domingo, julio 16, 2017

La puerta (y secuela)

La puerta, The gate, Tribor Takacs, Stephen Dorff

El caso de La puerta es curioso, porque, pese a tener los elementos necesarios, no se ha convertido en objeto de culto a nivel de Los Goonies o Una pandilla alucinante. Si que tiene su fandom, pero mucho más reducido y se ha quedado en esa segunda división ochentera de las reivindicaciones de los que eramos infantes en la época. Hasta Mi amigo Mac está más reivindicada. Aunque eso sí, de una forma totalmente humorística y de choteo.


La puerta, The gate, Tribor Takacs, Stephen Dorff

Un infante Stephen Dorff vive en el clásico suburbio spielberiano. Intuimos que el chaval debe ser de los raritos de su cole porque solamente lo vemos interactuar con otro chico que éste sí es todo un frikazo del heavy. Entre sueños y pesadillas de un árbol del jardín que es calcinado por un rayo descubrimos algo de realidad hay en ello cuando el mocoso se despierta y descubre que, efectivamente, el rayo está hecho fosfatina y ha dejado un inmenso agujero. Agujero que propiciará la llegada de unos seres maléficos que le joderan el finde al pobre de Stephen. 

La puerta, The gate, Tribor Takacs, Stephen Dorff

Si decía antes que el film ha quedado con los años a un segundo plano es porque hay muchos elementos que lastran el visionado. Sin duda el gordo es lo mal explicada que está. Uno nunca acaba de entender el porqué suceden algunas cosas, personajes que van y vienen y que hasta casi mitad de película la trama que realmente nos interesa, la de los monstruitos que salen del agujero, no hace acto de presencia. Aunque esto último, todo hay que decirlo, no molesta demasiado.

Esto de la falta de pericia a la hora de contar la historia, por momentos, la lleva al siempre peliagudo terreno de cine trash, Z, amateur... llámalo como quieras. Y no es sólo una cuestión de medios, si no de la poca traza y/o inexperiencia de director y/o guionista. Cosa ésta bastante más frecuente de lo que parece en los 80, donde, comparado con la actualidad, había cierta "facilidad" para conseguir llevar a buen puerto producciones. Básicamente por, como ya se ha leído en repetidas ocasiones en este blog, había necesidad de llenar las estanterías de los videclubs. Daba igual como fuese, se le ponía una carátula vistosa y el personal picaba como las moscas en la mierda.

Por contra, tenemos unos efectos simplemente brutales. Todos de la vieja escuela, of course. Stop motion, perspectiva forzada, cromas... Todo un festival para los que el digital nos deja fríos. Sin duda, el punto álgido es ese zombie que cae al suelo y se convierte en un montón de esos seres diminutos que, en su mayoría de escenas, eran señores disfrazados con trajes y máscaras, donde sólo uno ellos tenía un limitado sistema de movimiento facial. Cosas del low cost.


La puerta, The gate, Tribor Takacs, Stephen Dorff

Tibor Takacs, que por si no lo sabes es el dire de todo esto, venía de esas primeras generaciones que podían costearse un equipo de filmación casera que le dio para, junto amigos y familiares, parir cortometrajes. Uno de ellos (Snow) recibió cierto reconocimiento en festivales, lo que le facilitó el contacto con John Kemen, al que le intentó convencer que le produjese un guión titulado The Girl Who Owned a City, que acontecía en un futuro donde no había adultos. Pero al productor no le interesó ese guión y le ofreció la posibilidad de dirigir una de las dos producciones que tenía entre manos. Evidentemente ya sabemos que se acabó adjudicando el de La puerta, pero el otro, el que descartó, era El aparecido, otro film con cierto culto.

El film acabó teniendo problemas para iniciar su rodaje, lo cual fue una bendición para el señor Takas y su equipo, que les permitió tener mucho tiempo para la preparación de los efectos especiales, obra de Randall William Cook, que ya venía de estar en Los cazafantasmas y la secuela de Poltergeist. Luego siguió en la serie B con Doctor Mordrid y Autopista al infierno, para pasar a las superproducciones como la trilogía de El señor de los anillos, con la que ganó un Oscar por cada una de ellas.

La puerta, The gate, Tribor Takacs, Stephen Dorff

La puerta tuvo un paso por la taquilla norteamericano más que bueno. Costó algo más de 2 millones y recaudó 14. Para que te hagas una idea, Una pandilla alucinante es del mismo año y sólo recaudó 4 y había costado 12. En cambio, el tiempo le ha dado la vuelta a la tortilla y el film de Fred Dekker ha dejado más poso entre las audiencias de la época. 


La puerta 2 (The gate II, 1990). La siguiente película de Takacs, pese a la buena acogida de La puerta, fue otra serie B como Lecturas diabólicas. El film no funcionó tan bien, cosa que ayudó la mala distribución que tuvo. Su siguiente movimiento era volver a coger oxígeno regresando a terreno abonado con la secuela de La puerta (lo mismo que haría poco después Anthony Hickox con Waxwork y Waxwork 2). Lo primero que llama la atención es que aquí el protagonista es el amigo heavy de Stephen Dorff. Según explicaba el propio Takacs, esto era algo totalmente intencionado y no que Dorff no quisiese participar en la secuela. Pero lo realmente que llama la atención es la poca conexión que hay entre ambos films pese a que tengan en común esos mini demonios o lo que diantres sean. Si en la original todo sucedía en una casa, aquí hay un montón de localizaciones. Los personajes no dejan de ir de aquí para allá y los usan como si fueran un Wishmaster cualquiera, de esos que conceden deseos que se acaban volviendo en tu contra. Realmente se quisieron desmarcar de la original y s epasaron de frenada.
La puerta 2 costó el más del doble que su predecesora y apenas recaudó una tercera parte. Habría que ver em que condiciones se estrenó, pues la productora quebró y el film no se estrenaría en los USA hasta un par de años después, 1992. Este nuevo fracaso supuso el revés definitivo para su director, mandándolo al siempre peliagudo terreno televisivo donde estaría detrás de cosas tan variopintas como Sabrina, cosas de brujas; Loca academia de policía, la serie; o El cuervo. Ya en el nuevo milenio y en pleno boom de los DVD se enganchó a esa retahíla de productoras de boñigas como es Nu Image (luego recicladas al mundo del VOD) y parió basuras catastrofistas o de insectos mutantes con mucho actor de aquellos que antaño vivieron días de gloria (Kristy Swanson, Christian Slater, Judd Nelson...): Rats, Mega snake, Arañas devoradoras, Tornado terror... Efectivamente, esas que emite Cuatro y con las que haces la siesta los fines de semana.

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