aquella época rara de Disney en la que parecía que no sabían muy bien por donde tirar. Por ejemplo, comenzaron a dejar de lado las canciones, quitándole todo el toque musical a sus films, ahí tenemos el anterior largo, Taron y el caldero mágico, como ejemplo.
En el caso que nos ocupa solamente hay un par de números musicales y, la verdad, pasan totalmente desapercibidos. Cosa que es de destacar ya que quien está detrás de la banda sonora es ni más ni menos que Henry Mancini, que compone una banda sonora que no pasa de ser correctita.

Basil, el ratón superdetective, Disney
Pero no seamos malos con Mancini, ya que, como he dicho antes, todo el film destila ese tufo de cierta mediocridad, sobre todo en el apartado animado, que no deja de tener un estilo más parecido alguna serie de la productora hecha para televisión, estilo Chip y Chop los guardianes rescatadores, que la factura de alto nivel que pueden tener las producciones Disney.

Sin duda, si tuvieramos que salvar algo es a Ratigan, o mejor dicho, a su doblador Vicent Price, que hace una composición de malvado (siempre que oigamos la película en V.O.) de esas de las que tanto disfrutaba, y que tanto influyó a los animadores que cambiaron el aspecto del personaje, siendo en su versión final mucho más grande e inquietante. Aunque lamentablemente el personaje no acaba de estar bien desarrollado y solamente es de un aspecto amenazador al final del film, cuando le vemos convertirse en lo que más odia, una rata de cloaca.

Basil, el ratón superdetective, Disney
Y aunque Basil no fue un éxito que reventara las taquillas pasó con cierto éxito cosechando unos más que estimables 40 millones de dólares sobre un presupuesto de 14.

Pero lo dicho, película totalmente fallida, que por su técnica parece más un producto directo al Disney Channel que para la gran pantalla. Con algún que otro detalle simpático como las referencias a otras películas de Disney como cuando aparece una lagartija que es idéntica al deshollinador de Alicia en el país de las maravillas o en una juguetería hay muñeco muy similar a Dumbo. Y con una de las primeras escenas animadas en la que el ordenador hizo acto de presencia.